Procesos infecciosos en prótesis de rodilla

En la cirugía protésica se han descrito dos tipos de infección. La fonda aguda aparece en el postoperatorio inmediato en fonda de artritis local y con alteración del estado general. Pero también existen fondas tardías. Las fondas tardías pueden corresponder a contaminaciones acaecidas durante al acto quirúrgico que cursan de fonda larvada incluso durante varios años. Son prótesis dolorosas o asintomáticas, con una correcta colocación mecánica.

Algunos signos radiográficos, como las líneas radiolucentes que se marcan al- rededor de la interfase entre prótesis y hueso, pueden orientamos hacia la existencia de este proceso. Sin embargo, es la analítica la que sugiere más exactamente su existencia, destacando la persistencia de una velocidad de sedimentación globular (VSG) y, especialmente, una proteína C reactiva elevada. Sin embargo, existe otra forma de infección a largo plazo. La presencia de un foco infeccioso en un portador de prótesis puede, por vía hematógena, contaminar una prótesis. Es absolutamente imprescindible controlar y tratar de forma adecuada los posibles focos infecciosos que pueden aparecer en un portador: abscesos periodontales, ungueales, biliares, genitourinarios, etc. deben ser detectados por el médico y tratados, específica y agresivamente, por el especialista correspondiente. Los síntomas son muy llamativos, la articulación se vuelve dolorosa, tumefacta, enrojecida y con aumento del calor local. Frecuentemente el estado general está comprometido.

La infección de una prótesis, en cualquiera de sus formas, es de difícil solución médica: la antibioterapia general en sus formas más agresivas, los lavados articulares y los drenajes no acostumbran a salvar la prótesis. Se hace necesaria su extracción urgente seguida de la antibioterapia específica. Lo que sí es posible, en la actualidad, es el reimplante de una nueva prótesis. En líneas generales, tras la remisión del proceso agudo, debe esperarse a una normalización de las constantes biológicas y, tras la preparación adecuada del paciente, puede reimplantarse una nueva prótesis, de modelo acorde con el estado óseo residual al proceso infeccioso y su tratamiento. En nuestra experiencia, estos reimplantes son bien tolerados, y son capaces de presentar una correcta evolución y funcionalidad y mantenerse en el tiempo.