¿Qué es el dolor?

El dolor es una experiencia sensorial o emocional desagradable asociada a un daño en los tejidos real o potencial o descrita en términos de dicho daño (Merskey, 1964. IASP, 1986).

El dolor es siempre subjetivo. Cada individuo aprende la aplicación de esta palabra a través de experiencias relacionadas con lesiones en las etapas tempranas de la vida.

¿Por qué tenemos dolor?

El sentido del dolor es provocar una respuesta adaptativa encaminada a mantener nuestra supervivencia (por ejemplo retirar la mano cuando nos quemamos). Por ello el dolor agudo puede tener un sentido.

Cuando este dolor se prolonga por un tiempo de 3 a 6 meses se convierte en una enfermedad crónica que debe ser tratada como tal.

¿Es normal tener dolor?

Nunca es normal tener dolor aunque pueda haberse convertido en una situación tan habitual que ya hayamos olvidado cómo vivir sin dolor. Cuando el dolor se cronifica sin haber encontrado solución, llegamos a creer, tal vez porque así nos lo han dicho, que el dolor no tiene solución. Casi todos los dolores son susceptibles de mejorar aunque sólo sea de forma parcial. Por ello conviene ser visitado por un experto en dolor.

¿Puede medirse el dolor?

Aunque el dolor es una emoción compleja, multifactorial y subjetiva. Es útil aprender a encontrar las palabras para describirla y darle un valor que nos permita objetivar si en la evolución se va produciendo una mejoría. Para ello existen escalas y tests de valoración que pueden servir de ayuda.

¿Existen especialistas del dolor?

La especialidad del dolor no existe aislada como tal en España, sino que se halla integrada en el programa de formación de los especialistas de Anestesiología. En otros países, como Estados Unidos, sí que existe esta especialidad.

Sin embargo no todos los anestesistas se dedican al tratamiento del dolor y hay otras especialidades que intervienen en su tratamiento, como traumatología, reumatología, neurocirugía, medicina interna y oncología.

¿Es la clínica del dolor el último recurso?

Si hemos aprendido a ir a un especialista de un órgano como el corazón o de un aparato como el digestivo cuando creemos que lo necesitamos, podemos acudir al especialista del dolor cuando no hallemos una respuesta válida a un dolor agudo o crónico.

¿Puede curarse un dolor crónico?

La cronicidad o persistencia de un dolor dependerá de las características de la enfermedad que lo provocan. Por regla general, los procesos degenerativos no son reversibles y por tanto no podremos obtener el control del dolor mediante la curación de éstos (por ejemplo la artrosis). Sin embargo sí podemos actuar sobre los dolores que provocan. Existe un importante arsenal de medicación y de técnicas más sofisticadas que permiten reducir y en ocasiones hacer desaparecer el dolor a veces por un tiempo, a veces durante periodos muy largos.

¿Puede prevenirse el dolor de una operación?

En la actualidad, aunque el dolor agudo en una operación puede tener un papel defensivo, se acepta que no hay necesidad de sufrir cuando salimos del quirófano (como tampoco la hay cuando estamos dentro). Por ello en las especialidades quirúrgicas (traumatología, cirugía general, ginecología, otorrinolaringología...) se pauta una medicación para controlar el dolor del postoperatorio. A pesar de ello, todavía más del 25% de las personas que se operan tienen dolor en el postoperatorio. Uno de los objetivos de las unidades de dolor es mejorar el control del dolor agudo tal como explicamos más delante.

Ya he ido a muchos médicos para que me quiten el dolor. ¿Qué más puede aportar un especialista del dolor?

Fundamentalmente una visión diferente. Su dolor es nuestra principal preocupación, no algo inoportuno que empaña el resto de la enfermedad. Dominamos el uso de medicación y de técnicas que van desde los antiinflamatorios hasta la neuromodulación medular. Nuestra experiencia en el tratamiento del dolor agudo y crónico es más amplia que la de las demás especialidades.