¿A qué se deben los lunares y las pecas?

Los lunares (nevos) y las pecas se deben a una alteración determinada genéticamente que conlleva un incremento en el número de melanocitos o células encargadas de dar color a la piel.

La forma, tamaño y número de los lunares y pecas son variables y pueden estar presentes desde el nacimiento –denominados congénitos- o aparecer en cualquier momento de la vida –llamados adquiridos- tanto en la piel como en las mucosas –genitales, boca- o semimucosas –labios. El aspecto de los nevos y pecas puede sufrir modificaciones a lo largo de la vida, pero hoy día se sabe que la exposición solar no sólo puede ser responsable de tales cambios sino también del aumento del número total de lesiones. Otros factores que pueden modificar el aspecto de los lunares y pecas son los rayos UVA, los tratamientos y los cambios hormonales de ciertos períodos de nuestra vida (anovulatorios, pubertad, embarazo).

¿Qué lunares y pecas pueden ser peligrosos?     

Diagnóstico, prevención y tratamiento de los lunares y las pecas