- Teknon
- Instituto Oncológico Teknon
- Unidad de mama y tumores ginecológicos
- Qué necesita saber sobre el cáncer de mama
¿Cuál es la incidencia del cáncer de mama?
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común en las mujeres. En España se diagnostican 16.000 nuevos casos al año. Se estima que 1 de cada 12 mujeres desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida.
¿Qué es el cáncer?
El cáncer es un conjunto de enfermedades que ocurren cuando las células se vuelven anormales y se dividen sin control ni orden. Todos los órganos del cuerpo están formados por diferentes tipos de células que se dividen en un orden según las propias necesidades. Si las células se dividen cuando no es necesario, se forma excesivo tejido, lo que puede llegar a dar lugar a un tumor que puede ser benigno o maligno.
Los tumores benignos no son cáncer, no invaden los tejidos ni se diseminan. Los tumores malignos son cáncer; las células cancerígenas crecen y se dividen sin control (pueden invadir y dañar otros tejidos y órganos). Asimismo, pueden emigrar y desplazarse por el sistema sanguíneo y linfático; de esta manera pueden extenderse a otras partes del cuerpo. Es lo que denominamos metástasis.
Anatomía de la mama
Anatomía de la mama
La mama está formada por lóbulos. Cada uno de los lóbulos tiene un conducto excretor que se abre al seno galactóforo situado por debajo del pezón. Entre los lóbulos de la mama hay intercalados tejido fibroso y adiposo, así como conductos linfáticos. Los vasos sanguíneos y los nervios se distribuyen por toda la mama. Los músculos pectorales están por debajo de ésta, cubriendo las costillas.
Los vasos linfáticos de la mama desembocan en los ganglios linfáticos. Estos ganglios se localizan en la axila (bajo el brazo), en la zona clavicular. También los hay intramamarios. Los ganglios linfáticos también se encuentran en otras partes del cuerpo.
A. Conductos
B. Lóbulos
C. Seno galactóforo
D. Pezón
E. Tejido adiposo
F. Músculo pectoral
G. Costilla
¿Qué tipos de cáncer de mama hay?
Hay muchos tipos de cáncer de mama. El más frecuente es el que aparece en los conductos y se llama carcinoma ductal. El segundo, en frecuencia, es el carcinoma lobular, que aparece en los lóbulos. Cuando el cáncer está confinado en los conductos, se llama no invasivo o in situ. Cuando ha invadido el tejido circundante u otras partes del cuerpo, se denomina carcinoma invasivo.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
No se conoce todavía por qué algunas personas tienen cáncer de mama y otras no. Está claro que el cáncer de mama no está causado por un golpe, un hematoma, etc. Diferentes estudios que engloban un gran número de mujeres han demostrado que hay ciertos factores de riesgo que pueden hacer que una persona tenga más posibilidades de desarrollar un cáncer de mama. Pero también existen otros factores que desconocemos. El tener factores de riesgo significa que tenemos más riesgo de padecer esta enfermedad. Sin embargo, los estudios demuestran que existen muchas mujeres que tienen factores de riesgo y nunca desarrollan un cáncer de mama, mientras que hay mujeres que no tienen ningún factor de riesgo conocido y lo desarrollan.
Algunos de los factores de riesgo son:
- Edad: el riesgo de cáncer de mama aumenta cuando las mujeres se hacen mayores. Muchos de los cánceres de mama aparecen en mujeres de 50 años y el riesgo es especialmente alto en mujeres de más de 60 años; aunque el cáncer de mama puede aparecer a cualquier edad.
- Historia familiar: el riesgo de padecer cáncer de mama se incrementa en una mujer que tenga una madre, hermana o hijas con cáncer de mama. El riesgo aumenta si el cáncer ha aparecido antes de la menopausia o si ha afectado a ambas mamas. Sobre un 5-10% de las mujeres con cáncer de mama tienen una forma hereditaria de enfermedad. Estas mujeres normalmente desarrollan el cáncer en edades tempranas (antes de la menopausia) y suelen tener varios familiares de primer grado con esta enfermedad. Para este tipo de pacientes tenemos consejo genético.
- Historia personal: el riesgo de cáncer de mama es mayor en las mujeres que ya han tenido cáncer de mama. Un 10-15% de las mujeres tratadas por cáncer de mama desarrollan un nuevo cáncer de mama.
Hay otra serie de factores que también influyen, como haber tenido una menstruación temprana (antes de los 12 años) y una menopausia tardía (después de los 55 años). El riesgo es mayor en mujeres que han tenido su primer hijo después de los 30 años así como las que nunca han tenido un hijo.
Hay determinadas patologías benignas de la mama que incrementan el riesgo de desarrollar un cáncer de mama, como puede ser la hiperplasia atípica. Muchos de los aspectos del estilo de vida de la mujer pueden afectar en el desarrollo del cáncer de mama. Por ejemplo, diversos estudios indican que hay un mayor riesgo en mujeres que beben alcohol. El riesgo aparece a medida que se consume más alcohol. También se ha observado que el hacer ejercicio regular puede disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama en las mujeres jóvenes.
¿Cómo detectarlo?
Es importante que la mujer tome un papel activo en la detección precoz del cáncer de mama. Los programas de detección precoz incluyen:
- Mamografías: es un tipo especial de radiografía. Es el mejor método de detección precoz del cáncer de mama, aunque a veces no detecte todos los tumores. Hay estudios que demuestran que hacerse una mamografía de forma regular disminuye la mortalidad por cáncer de mama en las mujeres mayores de 50 años. También la disminuye, aunque de forma menor, en las mujeres entre 40 y 50 años. En las mamografías se usan bajos niveles de radiación. La mama se coloca entre dos planchas y se presiona. Esta presión puede ser algo molesta pero sólo dura unos segundos. Pueden verse tumores antes de que sean palpables. Las mamografías pueden mostrar también pequeños depósitos de calcio que se llaman micro-calcificaciones. Muchos de estos depósitos son benignos, pero también pueden ser un signo precoz de cáncer.
- Exámenes clínicos de mama: junto con la mamografía se debe hacer una exploración mamaria por un especialista.
- Autoexamen mamario: el autoexamen mamario se debe realizar una vez al mes. Es importante recordar que todas las mujeres tienen las mamas diferentes y que éstas cambian con la edad, el ciclo menstrual, el embarazo, la menopausia o si toman tratamiento hormonal. Es normal que las mamas sean desiguales. También es frecuente que las mamas se vuelvan sensibles o se hagan más voluminosas durante el ciclo menstrual.
* Recomendación: a partir de los 40 años realizar una mamografía y una exploración por un especialista de forma anual.
¿Cuáles son los síntomas?
Normalmente el dolor no es síntoma de cáncer. De hecho, cuando se desarrolla un cáncer de mama no suele dar síntomas. Pero cuando el cáncer crece puede causar cambios que la mujer detecta, como:
- Un bulto o una zona más grumosa en la mama o en la zona axilar
- Cambios en la forma o tamaño de la mama
- Secreción por el pezón
- Cambios en el color o en la sensación de la piel de la mama, areola o pezón (tejido hundido, arrugado, escamoso, etc.)
Ante cualquier cambio en la mama, la mujer debe acudir al especialista.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
Una zona anormal en la mamografía, un bulto u otros cambios en el pecho pueden ser causa de cáncer u otros problemas menos graves. En función de la valoración, se harán diferentes pruebas:
- Palpación: mediante la palpación, su doctor detecta las características de la lesión: su tamaño, textura o si se desplaza fácilmente; y observa la zona y tipo de tejido. Los tumores benignos normalmente se palpan diferentes que los malignos.
- Mamografía: son radiografías de la mama que ofrecen al doctor importante información sobre el tumor. Si el área en la mamografía se ve sospechosa o poco clara, se deben realizar otras mamografías o pruebas adicionales.
- Ecografía: se usa frecuentemente. Diagnostica si el tumor es sólido o líquido. Este examen puede ser usado como complemento de la mamografía.
- Resonancia Magnética de la mama.
Según el resultado se decidirá si necesita más tests adicionales y el tipo de tratamiento.
Tipos de biopsia:
- Punción-aspiración con aguja fina (PAAF): se utiliza una aguja para extraer líquido o células del tumor mamario. Este procedimiento puede mostrar si el tumor es líquido (un quiste no sería cáncer) o una masa sólida (que puede ser o no cáncer). Estas células son analizadas por el anatomo-patólogo.
- Biopsia cilindro: se toma una biopsia con una aguja más gruesa que nos permite obtener cilindros de tejido.
- Biopsia quirúrgica: se hace en el quirófano. El cirujano extrae una parte del tumor o de la zona sospechosa. El anatomo-patólogo examina el tejido en busca de células cancerígenas.
Ambos tipos de biopsia pueden realizarse guiadas por ecografía o mamografía.
¿Qué hacer ante un diagnóstico de cáncer de mama?
Si tiene algún problema en la mama, no dude en consultarlo con un especialista. La mayoría de las veces los nódulos en la mama son benignos, pero si le diagnostican un cáncer de mama, lo primero que se debe hacer es buscar un grupo de especialistas dedicado a la mama que le informen acerca de su enfermedad y le planifiquen un tratamiento. Si el cáncer de mama está en estadios precoces, el tratamiento que requerirá es menor y los resultados mejores.
¿Cuál es el tratamiento?
Existen diferentes tratamientos usados en el cáncer de mama. El tratamiento depende del tamaño y la localización de tumor en la mama, así como de la extensión (estadio) de la enfermedad. El doctor le puede mandar la realización de más pruebas diagnósticas y análisis de sangre, además de otro tipo de pruebas (radiografías, TC, gammagrafía, etc.) para ver la extensión de la enfermedad.
Las mujeres con cáncer de mama suelen tener preguntas y dudas sobre las diferentes opciones de tratamiento. Si tiene preguntas acerca de su tratamiento, no dude en preguntar porque usted tiene que decidir con su médico acerca de su tratamiento. Su médico es la mejor persona para responder todas las preguntas sobre el tratamiento: las diferentes opciones, los resultados y las características de cada tratamiento. También le puede indicar si se puede formar parte de estudios sobre nuevos tratamientos médicos. Muchas pacientes quieren saber cómo se verán después del tratamiento y si tendrán que cambiar sus actividades habituales.
Muchas veces ayuda hacer una lista con preguntas para que sea más fácil recordar todo lo que se quiere preguntar en la consulta. También es importante ir a la visita médica acompañadas por algún familiar o amigo para que forme parte de la discusión, tomar notas o simplemente escuchar. Hay mucha información que aprender sobre el cáncer de mama y sus tratamientos.
Tipos de tratamiento:
Los tratamientos médicos para el cáncer de mama pueden ser locales o sistémicos. Los tratamientos locales se basan en destruir las células cancerígenas en un área específica. La cirugía y la radioterapia son tratamientos locales. Los tratamientos sistémicos se utilizan para destruir las células cancerígenas en cualquier parte del cuerpo. La quimioterapia y el tratamiento hormonal son tratamientos sistémicos. El paciente puede tener un solo tipo de tratamiento o varias combinaciones a la vez.
- Cirugía: es el tratamiento más común para el cáncer de mama. Hay diferentes tipos de cirugía. Su médico le explicará los beneficios y riesgos de cada tipo y cómo puede afectar a su apariencia. Hay tres tipos principales de cirugía:
- Lumpectomía o cuadrantectomía: el cirujano extirpa el tumor y una pequeña cantidad de tejido mamario circundante. El tamaño del tumor es el factor principal para determinar si este tipo de cirugía está indicado. A veces se acompaña de la extirpación de los ganglios axilares. Generalmente esta cirugía va acompañada de radioterapia a la mama. La combinación de cuadrantectomía y radioterapia se denomina cirugía conservadora de la mama.
- Mastectomía total: se extirpa la mama completa incluyendo la areola y el pezón, pero no los ganglios axilares.
- Mastectomía radical modificada: se extirpan la mama y los ganglios axilares. Los músculos de debajo de la mama no se extirpan.
- Mastectomía radical: en la mastetomía radical (normalmente llamada mastectomía radical de Halsted) el cirujano extrae la mama, los músculos pectorales, los ganglios linfáticos de la axila y una zona adicional de grasa y tejido. Durante muchos años esta operación fue considerada un estándar para las mujeres con cáncer de mama pero en la actualidad es poco utilizada.
Reconstrucción de la mama: cuando no se puede preservar la mama y la paciente necesita una mastectomía, siempre valoramos la posibilidad de realizar una reconstrucción inmediata de la mama durante la misma operación. En la Unidad de Mama del Instituto Oncológico Teknon realizamos la técnica de mastectomía salvando la piel de la mama, con lo cual los resultados estéticos son mejores. Existen varias opciones de reconstrucción, implantes o utilización del propio tejido de la paciente. Los cirujanos plásticos del equipo le hablarán sobre los riesgos y beneficios de cada tipo de reconstrucción.
- Disección de los ganglios axilares: consiste en extirpar los ganglios situados debajo de la axila. Esta es una manera de determinar si contienen tumor y así se determina el pronóstico y el tipo de tratamiento que la paciente necesita. Este procedimiento tiene una serie de efectos secundarios como el riesgo de hinchazón (edema) del brazo. Se le explicará qué cuidados precisa el brazo y cómo evitar al máximo el edema. Si el linfedema aparece, le serán indicardos algunos ejercicios o se le remitirá a fisioterapia para combatir el problema. En los últimos años se ha desarrollado la técnica del Ganglio Linfático Centinela y hay determinadas pacientes que no necesitan una disección axilar.
- Biopsia del ganglio linfático centinela: se trata de un nuevo avance en el tratamiento del cáncer de mama que reduce la cirugía que la paciente necesita. Consiste en detectar los primeros ganglios donde se dirige el tumor, llamados ganglios centinela. Una vez extirpados estos ganglios, se examinan para ver si contienen tumor y, si no lo contienen, no se realiza más cirugía en la axila, evitando así a la paciente una disección completa.
- Ecografía intraoperatoria: esta técnica consiste en la utilización de un aparato de ultrasonidos, parecido a los empleados en otras indicaciones médicas, con la novedad importante de que el cirujano lo utiliza en el quirófano como guía para la extirpación de las lesiones de mama. Las ventajas son numerosas, dado que permite la detección y la localización precisa de lesiones no palpables.
- Radioterapia: se utilizan radiaciones para destruir las células cancerígenas. Para realizar radioterapia, los pacientes deben ir al hospital o a la clínica cada día. Cuando se realiza cirugía conservadora generalmente se da la radioterapia 5 días a la semana durante 5 ó 6 semanas. Al finalizar el ciclo, muchas veces se administra una dosis extra de radiación en el lecho donde se encontraba el tumor. La radioterapia no es dolorosa. Algunas mujeres sienten calor en la zona tratada, otras se sienten algo cansadas durante el tratamiento. Por lo general, pueden realizar sus actividades normales y, en algunos casos, reducirlas durante el tratamiento.
- Quimioterapia: se utilizan diferentes tipos de medicamentos para acabar con las células cancerígenas. La quimioterapia para el cáncer de mama normalmente es una combinación de medicamentos. Estos pueden ser administrados por vía oral o endovenosa. Es un tratamiento sistémico porque los medicamentos se distribuyen por el organismo mediante el sistema sanguíneo. La quimioterapia se administra en ciclos: se basa en la administración, un periodo de recuperación y el siguiente ciclo. Debido a que afecta a cualquier célula en proceso de multiplicación, las células normales también pueden dañarse (aunque en menor grado). Su doctor les explicará los efectos secundarios que tiene y el tratamiento que hay que seguir para disminuir dichos efectos en la medida de lo posible. La mayoría de los efectos secundarios son pasajeros y desaparecen al finalizar la quimioterapia. A veces la quimioterapia se administra como único tratamiento si el cáncer de mama se ha diseminado al resto del cuerpo, pero es más frecuente que se administre junto con la cirugía, radioterapia, o ambas, para reducir la posibilidad de que el tumor vuelva a aparecer. En ocasiones se administra antes de la cirugía para tratar de reducir el tamaño del tumor y ver la respuesta del tumor al tratamiento.
- Tratamiento hormonal: se utiliza para bloquear los efectos de las hormonas en el crecimiento del tumor. Como la quimioterapia, el tratamiento hormonal es un tratamiento sistémico. No todos los tumores de la mama son sensibles a la acción de la terapia hormonal. Para determinarlo se realiza un estudio en el tumor extirpado. Este estudio determina cómo son los receptores hormonales del tumor. Los cánceres con receptores positivos son más sensibles a este tratamiento.
¿Qué hacer tras el tratamiento?
La rehabilitación es un paso muy importante en el tratamiento del cáncer de mama. Los cuidados saludables hacen que la paciente se recupere antes y así pueda realizar lo más pronto posible las actividades normales en su vida diaria. La recuperación es diferente según la persona: depende de la extensión de la enfermedad, el tratamiento realizado y otros factores.
El ejercicio después de la cirugía puede ayudar a la movilidad y la fuerza de su brazo y hombro. Éste puede reducir el dolor y entumecimiento de su cuello y espalda. Los ejercicios pueden empezar tan pronto como su doctor se lo indique. Estos ejercicios se han de comenzar suave y lentamente. Gradualmente se puede ir aumentando el ejercicio, y hacerlo de forma regular debe convertirse en una rutina diaria.
Nutrición
La pérdida del apetito puede ser un problema en los pacientes con cáncer. Muchos de los efectos secundarios del tratamiento del cáncer, como las nauseas y los vómitos, pueden hacer más difícil el comer. Los pacientes que comen bien normalmente se sienten mejor y con más energía; comer bien significa tener suficientes calorías y proteínas para ayudar a no perder peso, recuperar energía y regenerar tejidos.
Médicos, enfermeras y dietistas pueden explicarle los efectos del tratamiento y hacerle recomendaciones para mejorar la nutrición.
Seguimiento
Los exámenes regulares son importantes en el cáncer de mama. Su médico continuará haciéndole chequeos regularmente para comprobar que el cáncer no vuelva a aparecer. Los chequeos regulares incluyen exámenes físicos y mamografías, analíticas, radiografías, resonancias, etc. Las pacientes tratadas con quimioterapia o tratamiento hormonal pueden necesitar exámenes adicionales.
Vivir con cáncer de mama
El diagnóstico del cáncer de mama puede cambiar la vida de la mujer y de los que le rodean. Estos cambios pueden ser duros de llevar. El cáncer de mama afecta a toda la familia. Muchas veces las pacientes y familiares pueden estar asustados, enfadados y deprimidos, pero este comportamiento y estas reacciones son normales. Mucha gente encuentra ayuda en sus seres queridos.
Las mujeres que han tenido cáncer de mama sienten cambios en su cuerpo que afectan no sólo a cómo ellas se ven, sino también a cómo se sienten. Estos cambios pueden afectar a las relaciones sexuales con su pareja. Es importante hablar con la pareja acerca de todo lo que se siente durante los tratamientos y establecer una comunicación fluida.
Es importante, también, hablarles a los hijos de la enfermedad de forma que comprendan lo que está pasando. Hay que explicarles la enfermedad de forma simple y contarles que la rutina de cada día volverá pronto. Encuentros con enfermeras, asistentas sociales, consejeros, voluntarios o miembros de asociaciones pueden ser de ayuda a pacientes que necesitan hablar sobre sus sentimientos, dudas o miedos.
Futuro: la investigación del cáncer
Las investigaciones están probando nuevos tratamientos, nuevas quimioterapias y sus planificaciones, y nuevas formas de combinación de tratamientos. Trabajamos con varios medicamentos anticancerígenos y combinaciones, así como con tratamientos hormonales. También se exploran nuevas formas de combinación de quimioterapia con tratamientos hormonales y radioterapia. Muchos ensayos incluyen terapias biológicas: son tratamientos con sustancias que estimulan el sistema inmune a responder ante el cáncer o ayudan al cuerpo a recuperarse de los efectos secundarios del tratamiento.
En algunos ensayos los médicos intentan aprender si mayores dosis de medicamentos son más efectivas que las usadas normalmente para destruir las células cancerígenas. Pero las dosis altas son peligrosas para la médula ósea del paciente, donde las células sanguíneas se forman. Las investigaciones también buscan formas de reponer la médula ósea o ayudarla en su recuperación.
En el Instituto Oncológico Teknon existe un compromiso con la investigación y la implementación de las nuevas terapias biológicas. Recientemente se ha actualizado el papel de los nuevos fármacos antiangiogénicos en el tratamiento del cáncer de mama en unas jornadas conjuntas efectuadas con expertos del Dana Farber Cancer Institute. El Dr. Lawrence Shulman compartió en una mesa redonda con el Dr. Joaquim Bellmunt, los éxitos terapéuticos de estas nuevas modalidades de terapia que se están aplicando en el Instituto Oncológico Teknon.
