Artrosis de rodilla: tratamiento quirúrgico

Cirugía de la rodilla artrósica: justificación y posibilidades

La opciones quirúrgicas están en relación con el momento evolutivo de la enfermedad artrósica y con los elementos de sobrecarga mecánica preexistentes o desarrollados durante la evolución:

  • Desviaciones axiales primitivas
  • Reversibilidad de la lesión cartilaginosa
  • Desaparición macroscópica de tejido cartilaginoso
  • Presencia de deformaciones secundarias al proceso artrósico
  • Grado de destrucción global de la articulación

Las primeras situaciones pueden ser tratadas con intervenciones consideradas como profilácticas. Cuando ya existen lesiones irreversibles en el cartílago, en grado moderado, pueden aplicarse intervenciones paliativas. Finalmente, cuando el tejido cartilaginoso ha desaparecido y la desestructuración es importante con deformidades asociadas, es necesario recurrir a intervenciones radicales como son los implantes protésicos.

La actitud ideal sería llegar a evitar, médicamente, el deterioro del cartílago (1-3) pero esto no siempre es posible pues, superada la fase de condroma lacia, y llegada la fase abierta (fisuración, ulceración, desaparición completa), el tejido cartilaginoso es irrecuperable (4). Por este motivo, entre otros, un alto porcentaje de rodillas artrósicas, en cualquiera de sus variedades,. terminan siendo subsidiarias de reemplazo por artroplastia total de rodilla aunque, durante el período evolutivo, se les hayan aplicado otros tratamientos medicoquirúrgicos paliativos.