Ácido fólico

Se trata de una vitamina del complejo B (vitamina B9) que por su carácter hidrosoluble no puede acumularse en el organismo y debe ingerirse diariamente. El ácido fólico participa en el metabolismo del material genético celular, de ahí que sea fundamental para el normal funcionamiento de los tejidos con mayor recambio celular como, por ejemplo, la médula ósea, el tubo digestivo y la piel. El déficit de ácido fólico puede producir anemia (ver anemaia megaloblástica), alteraciones de la piel y el cabello, inflamación de la lengua y úlceras intestinales. El déficit de ácido fólico debido a un aporte indebido de esta vitamina con la dieta es realmente infrecuente en nuestro medio; la falta de ácido fólico se produce más frecuentemente por problemas de absorción de nutrientes a través del intestino, por alcoholismo o por la toma de determinados medicamentos. Por otra parte, en determinadas situaciones en las que se produce un recambio celular superior al habitual, como el embarazo o las anemias hemolíticas, es preciso administrar suplementos de ácido fólico.