Infecciones ginecológicas

  • Inflamación de la pelvis

La EIP, o Enfermedad Inflamatoria Pélvica, se ha definido en el año 1993 por Disease Control, el organismo competente en materia de enfermedades, como la infección del aparato genital interno femenino, que incluye la endometritis, salpingitis, absceso tubo ovarico y pelvi-peritonitis. Son todos procedentes de un mismo proceso infeccioso genital de transmisión sexual. Provoca una inflamación muy dolorosa del útero, los tubos de falopio y la zona pélvica. Es muy importante que sea tratada correctamente, ya que puede afectar la fertilidad de la paciente.

  • Como prevenir enfermedades de transmisión sexual

Hay varios tipos de enfermedad de transmisión sexual, pero el modo de prevención es el mismo en todos los casos. En la consulta se da consejos explícitos de cómo protegerse, ya que algunas de estas enfermedades son muy serias; pueden afectar la fertilidad o dejar secuelas importantes en la salud. La mayoría tienen soluciones definitivas.

  • Diagnóstico y tratamiento de patologías de transmisión sexual en mujeres

En la consulta contamos con los medios necesarios para diagnosticar y tratar las enfermedades de transmisión sexual. Los síntomas pueden aparecer días o semanas después de producirse el contagio. Si cree que ha estado expuesta a algún riesgo, debe acudir a visitarse en caso de los siguientes posibles signos de enfermedad de transmisión sexual:

- Flujo, escozor o picor en la vagina o en el pene de la pareja

- Dolor al orinar

- Dolor abdominal, pélvico, en las articulaciones o en la garganta

- Fiebre sin motivo aparente

  • Vaginitis

La vagina de la mujer cuenta con un equilibrio natural de lubricación y microorganismos que ayuda a protegerse de las infecciones. A veces se altera este balance, o alguna infección logra traspasar esta barrera, y se produce picor, escozor y/o flujo abnormal. En estos casos no es recomendable auto-medicarse. Un diagnóstico correcto es apropiado para prescribir el tratamiento y para evitar recaídas. Las tres infecciones más comunes son Candidas (hongos), Gardnerella y tricomonas.

  • Condilomas

El HPV es un virus de transmisión sexual que permanece latente en el organismo de por vida, y puede causar la aparición de verrugas en los genitales u otros partes del cuerpo. Es recomendable informarse en la consulta sobre como reconocer los signos de esta enfermedad y la forma de evitar el contagio. Hay varios tratamientos para las verrugas, bien sea médico o quirúrgico. Las pacientes afectadas deben acudir a controles meticulosos y frecuentes mediante citología cervical, puesto que este virus puede asociarse al cáncer de cérvix.