Antiaging

¿Qué es la medicina antiaging?

Es el estudio de los factores que influyen en el envejecimiento para ralentizar sus efectos mediante la recomendación de un conjunto de medidas preventivas y un tratamiento adecuado.

¿Para quién está indicado un estudio antiaging?

La medicina antiaging se dirige a personas de más de 35 años, que estén interesadas en mejorar su salud, su aspecto y su calidad de vida. El envejecimiento no puede evitarse ni detenerse, pero la medicina de hoy dispone de una serie de pruebas que permiten evaluar su grado de desarrollo e identificar aquellos aspectos de mayor riesgo. Mediante complejos estudios se han determinado cuáles son los parámetros médicos y de laboratorio que mejor pueden predecir cómo las personas van a mantener la salud, y en el estudio antiaging intentamos aplicar dichos estudios científicos. A partir de la completa evaluación del paciente se pueden instaurar unos tratamientos y pautas vitales personalizadas que aseguran un mejor control del envejecimiento, permitiendo poner el énfasis en aquellos aspectos específicos de mayor riesgo que se hubieran identificado.

¿En qué consiste el estudio antiaging?

Estudio antiagingEvaluamos el estado del paciente mediante el estudio médico multidisciplinar completo que incluye:

  • Historia clínica detallada y exploración completa
  • Pruebas complementarias de capacidad respiratoria, cardíaca y sensorial
  • Exploraciones médicas para evaluar el estado general y descartar patologías (ecografías y colonoscopias, entre otros)
  • Estudio analítico de sangre y orina examinando el nivel de oxidación (radicales libres), estudio de precursores hormonales, hormonas e inmunidad
  • Determinación de marcadores tumorales: CEA y PSA (en varones, para descartar cáncer de próstata)
  • Estudios genéticos si se consideran necesarios
  • Test para determinar el nivel de ansiedad, estrés y memoria

Con esta información se llega a un diagnóstico y se establecen pautas individualizadas sobre nutrición, ejercicio físico, control de ansiedad y estrés, y estímulo de la memoria. Se prescriben tratamientos médicos y aporte de suplementos nutricionales, vitaminas y antioxidantes para controlar el envejecimiento.

Envejecimiento: ¿Qué es?

El envejecimiento es un proceso lento e inevitable cuyas manifestaciones empiezan a notarse a partir de los 35 años. Se caracteriza por un deterioro físico que se hace patente en un aumento del tiempo de recuperación tras los esfuerzos, pérdida de masa muscular y ósea, artrosis, leves déficits hormonales, diabetes, infecciones más frecuentes, aterosclesosis y patología del corazón, cambio de actitud ante los problemas y la aparición de cánceres con mayor frecuencia que en etapas anteriores.

Este proceso no aparece en todas las personas a la misma edad ni se desarrolla con la misma velocidad. Deberíamos diferenciar la edad cronológica, que nos marca la fecha de nacimiento, de la edad biológica que depende de cada persona, de su actitud ante la vida, hábitos de riesgo y de un cierto componente genético no bien determinado.

Envejecimiento: ¿por qué se produce?

Se conocen diversas teorías que describiremos brevemente, teniendo presente que todas ellas tienen alguna base científica y entre ellas existen numerosas interrelaciones:

  • Plegamiento anormal de las proteínas
    Las proteínas fibrilares como la colágena pierden elasticidad al "envejecer" y además se producen uniones laterales entre ellas que las hacen funcionalmente menos eficientes.
  • Mutaciones de los genes
    Las mutaciones son cambios en la estructura de las cadenas de bases que componen los genes, así como uniones anormales entre fragmentos de distintos cromosomas. Éstas ocasionan que no se puedan multiplicar las células para regenerar los tejidos, la muerte celular o, por el contrario, que se multipliquen de modo incontrolado dando lugar a un cáncer. Muchas mutaciones son espontáneas pero otras son inducidas por radicales libres, radiaciones ionizantes, etc.
  • Radicales libres y lesiones por oxidación
    Los radicales libres son moléculas inestables que tienen una vida media muy corta. Se producen por reacciones metabólicas, exceso de alimentación, hiperoxigenación, radiaciones ionizantes, rayos X, luz ultravioleta, tabaco, etc. Lesionan a la célula disminuyendo su capacidad de producir energía y de sintetizar proteínas, y hasta pueden ocasionar su muerte.

    Nuestro organismo dispone de un complejo sistema enzimático para neutralizar a los radicales libres, en el que destacaremos al glutatión, las superoxido-dismutasas, las catalasas y otras metaloproteinasas. La determinación de metabolitos (productos que resultan) de las reacciones por radicales libres y de los niveles séricos de las enzimas que los controlan permitirán identificar alteraciones en estos compuestos claramente relacionados con el envejecimiento, para posteriormente intentar frenar su efecto con la correcta administración de antioxidantes o suplementos en la dieta.
  • Reloj genético
    Esta teoría tiene su base en estudios sobre cultivos de células, que se multiplican un cierto número de veces y luego mueren. Hace algunos años se descubrió en un gusano llamado "Caenorhabditis Elegans" un gen llamado clk-1 que controla su velocidad de crecimiento y envejecimiento. Cuando este gen está mutado se alarga un 50% la vida del gusano. En los seres superiores no se ha encontrado este gen y es muy probable que el envejecimiento venga condicionado por numerosos genes que participan en distintos procesos vitales.
  • Acortamiento de los telómeros de los cromosomas
    Los telómeros son fragmentos de ADN que están en los extremos de los cromosomas que sirven para proteger a los genes. Con la edad, los telómeros se acortan y llega un momento en el que las células ya no se pueden multiplicar; es por ello los órganos y la piel se atrofian al envejecer. La enzima que produce los telómeros se llama telomerasa.