La medicina nuclear no solo tiene una finalidad diagnóstica, si no que además es terapéutica consiguiendo importantes resultados en tratamientos con isótopos radioactivos en el hipertiroidismo, el cáncer de tiroides, así como en la paliación de los dolores óseos metastáticos o en el tratamiento de las artropatías inflamatorias, aligerando el dolor y mejorando la capacidad funcional de la articulación tratada.
