Anemia

Se dice que una persona tiene anemia cuando disminuye el número de glóbulos rojos en la sangre. Usualmente la anemia se mide mediante la determinación de la hemoglobina, una proteína que se encuentra en el interior de los glóbulos rojos y quse encarga del transporte de oxígeno desde los pulmones hasta las distintas partes o los distintos tejidos del organismo (cerebro, corazón, riñones, músculos, etc.), donde este gas es indispensable para el normal funcionamiento de estos tejidos.

La hemoglobina se mide fácilmente mediante la práctica de un hemograma. Cuando existe anemia, la cifra de hemoglobina disminuye por debajo de 120 g/L. Las personas que tienen anemia presentan habitualmente palidez de la piel y se quejan de cansancio, especialmente al hacer ejercicio físico, aunque si se trata de una anemia crónica (es decir, de larga evolución) el organismo se adapta a esta y los pacientes pueden no presentar ningún síntoma.

Es muy importante tener en cuenta que la anemia no es una enfermedad, sino un síntoma de esta y que existen muchos tipos y causas potenciales de anemia: falta de hierro –la causa principal de anemia-, sangrado, embarazo, malfuncionamiento del riñón, malfuncionamiento de la médula ósea, etc. Por ello es fundamental establecer cuál es la causa de la anemia para así poder tratarla adecuadamente.