- Teknon
- Dr. Josep Prim
- Casos médicos
Hematoma subdural crónico postraumático
Después de un traumatismo craneal, aunque en apariencia pueda parecer leve , pueden aparecer síntomas neurológicos preocupantes, en ocasiones no de forma inmediata, después del traumatismo. Así en pacientes en tratamiento con fármacos anticoagulantes , con trastornos de la coagulación, con patología vascular y en especial en pacientes añosos, pueden presentarse alteraciones del nivel de conciencia, perdida de fuerza en alguna extremidad y desorientación, después de días, semanas o incluso meses de haber sufrido un traumatismo craneal.
Practicamos generalmente una TAC o una Resonancia Magnética cerebral para descartar lo que denominamos Hematoma subdural crónico, ya que se forma debajo de la duramadre y en la mayoría de los casos es de etiología postraumática y no aparace de forma inmediata después de sufrir la lesión. Al sufrir el traumatismo, se produce un desgarro de un vaso venoso y paulatinamente se forma el hematoma.
Imagen de Resoanancia Magnética que muestra un importante Hematoma subdural
Antiguamente se practicaba una intervención con anestesia general y se realizaba una craneotomía o una o dos trepanaciones para evacuar el hematoma. En la actualidad en nuestros Hospitales y desde el año 1999, practicamos una Evacuación del hematoma con técnicas minimamente invasivas.
Catéter subdural
Se realiza bajo anestesia local un drill-mínima perforación del hueso con motor de alta velocidad- y se introduce un catéter en el espacio subdural vaciando el hematoma.
Durante 2-3 días el paciente continua con el catéter hasta que realizamos una nueva TAC de comprobación postoperatoria para observar la total evacuación del hematoma. Si es así, se retira el catéter y el paciente es dado de alta.
Colocación del catéter mediante un drill que nos permite evacuar el hematoma
Endoscopia por vía posterior en el tratamiento de la hernia discal lumbar
En mayo de 1996, iniciamos la utilización del endoscopio en la cirugía abierta de columna lumbar para el tratamiento de las hernias discales lumbares, como coadyuvante a la fuente de luz o al microscopio. Debido a ello, hemos ido modificando la técnica quirúrgica de abordaje, ayudados por la endoscopia.
El día 16 de mayo de 1997 iniciamos el tratamiento de la Hernia Discal Lumbar mediante Endoscopia por vía posterior.
Con el enfermo bajo anestesia raquídea y en posición de decubito lateral y las extremidades flexionadas, practicamos un marcaje cutáneo del nivel patológico tras comprobación con escopia. Realizamos una punción cutanea con trocar de 12-15 mm. en el nivel a tratar, guiados por escopia hasta localizar la lámina.
Introducimos el trocar y el endoscopio, que nos permitirá una buena visualización del campo quirúrgico, hasta el espacio a tratar. A través del trocar, introducimos aspirador y microtorundas hasta observar claramente el ligamento amarillo. Realizamos la flavectomía y posteriormente localizamos la raíz y el saco dural.
Separamos la raíz y el saco dural hasta localizar el espacio discal y la hernia discal.
Realizamos la discectomía con microbisturí, coagulación bipolar y micropinzas de biopsia que se introducen a traves del trocar.
Visualizamos el foramen con endoscopio , practicando hemostasia con microbisturí bipolar. Dejamos corticoide depot epidural y cura tópica cutanea.
Los tres casos realizados hasta el momento, evolucionan favorablemente y sin complicaciones.
Creemos que se trata de una técnica mínimamente invasiva que puede ser útil para tratar casos de hernias discales lumbares, como complemento a la cirugía abierta de columna.
