Deformidades más frecuentes en la primera infancia

Frecuentemente durante la infancia pueden presentarse deformidades en las extremidades inferiores que provocan un evidente transtorno estético y funcional.

Las más frecuentes son: las piernas en paréntesis (tibias varas), las piernas en "X" (genu-valgo), la marcha con los pies hacia adentro y los pies planos.

Cuando el niño nace tiene sus piernecitas adaptadas a la postura fetal. Ello condiciona unos determinados grados de rotación de los huesos que componen la extremidad inferior. Por este motivo puede ser normal una cierta inclinación hacia adentro de sus pies y que cuando comience a dar los primeros pasos lo haga con las puntas mirando hacia adentro. Por razón similar puede tener las piernas en paréntesis, incluso en un grado de deformidad muy evidente. Estudios estadísticos realizados con amplias series de niños han demostrado que, habitualmente, esta deformidad va a corregirse espontáneamente durante los dos primeros años de vida. Por evolución natural, y debido a la laxitud ligamentosa propia de la primera infancia, ha ésta primera fase varoide puede seguirla una fase valgoide. En éste caso el niño, a partir de los dos años, va a desarrollar unas piernas en "X". Al igual que la anterior, se ha demostrado, que existe una tendencia espontánea a la autocorrección que viene marcada por la maduración del sistema ligamentoso. Frecuentemente estas piernas en "X" van asociadas a un pié plano laxo de pronóstico benigno.

¿Qué hacer cuando observamos estas deformidades?

Desde nuestro punto de vista aconsejamos:

  • Si al nacer sus pies miran hacia adentro: Una visita precoz, a las primeras semanas de vida, para descartar deformidades congénitas del pié que requerirían tratamiento especializado (metatarso varo ó, mas excepcionalmente, pié zambo). Descartadas estas deformidades, cabe aconsejar un seguimiento para controlar una adecuada autocorrección de la deformidad.
  • Si comienza a caminar con los pies hacia adentro: En algunos casos deberá de instaurarse un tratamiento ortopédico con botitas de horma recta ó ma excepcionalmente férulas nocturnas para corregir la deformidad.
  • Si presenta piernas en paréntesis: Asegurar que la deformidad no obedece a ninguna anomalía ósea y controlar su evolución a la autocorrección que ocurrirá sobre los dos años (un poco mas tardíamente en niñas). Si la deformidad persiste ó fuera muy exagerada pueden usarse férulas correctoras.
  • Si presenta piernas en "X": La conducta es parecida a la de la situación anterior. Controlar la autocorrección. Solo muy excepcionalmente serán necesarias las férulas nocturnas, antaño muy usadas, y siempre obedeciendo a un origen realmente patológico de la deformidad.
  • Si presenta pie plano. Pongáse en contacto con nosotros.

Serán motivo de preocupación especial las siguientes situaciones:

  • El retraso en los mecanismos de autocorrección
  • La deformación de una sola pierna
  • La aparición de éstas deformidades fuera de las etapas de desarrollo que hemos indicado
  • Finalmente las deformidades muy exageradas y con deformación ósea demostrada en estudio con radiografías