Anemia aplásica

También denominada aplasia medular. Es una enfermedad de la sangre en la que la médula ósea (el tejido en el que se producen las distintas células sanguíneas) es incapaz de producir una cantidad adecuada de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas).

La sintomatología de la aplasia medular se debe, pues, a la anemia causada por un déficit en la producción de glóbulos rojos, a una mayor predisposición a padecer infecciones debido a una disminución en la producción de glóbulos blancos (leucopenia) y a una tendencia a sangrar a través de piel y las mucosas (boca, intestino, nariz, bronquios, orina) debido a un déficit en la producción de plaquetas (plaquetopenia o trombocitopenia).

Cuando se conoce la causa del trastorno, se habla de anemia aplásica secundaria (por ejemplo, como efecto secundario de algunos medicamentos, tras la exposición a determinadas sustancias tóxicas, al contraer algunas infecciones debidas a virus, etc.). Si la causa no puede establecerse, se habla de anemia aplásica idiopática. Dado que en este último caso sabemos que existe un trastorno del sistema inmunológico en el sentido de que las propias células del sistema inmunológico reaccionan contra el propio organismo (lo que se denomina trastorno autoinmune), el tratamiento consiste en la administración de fármacos inmunosupresores (por ejemplo, globulina anti-timocítica y/o ciclosporina A). En pacientes jóvenes pueden utilizarse tratamientos más agresivos como el trasplante de médula ósea.