Psiquiatría general

Los trastornos que, históricamente, ha abordado la psiquiatría, siguen presentándose actualmente. No podía ser de otra manera, ya que muchos de estos problemas no dependen tanto de los vaivenes sociales y culturales, como de la carga hereditaria que se transmite de generación en generación. Hablamos de la esquizofrenia, de los trastornos del espectro bipolar, de las depresiones endógenas o del trastorno obsesivo compulsivo grave.
En otros problemas psiquiátricos la carga genética juega también un papel importante, pero se hallan más modulados por elementos propios del entorno y las condiciones de vida actuales: las depresiones reactivas, la ansiedad generalizada, las crisis de pánico o los trastornos de personalidad.
En todos ellos se requiere un abordaje individualizado, una evaluación cuidadosa que incluya el despistaje de factores orgánicos y un tratamiento que puede ser psicológico, farmacológico o combinado. La eterna discusión sobre si es preferible el tratamiento farmacológico o el psicológico no tiene demasiado sentido, ya que, en muchos casos, ambos abordajes son complementarios. Lo que debe quedar claro es que, si se precisa el uso de fármacos, deben ajustarse las dosis al mínimo posible.