Rinoplastia

La finalidad de una Rinoplastia es corregir la forma de la nariz, atendiendo no solamente al aspecto estético de la misma sino también al aspecto funcional consiguiendo una buena función respiratoria.

Propósitos concretos en los que la rinoplastia interviene:

  • Actuar sobre el ángulo que forma con la frente (nariz helénica)
  • Modificar el dorso de la nariz (giba)
  • Reestructurar la punta, elevarla, descenderla o modificar su forma
  • Estrechar los orificios nasales
  • Disminuir o aumentar el tamaño de la nariz
  • Corregir defectos congénitos o adquiridos (accidentes)
  • Mejorar y corregir desviaciones
  • Mejorar el paso del aire y la respiración

Es muy importante conseguir una buena armonía y que la nariz no tenga aspecto de operada, por ello es fundamental estudiar muy bien las características de la misma, tales como dorso, punta nasal (proyectada, cuadrada, etc.), asimetrías en los cartílagos y espesor de la piel, con el fin de personalizar cada caso y conseguir un buen resultado estético.

Una nariz operada ante todo debe ser armónica y proporcionada con los rasgos faciales del paciente. Una rinoplastia bien realizada no debe apreciarse, debe pasar desapercibida.

** Habitualmente, una de las cuestiones de los pacientes es el coste de la intervención, algo que es difícil de valorar sin conocer el caso ni la cirugía a realizar. Tras la primera visita con el dr. Armando López, el paciente dispone de un presupuesto cerrado con los costes detallados de la intervención: cirugía, estancia en el centro médico, post-operatorios, etc.

¿Quién es un candidato ideal para una rinoplastia?

La Rinoplastia es una de las operaciones más frecuentes en cirugía plástica. Si bien la rinoplastia es una cirugía simple, hay que tener en cuenta quienes son los candidatos apropiados para someterse a una operación de estas características.

El paciente deberá estar muy bien informado y entender muy bien lo que podrá conseguir con una Rinoplastia, y deberá entender las ventajas y los inconvenientes de esta cirugía para tomar la mejor decisión posible.

Para someterse a una rinoplastia, el paciente necesitará haberse desarrollado físicamente y que su nariz esté totalmente formada y haber alcanzado la forma y tamaño definitivos. Se recomienda que no se haga antes de los 17 años. Igualmente es necesario que el paciente esté en buenas condiciones de salud, para evitar posibles complicaciones. En resumen, las expectativas del paciente, el equilibrio psicológico y la salud son factores primordiales.

¿En qué consiste la primera visita?

La primera visita es de la máxima importancia con el fin de:

  • Evaluar los objetivos del paciente y estudiar la mejor manera de modificar la nariz de acuerdo a la forma de la cara.
  • Realizar los análisis clínicos necesarios para cerciorarse de que no existe ningún problema de salud y que el paciente está en buena condición física para recibir anestesia y ser operado.
  • Conocer su historia clínica previa. En especial deberá informar al cirujano si ha tenido intervenciones quirúrgicas previas o alguna lesión en la nariz (incluso si sucedió hace muchos años).

En función de todo lo anterior, el cirujano le aconsejará y explicará cuál es la técnica de Rinoplastia más adecuada para usted, así como las expectativas y resultados que puede esperar de la intervención.

Procedimiento quirúrgico

Existen dos formas de realizar la intervención:

  • Incisiones pequeñas dentro de la nariz, método que se emplea en rinoplastias sencillas y sin asimetrías ni desviaciones. No deja cicatriz visible y permite corregir el dorso de la nariz, eliminando parte del hueso y corrigiendo la forma y tamaño de la punta (cartílagos alares), etc.
  • Incisión con un pequeño corte en la base de la nariz (columela) para aquellos casos más complejos y que precisan un mayor refinamiento de la técnica y en los que hay que modificar la punta nasal.

La intervención de Rinoplastia tiene una duración de entre una y dos horas dependiendo de la técnica utilizada y de la complejidad del caso.

El postoperatorio

El postoperatorio no es doloroso. En las 24 horas posteriores a la intervención el paciente puede tener un leve dolor de cabeza y algunas molestias en la zona de la nariz, que cesan con los analgésicos que el especialista le recetará por si los necesitara.

Es posible que haya un ligero hinchazón en los ojos durante los primeros días. El paciente llevará un taponamiento nasal con el fin de evitar el sangrado y estabilizar el tabique (2 días). Se colocará una férula durante 8-10 días para inmovilizar el hueso y mantener la nueva forma.

¿Qué resultados puedo esperar?

Los resultados definitivos no son evaluables hasta transcurridos 6-8 meses, incluso 1 año, ya que éste es el tiempo que precisan los tejidos para acomodarse y desinflamarse totalmente.

En los días inmediatamente posteriores a la intervención, todavía con la férula, la cara presenta hinchazón y hematomas por lo que el paciente puede tener la sensación de que la operación no ha sido efectiva. No hay que preocuparse, ya que los síntomas de la cirugía irán desapareciendo poco a poco. Transcurrido el primer mes, la anatomía de la nariz empezará a tomar la nueva forma.