¿Cómo convivir con un linfoma?

Convivir con un linfoma representa compaginar la vida normal con etapas en las que se recibe tratamiento.

La quimioterapia y la radioterapia pueden provocar algunos trastornos molestos, que se llaman efectos secundarios. Estos no siempre aparecen o, en algunos casos, pueden manifestarse según cómo reacciona el organismo de cada persona o también dependiendo de la duración o intensidad del tratamiento. No tiene ninguna relación su posible aparición con la idea que el tratamiento funciona o no.

Normalmente estos efectos son temporales y desaparecen poco tiempo después de recibir tratamiento. Incluso pueden no aparecer en las primeras sesiones y ser más importantes al final del tratamiento.

En algunos casos, el médico puede decidir parar el tratamiento para que el paciente se recupere y reanudarlo unos días después.