El cáncer de esófago es una enfermedad en la que un grupo de células del esófago crecen de manera desordenada, agresiva e invaden y destruyen los tejidos de alrededor pudiendo alcanzar zonas distantes del cuerpo (metástasis).
Inicialmente los síntomas que produce pueden ser muy similares a otras enfermedades del esófago: dificultad al tragar, disfagia (dolor al tragar), molestias vagas detrás del esternón, pérdida de apetito y de peso, cansancio, regurgitación de la comida, aparición de sangre en las heces o en un vómito, entre otros.
El tratamiento para el cáncer esofágico dependerá de la etapa en que se encuentre la enfermedad y de su estado de salud en general. La extirpación mediante cirugía (esofaguectomía) es el tratamiento más común asociándose en algunos casos a la quimioterapia.