Prótesis de rodilla

Una Prótesis total de Rodilla o Artroplastia es la sustitución de la articulación de la rodilla por unos componentes de aleaciones (cromo, cobalto y molibdeno, titanio u oxinio), combinados con polietilenos especiales y que se unen al hueso bien sea por cemento o sin cemento con superficies rugosas, porosas o por tornillos. Todo ello con la finalidad de devolver la movilidad y alineación de la rodilla, así como evitar el dolor provocado por el desgaste de la artrosis.

Componentes Prótesis de rodilla bilateral


Prótesis sin cementar Movilidad de la prótesis

La sustittución de la articulación de la rodilla viene condicionada por el dolor que incapacita para la vida cotidiana como consecuencia del desgaste producido por la artrosis, provocada sobre todo por la edad o por algún accidente previo que también conduce al mismo desgaste. Para ello se coloca una prótesis de rodilla que en ocasiones estará cementada y en otras no precisará de su cementación. Existen casos muy complejos que han sufrido varias intervenciones previas para solucionar graves fracturas y que se hallan al límite de posibilidades para su colocación. La finalidad de toda prótesis es eliminar el dolor que incapacita para una vida normal y restablecer la alineación de la rodilla para la deambulación y con la expectativa de una larga duración.

Artrosis grave de rodilla Prótesis

Prótesis cementada Prótesis sin cementar

Existen casos muy complejos que han sufrido varias intervenciones previas para solucionar graves fracturas y que se hallan al límite de posibilidades para su colocación.

Accidente grave de rodilla Prótesis compleja de rodilla

Férula motorizada Iniciando rehabilitación

La finalidad de toda prótesis es eliminar el dolor que incapacita para una vida normal y restablecer la alineación de la rodilla para la deambulación y con la expectativa de una larga duración.

¿Precisa rehabilitación la Prótesis total de Rodilla?

Precisa iniciar la rehabilitación dentro de las 24 horas siguientes a la intervención y con la ayuda de férulas motorizadas que efectúan un movimiento pasivo, lento y sin dolor, alcanzando 90º de flexión en la primera semana, momento en que es dado de alta de la clínica. Posteriormente sigue rehabilitación en su domicilio o en un centro especializado. Esta rehabilitación va dirigida a potenciar músculos que flexionan y extienden la rodilla para que la deambulación sea segura aunque se ayude de bastones.

¿Qué podré hacer después de la intervención?

A partir del 3º o 4º día podrá andar con los bastones apoyando la extremidad para caminar, aunque dependiendo de las condiciones del hueso y el tipo de intervención su cirujano le autorizará a cargar mayor o menor peso sobre esta rodilla.

Entre el 6º y 7º día podrá doblar la rodilla para sentarse correctamente en una silla y a continuación aprenderá a subir y bajar escaleras con la ayuda de los bastones o el pasamano de la escalera.

Posteriormente, en casa, sentado sobre una mesa, podrá seguir los ejercicios de potenciación muscular y también pasear por la calle siempre con la ayuda de bastones.

Entre el 2º-3º mes podría realizar tareas como nadar, conducir y todo aquello que no requiera saltar o correr, ya que se considera que el hueso se estabiliza a partir del 6º mes.