Es un trastorno del movimiento de la musculatura de la porción inferior del esófago. Ello produce una falta de relajación del esfínter que hay entre el esófago y el estómago, provocando la dificultad de paso de alimentos al estómago.
Consiste en la sección longitudinal de las dos capas musculares del esófago que provocan el estrechamiento del paso esofágico por falta de relajación durante la ingesta.
Con la intervención se consigue un buen paso para que los alimentos entren en el estómago fácilmente.
Al día siguiente de la intervención se inicia la ingesta de líquidos y semilíquidos como leche, zumos, yogures, etc. Se retiran los sueros y se permite levantarse, pasear y ducharse. Apenas existe dolor postoperatorio y, si se presenta, se controla con analgésicos comunes.
Los pacientes son dados de alta y se les aconseja una dieta líquida blanda los primeros días y pueden hacer vida prácticamente normal a los 10 días de la intervención.