¿Qué es?
El láser consiste en un haz de luz monocromática,
coherente y monodireccional que tiene numerosas aplicaciones en medicina.
volver

¿Cuáles son sus indicaciones médicas?
En medicina, y según la intensidad del haz lumínico,
se utiliza en cirugía laparoscópica, en oftalmología
para coagular vasos de la retina y en medicina estética para
eliminación de lesiones vasculares, depilación y eliminación
de pigmentaciones y tatuajes.
Siempre que trabajamos con láser pretendemos destruir selectivamente
el cromóforo diana sin daño del tejido circundante: esto
se conoce como fototermolisis selectiva.
La terapia con láser debe hacerse en centros que reúnan medidas
de protección para prevenir la reflexión y trasmisión
de la luz, eliminación de humos y riesgo de incendios y, sobre todo,
proteger al médico y al paciente sometido a terapia.
Con láser podemos realizar tratamientos de rejuvenecimiento, depilaciones,
tratamiento de lesiones pigmentadas y vasculares y eliminación de tatuajes.
volver
Láser y rejuvenecimiento
Utilizamos tanto láser como luz pulsada para realizar un rejuvenecimiento
no ablativo, con una notable mejoría de la textura de la piel
y eliminación de pequeñas arrugas, couperosis e hiperpigmentaciones.
También se puede realizar tratamiento ablativo con láser
de Er-YAG CO2.
volver
Depilación con láser
Cuando aparece exceso de vello en la cara es
importante realizar una exploración completa con analítica específica
para determinar si existe un problema hormonal de base. Si esto es
así lo primero que debemos hacer es un tratamiento hormonal
para corregir el problema. Al mismo tiempo realizamos un tratamiento
cosmético con luz pulsada o láser para eliminar el pelo.
Se trata de un tratamiento eficaz que si se
realiza correctamente tiene pocos efectos secundarios. Entre ellos
podemos mencionar el enrojecimiento o eritema inmediatamente después del tratamiento, la sensación
de quemazón o dolor, edema o inflamación y, en algún
caso raro, la aparición de ampollas o costras.
Es importante antes del tratamiento hacer una
buena planificación
del mismo teniendo en cuenta el fototipo de piel y el color del pelo.
Con ello evitaremos la aparición de complicaciones como alteraciones
de la pigmentación y cicatrices.
Se utilizan diversos tipos de láser además de la luz
pulsada. Entre ellos el de rubí que fue el primero que se utilizo
en depilación, Alexandrita, Diodo y Nd-YAG.
También realizamos este tratamiento en los casos de foliculitis
o pseudofoliculitis de la barba así como en otras localizaciones,
como espalda, ingles y axilas, piernas, etc.
volver
Lesiones pigmentadas y eliminación de
tatuajes
Para las lesiones pigmentadas se utilizan láseres Q-Switch
de Nd:YAG doblado Q-s (longitud de onda de 532 nm), Rubí Q-s
(694 nm), Alexandrita Q-s (765 nm) y Nd-YAG Q-s (1064 nm). Los láseres
Q-Switching actúan liberando una intensa energía durante
un tiempo muy breve a la profundidad de la piel que deseemos, lo que
ocasiona la destrucción de los pigmentos y las células
en que se localizan, cuyos restos serán luego eliminados por
las defensas del organismo del paciente.
Los tatuajes no sólo tienen origen decorativo, sino que también
puede ser secundarios a accidentes o traumatismos. Su tratamiento requiere
varias sesiones dependiendo de la densidad del pigmento, profundidad del mismo,
tamaño del tatuaje, localización, tiempo que hace que se ha realizado
y tipo, es decir, si es cosmético, si ha sido realizado por un profesional
o es un tatuaje amateur.
Las lesiones cutáneas pigmentadas, como las pecas y los nevus, pueden
tratarse de forma semejante a los tatuajes. Sin embargo, antes de cualquier
tratamiento para su eliminación debemos estar seguros de que se trata
de una pigmentación benigna. En caso contrario debe realizarse una extirpación
quirúrgica con posterior análisis histopatológico.
volver
Varices y otras lesiones vasculares
El
tratamiento de las varices requiere en primer lugar un estudio vascular
con una completa exploración que
en muchos casos comprende un Eco-doppler.
Una vez realizado el diagnostico en determinados
casos el tratamiento será quirúrgico
y en otros se utilizan técnicas como la esclerosis o el láser.
Habitualmente se realizan técnicas combinadas
de estas dos terapias.
Todo ello requiere la participación de un especialista de Angiología
y Cirugía Vascular.
En general podemos decir que varices reticulares
mayores a 4 mm. y varices tronculares se pueden tratar con esclerosis
y las telangiectasias y varices reticulares menores de este diámetro se tratan con
láser.
Los láseres que pueden utilizarse son
de Argon (488-514 nm), Colorante pulsado (577-585nm), Nd-YAG KTP
(532nm), Nd-YAG (1064), Diodo (810nm) y luz pulsada.
Debemos aconsejar al paciente no tomar sol
ni exponerse a UVA durante un mes antes y después del tratamiento.
Se precisan varias sesiones de tratamiento con un intervalo variable
entre las mismas.
Suelen ser raras y controlables las complicaciones
al tratamiento. Entre ellas, pueden aparecer eritema persistente,
costras, quemaduras, manchas de hiper o hipopigmentación, flebitis y úlceras
que se resuelven tras el tratamiento.
volver |