¿Qué posibles efectos adversos puede sufrir la paciente?

El primer impacto tras una intervención por cáncer de mama suele ser estético, principalmente en pacientes que han perdido el pecho y que, por circunstancias personales o médicas, el cirujano plástico no ha podido realizar una reconstrucción.

Como sucede en la mayoría de intervenciones quirúrgicas, la cirugía de mama no está exenta de complicaciones.

Uno de los efectos secundarios más habituales (se produce en un 10% de los casos) es el linfedema, que es la hinchazón del brazo en la zona que ha sido intervenida por la acumulación de líquido tras la extirpación de los ganglios linfáticos.

Algunas pacientes també pueden sufrir una trombosis linfática superficial, una inflamación que se produce en la cara interna del brazo por la extirpación de los nódulos linfáticos axilares. El especialista le recomendará un tratamiento que deberá realizar con el soporte de un fisioterapeuta.

Otro de los posibles efectos, es la acumulación de líquidos en la zona de la cicatriz (seroma). Es un efecto poco frecuente entre las pacientes que se han sometido a una cirugía de cáncer de mama.