Adenopatía

Las adenopatías son ganglios linfáticos aumentados de tamaño. Los ganglios linfáticos forman parte del sistema inmunitario y tienen como misión fundamental la defensa del cuerpo contra las infecciones, pues en ellos tiene lugar el contacto de las células del sistema inmunitario (linfocitos) con los agentes infecciosos (virus, bacterias) desarrollándose la inmunidad contra los estos (anticuerpos).

Las adenopatías pueden palparse en el cuello, las axilas y las ingles en el curso de enfermedades infecciosas –con diferencia, la causa más común de la aparición de adenopatías-, inflamatorias y tumorales, especialmente aquellas enfermedades tumorales de la sangre en las que proliferan linfocitos (linfomas no Hodgkin, linfomas de Hodgkin, leucemias).

Cuando aparecen adenopatías siempre es recomendable consultar al médico de cabecera y, caso que éstas sean persistentes, no dolorosas (las adenopatías dolorosas son propias de los procesos infecciosos) y/o se acompañen de fiebre, de sudor nocturno y/o pérdida no explicada de peso, hacerlo con un hematólogo con el fin de descartar la posible existencia de una enfermedad tumoral de los ganglios linfáticos.