Biopsia de ganglio linfático

Los ganglios linfáticos pueden aumentar de tamaño en distintas situaciones (enfermedades infecciosas, enfermedades tumorales, etc.) (ver adenopatía) y, en ocasiones, con el fin de aclarar la causa de tal agrandamiento, es necesario realizar una biopsia de estos. La biposia consiste en la extirpación total o parcial del ganglio o de uno de los ganglios linfáticos que se hallan aumentados de tamaño. En la mayoría de las ocasiones, el ganglio linfático a biopsiar es muy accesible, ya que se halla localizado en el cuello o en las axilas, y la maniobra quirúrgica para extraerlo es sencilla y rápida, siendo necesaria tan sólo anestesia local o, a lo sumo, una ligera sedación del paciente. En otras ocasiones, sin embargo, el ganglio linfático anómalo se halla localizado en el interior del abdomen o del tórax y para su extracción es preciso realizar maniobras quirúrgicas más "agresivas" (toracotomía, laparotomía), para las cuales es necesario un mayor grado de anestesia (anestesia general). Una vez el cirujano ha extraído el ganglio linfático a analizar, éste se remite al patólogo (es decir, el médico especialista en procesar y analizar muestras de tejido), quien, tras efectuar los estudios oportunos, establecerá cuál es la enfermedad que está provocando el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.