Tratamiento con acupuntura

La acupuntura es un apartado de la medicina tradicional china. Su conocimiento y práctica se ha extendido y se aplica prácticamente en todo el mundo, habiendo sido reconocida, recomendada y estandarizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (agrupando las tradiciones japonesa, coreana y china).

Las aplicaciones actuales permiten tratar el dolor agudo y crónico, sea cual sea su etiología. Es importante hacer mención de la eficacia de la acupuntura en oncología para tratar el dolor y los síntomas secundarios como las náuseas y vómitos.

Es necesario realizar un diagnóstico previo a partir de la historia clínica y la exploración del paciente. Se examina la lengua (en medicina china se considera que la lengua es el mapa del cuerpo que permite establecer el estado de salud) y se palpa el pulso. Una vez realizado el diagnóstico se seleccionan los puntos donde se realizará la acupuntura mediante la inserción de agujas muy finas, aunque también puede estar indicada la moxibustion (uso de la artemisa procesada aplicada quemando en agujas o cerca del paciente), ventosas o masaje (tuina).

Los progresos científicos en la investigación sobre acupuntura, junto con los efectos secundarios del tratamiento del dolor con fármacos convencionales han fomentado el empleo de la acupuntura entre otras causas. Las clínicas del dolor de Estados Unidos y Europa cuentan, cada vez más, con médicos que practican acupuntura y se comienza a desarrollar un trabajo en conjunto de la medicina occidental y oriental, dando lugar a la Medicina Integrativa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 1979 una lista de indicaciones de la acupuntura en la cual afirmaban su efectividad terapéutica. Desde entonces, los estudios científicos han hecho que su aplicación se haya ampliado gracias a la investigación. Las aplicaciones actuales permiten tratar el dolor agudo y crónico, tanto no oncológico como oncológico. Las publicaciones científicas más recientes señalan la eficacia de la acupuntura en oncología para tratar el dolor y los síntomas secundarios como las náuseas y vómitos.

La acupuntura precisa de un diagnóstico, una indicación y un pronóstico médico. Para incluir la acupuntura como una terapia médica habitual los profesionales que la practiquen deben conocer la medicina convencional para poder colaborar con otros profesionales.