Linfoma

Los linfomas son tumores del sistema linfoide. Las células proliferantes son linfocitos (un tipo especial de leucocito) transformados que invaden los ganglios linfáticos provocando su crecimiento. Los linfocitos proliferantes pueden ser de origen B (linfomas B) o T (linfomas T). En una gran proporción de casos, por lo tanto, la manifestación clínica primordial del proceso es la presencia de adenopatías, aunque los linfomas pueden dar lugar a síntomas muy variados: fiebre, sudoración nocturna, pérdida de peso y prurito como síntomas generales, y en linfomas con localizaciones especiales, sintomatología debida a dichas localizaciones: alteraciones neurológicas caso de los linfomas cerebrales, sintomatología dispéptica en los linfomas gástricos, sangrado digestivo o obstrucción intestinal en los linfomas intestinales, etc. Existen muchos tipos de linfomas que conforman entidades clínico-patológicas individualizables por lo que respecta al diagnóstico, al pronóstico y al tratamiento. Es muy importante, por lo tanto, establecer con la mayor precisión posible ante qué tipo de linfoma nos hallamos.