Análisis de sangre

En un análisis sanguíneo se extrae un pequeño volumen de sangre a partir de una vena localizada habitualmente en el antebrazo. El análisis de sangre tiene dos partes: una en la que se cuantifican distintas sustancias que circulan por el componente "líquido" de la sangre, también llamado plasma o suero, como por ejemplo la glucosa ("el azúcar"), la creatinina (que mide la función del riñón), la bilirrubina o las transaminasas (estos parámetros nos indican cómo funciona el hígado), etc; y otra en la que se cuantifican las distintas células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) o el componente celular de la sangre. A la primera de estas partes la llamamos bioquímica sérica y a la segunda hemograma.