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- Dr. Joan Ramon Garcés
- Cáncer de piel
Cáncer de piel
El cáncer de piel es el más frecuente actualmente y su incidencia va en aumento. Cualquier célula que forma parte de la piel puede crecer desordenadamente y producir un cáncer de piel.
¿Qué tipos de cáncer de piel existen?
Los tipos de cáncer mas habituales son:
- Carcinoma basocelular (conocido también por basalioma o epitelioma). Los carcinomas son más localizados y de crecimiento más lento y su pronóstico es la curación, si se diagnostican de manera precoz. El carcinoma basocelular es con diferencia el más habitual. También es el que tiene menos capacidad para diseminarse y su riesgo deriva principalmente de la invasión y destrucción local que propicia su crecimiento.
- Carcinoma espinocelular (escamoso). Son menos frecuentes pero más agresivos y de crecimiento más rápido. Tienen capacidad para invadir los ganglios regionales y a partir de allí pueden llegar a generalizarse.
- Melanoma (conocido como lunar maligno) es el más grave y puede diseminarse con facilidad. Su pronóstico depende de una detección precoz.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Los factores de riesgo conocidos se basan en una constitución determinada del paciente y en agresiones exteriores conocidas como nocivas. Las personas que:
- tienen poca melanina (pigmento que protege del sol)
- tienen ojos claros y cabello rubio o pelirrojo
- se queman con facilidad al tomar el sol
cuentan con entre 20 y 30 veces más posibilidades de tener un cáncer de piel en su vida que las morenas que se broncean con facilidad.
- Las personas con nevus atípicos (lunares de forma irregular y un poco más grandes de lo habitual) o que tienen gran cantidad de ellos (más de 20) deben consultar la posibilidad de aparición de cáncer de piel. Este tipo de pacientes pueden tener además una historia familiar o personal de cáncer de piel, factores que por sí solos indican un mayor riesgo.
- Los pacientes que tienen un deficiente sistema inmunitario ("las defensas"), bien por enfermedad o por la toma de medicamentos para evitar un rechazo de un trasplante por ejemplo, están "debilitados" frente a la aparición de un tumor cutáneo.
- La agresión más estudiada es la radiación solar. Es conocida la influencia de la quemadura solar (sobre todo en la infancia) en el futuro desarrollo de un cáncer de piel. A más quemaduras, más posibilidades (puede consultar el apartado dedicado al libro "Cuando calienta el sol")
¿Cuál es el tratamiento?
Depende mucho del tipo de tumor, la localización, el tamaño, la profundidad, las condiciones del paciente...
Realizar una biopsia (muestra) previa es obligado. Algunas veces incluso no precisaremos de tratamiento posterior a la biopsia puesto que con la muestra habremos extirpado toda la lesión. La mayoría de tratamientos utilizados se realizan bajo anestesia local de manera ambulatoria.
Las técnicas empleadas se basan en dos supuestos: destruir o extirpar el tumor
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Las técnicas destructivas tienen la ventaja de que son más simples y algunas no precisan de anestesia local. Su gran inconveniente es que no "obtenemos" tumor para su análisis posterior (puesto que se destruye) y de esta manera no podemos controlar los márgenes de la destrucción que hemos realizado. En consecuencia no podemos saber a ciencia cierta si hemos acabado con el cáncer tratado. Se utilizan pues en casos superficiales, cuando una recidiva tumoral (que vuelva a crecer el tumor) no suponga ningún problema y en pacientes con condiciones difíciles para la extirpación quirúrgica. Estas técnicas siempre nos obligan a controles periódicos. Los métodos destructivos más utilizados son: la crioterapia (congelación), el láser, el curetaje, la radioterapia, el imiquimod tópico (inmunoterapia) y la terapia fotodinámica.
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La extirpación del tumor mediante cirugía es la técnica recomendada siempre que sea posible. Es curativa y podemos analizar los márgenes de resección sabiendo si hemos erradicado el tumor en su totalidad. En los tumores con tendencia a la diseminación (melanoma) la amplitud de los márgenes se efectúa según la profundidad del tumor y en ocasiones también se tienen que analizar los ganglios más próximos en busca de una posible extensión. En los tumores sólidos de invasión local (carcinoma basocelular), los márgenes quirúrgicos pueden ser los mínimos necesarios más allá del tumor. A menor margen, menor defecto y a menor defecto mejor resultado estético y funcional. La cirugía micrográfica de Mohs es una técnica especial que consiste en extirpar el tumor por etapas, analizando los márgenes al microscopio, en el mismo momento de la intervención. De esta manera se extirpa la totalidad del tumor respetando al máximo la piel sana alrededor. Los resultados obtenidos en cuanto a la curación del tumor tratado son superiores a los de las otras técnicas. La complejidad que requiere su utilización la reserva para indicaciones específicas.
¿Cómo reconocer un cáncer de piel?
Carcinoma basocelular de aspecto característico nodular
Carcinoma basocelular superficial típico de la localización en el tronco (en este caso el abdomen). Es de larga evolución (varios años)
Carcinoma escamoso in situ (enfermedad de Bowen) localizado en la espalda
Queratomas actínicos en el dorso de las manos de una persona de piel clara (fotografía superior). Detalle de las mismas lesiones. Pueden observarse las costras formando espículas, con inflamación alrededor (fotografía inferior).
Aunque los diferentes tipos de cáncer de piel se manifiestan de diferentes maneras, cualquier lesión (grano, costra, cicatriz, herida, bulto, peca…) que aparezca, cambie, sangre o crezca sin motivo aparente y no tienda a la curación o cura y empeora de manera alternativa, debe ser controlada por su dermatólogo. El dolor es un signo poco importante, puesto que el cáncer de piel raramente duele.
- Carcinoma basocelular
La manera más típica es una pequeña cicatriz abultada y dura que parece una gota de cera, algo mas traslúcida, con pequeñas venitas en su superficie, que no duele y que puede llegar a sangrar espontáneamente, para curarse con una pequeña costra y volver a sangrar nuevamente. Crecimiento lento que se aprecia en meses. Se localiza casi siempre en la cara y sobre todo en la zona de la nariz, aunque puede afectar cualquier parte del cuerpo. Si se deja evolucionar puede llegar a ser muy destructivo. En el tronco suele manifestarse como una zona de piel rasposa de aspecto "sucio", bien delimitada, con ligero picor y crecimiento lento.
- Carcinoma espinocelular (escamoso)
Suele presentarse como lesiones nodulares tipo "verruga", "pastilla" o "cuerno" de crecimiento más rápido, rojizas, consistencia dura, opacas y con ligera inflamación alrededor. Se localizan habitualmente en zonas "solares" como el dorso de las manos, el labio inferior, el escote, las orejas, la frente y el cuero cabelludo en los pacientes calvos.
En ocasiones, las células cancerosas se limitan a la epidermis (la capa más superficial de la piel) durante un tiempo, muestran una evolución más lenta, sin invasión. A estos carcinomas espinocelulares in situ se les conoce con el nombre de enfermedad de Bowen o de eritoplastia de Queyrat (cuando aparecen en el glande).
Otras lesiones planas, con descamación, rojizas, con espículas, localizadas en las mismas zonas en personas de piel clara, pueden ser precursoras de este tipo de cáncer y se conocen como queratomas actínicos o solares (QA). Considerados por algunos autores como verdaderos carcinomas espinocelulares superficiales, su incidencia es muy elevada y su evolución es altamente recidivante. De comportamiento benigno, su importancia como lesiones precursoras de carcinomas espinocelulares los posiciona como diana y blanco de pruebas de múltiples tratamientos que buscan tratar el cáncer de piel en su origen: antes de que aparezca.
- Melanoma
Una peca o lunar irregularmente pigmentado (marrón, negro, rojo, blanco, gris, azul), asimétrico, plano o abultado, de borde irregular, habitualmente mayor de 0,6 cm de diámetro, que puede sangrar o cambiar de forma, crecer… También la aparición de una lesión nueva "que parece una peca", crece y cambia de forma o textura en cualquier parte del cuerpo. La regla más conocida para reconocer un melanoma es el ABCD:
A= Asimetría
B= Borde irregular
C= Color variable
D= Diámetro generalmente mayor de 6 mm
A de asimetría
Los melanomas adquieren forma asimétrica
B de borde
Los melanomas muestran bordes irregulares
y habitualmente dentados
C de color
Los melanomas suelen tener varias tonalidades
de colores : marrón, beige, negruzco, azulado, etc.
D de diámetro
Los melanomas habitualmente son mayores
de 6 mm de diámetro
- Importante
La gran mayoría de cambios y lesiones en su piel NO son un cáncer. Si tiene sospechas fundadas de que posee una lesión compatible con un cáncer de piel no dude en consultarlo a su doctor o dermatólogo, puesto que el diagnóstico de certeza es afortunadamente fácil e indoloro. Recuerde que el diagnóstico precoz, en estos casos representa la total curación.
¿Cómo prevenirlo?
Podemos disminuir la incidencia del cáncer de piel si aprendemos a relacionarnos con la radiación solar de manera racional (sentido común solar) y nos autoexaminamos de manera regular.
Autoexploración de la piel
El mejor momento para la autoexploración cutánea es el momento del baño o ducha. Se requiere un espejo grande y otro pequeño de aumento.
Hay que tener presente las lesiones existentes en nuestra piel y observar cualquier cambio o aparición de lesión nueva.
Los pasos a seguir son:
1. Mirarse la cara y el cuerpo con los brazos en alto, de frente de espalda y de los lados
2. Examinarse los antebrazos y brazos. Las manos y las uñas.
3. Detrás de las piernas, y en posición sentada, mirarse los pies y especialmente la planta y entre los dedos.
4. Con el espejo de mano, delante del espejo, examinar la nuca y la espalda. También el cuero cabelludo con la ayuda de un peine, raya por raya 5. Con el espejo de mano, examinar la parte de debajo de la espalda, las nalgas y los genitales.
5. Con el espejo de mano, examinar la parte de debajo de la espalda, las nalgas y los genitales
