Un frenillo lingual excesivamente corto, también conocido como anquiloglosia o frenillo lingual "atado"), puede producir diversos problemas en la pronunciación, especialmente de la r (es el llamado rotacismo), así como problemas en la forma y configuración de los dientes (maloclusión, mordida cruzada, etc.).

Para solucionar el problema, efectuamos una sencilla intervención, consistente en la sección amplia del frenillo, mediante láser o con un bisturí especial eléctrico de punta ultrafina. Ello permite evitar dar puntos (que provocarían dolor), tal como se aprecia en el video. Con ello, conseguimos una intervención rápida, exangüe, indolora, y con una liberación completa del frenillo lingual.