Cardiología

Enfermedad Coronaria, angina de pecho, infarto agudo de miocardio (Síndromes coronarios agudos) son la primera causa de muerte en el mundo occidental, tanto en hombres como en mujeres.

Afortunadamente en los últimos años hemos avanzado mucho en su prevención, diagnostico precoz y tratamiento.

Las directrices de las Sociedades Americana y Europea de Cardiología han sido esenciales para conseguir un descenso espectacular en su incidencia y mortalidad.

Hemos aprendido que debería realizarse la prevención para evitar la enfermedad, a partir de la edad escolar, inculcando dietas sanas, ejercicio y el habito de no fumar.

En el transcurso de los años es vital el control de la presión arterial, del colesterol, del sobrepeso y de la diabetes.

Para descubrir la enfermedad, o saber quien está en riesgo de tener una crisis coronaria, recurrimos a una historia clínica muy detallada y a una serie de pruebas que incluyen el electrocardiograma, ecocardiograma, prueba de esfuerzo convencional, prueba de esfuerzo con isótopos y el recientemente introducido scanner helicoidal multidetector que nos ofrece la tecnología más avanzada. Nos facilita un screening perfecto de las lesiones coronarias mediante la angiografía coronaria no invasiva con imágenes espectaculares en 3D de la morfología de la arteria y de su interior.

Este scanner (16MSCT) junto con la Resonancia Magnética Nuclear, y el PET nos permitirán obtener la más fidedigna información sobre la anatomía, perfusión de las coronarias y función del músculo cardiaco.

Después del cateterismo cardiaco, prueba definitiva, si está indicado, según el numero y carácter de las lesiones obtenidas, el paciente será tributario de angioplastia y "Stent" o de cirugía coronaria ("By-Pass"). Actualmente disponemos de Stents recubiertos de rapamicina, con resultados excelentes, particularmente en los diabéticos.

Si el paciente llega con infarto agudo de miocardio en la Unidad coronaria tenemos medidas terapéuticas eficaces con las que se ha logrado una disminución muy importante de la mortalidad.

El seguimiento de estos pacientes deberá ser observado muy de cerca para prevenir otras crisis. Ello implicará un control estricto de la diabetes, que ya se considera enfermedad cardiovascular por si sola, de la hipertensión arterial y del colesterol. Para el tratamiento del colesterol, se aconseja dieta más estatinas, que no solo bajan el colesterol, sino que van mas allá, con su efecto antiinflamatorio y antitrombotico. Dejar de fumar, es absolutamente crucial. Se fomentará el ejercicio físico, y no nos olvidaremos de practicar la cordialidad.

El futuro es brillante. La genética y los nuevos marcadores coronarios nos van a indicar quien está en riesgo de padecer un infarto. Estamos incorporando los últimos tratamientos farmacológicos que la industria farmacéutica está desarrollando. La genética nos ofrecerá la formación de nuevos vasos y la regeneración del miocardio y probablemente los tratamientos serán de forma personalizada (farmacógenomica).

El HDL (Colesterol bueno) genéticamente podrá ser aumentado. Esencial para el control de la enfermedad.

Con todo lo expuesto no olvidemos que lo más importante es la prevención.