Biopsia de médula ósea

La biopsia de médula ósea es la extracción de una muestra del tejido que se halla dentro de los huesos; este tejido se denomina médula ósea (en lenguaje coloquial, el tuétano del hueso), en ella se producen las distintas células sanguíneas (glóbulos rojos,glóbulos blancos y plaquetas) como resultado de la diferenciación y multiplicación de células inmaduras, también denominadas células precursoras o células "madre". La biopsia de médula ósea es un procedimiento sencillo y rápido en el que, mediante una aguja especial, se extrae un cilindro de médula ósea de unos pocos milímetros de grosor que se remite al patólogo para que lo examine y dictamine si es normal o no. Habitualmente, el hueso biopsiado es el ilíaco (en su cresta anterior o posterior), uno de los huesos de la pelvis que se palpa a la altura de la cintura. La biopsia de médula ósea, que es un procedimiento ambulatorio, se había realizado con anestesia local, pero en la actualidad se recomienda la utilización de sedoanalgesia (sedación y analgesia, no anestesia general) para evitar el dolor del paciente en la zona puncionada. El procedimiento dura unos minutos y, dado que la incisión sobre el hueso es de tan sólo unos milímetros de diámetro, no precisa de suturas y el paciente puede hacer vida normal a las pocas horas de su realización. La biopsia de édula ósea suele indicarse para el estudio diagnóstico de enfermedades sanguíneas y como parte del estadiaje inicial de los linfomas antes de iniciarse su tratamiento.