En el niño roncador, solucionaremos fácilmente el problema practicando una reducción de amígdalas con láser, complementada en el mismo acto quirúrgico con una extirpación de las adenoides o adenoidectomía. Las principales ventajas de la reducción de las amígdalas con láser son, a grandes rasgos:

  • Es una intervención indolora
  • Ausencia de hemorragia, complicación presente en un 6.7% de las amigdalectomías practicadas con la técnica convencional)
  • Conservación de una pequeña parte del tejido amigdalar, hecho que permitirá mantener la función de las amígdalas, es decir, la fabricación de defensas o anticuerpos
  • Puede realizarse a cualquier edad, por pequeño que sea el niño
  • Sólo requiere unas horas de estancia hospitalaria, debido a todas las ventajas descritas.

Con todo ello, en un máximo de 72 horas la respiración será totalmente normal, con ausencia completa de ronquido, de sudoración y de posturas forzadas, al haberse corregido el agrandamiento o hipertrofia amigdalar (gracias al láser de amígdalas) y el adenoidal.

 

Endoscopia nasal

 

 

Niño respirando antes y después de la reducción de amígdalas con láser y extirpación de adenoides

 

Los doctores Jordi Coromina y Eduard Estivill han publicado el libro "El niño roncador. El niño con síndrome de apnea obstructiva del sueño" (Descargar libro).