- Teknon
- Dr. Modesto José Varas
- Consejos del especialista
Tratamiento de la hernia de hiato
Endo-Cinch
La hernia de hiato es una anomalía anatómica que consiste en el deslizamiento de una porción del estómago a la cavidad torácica, produciéndose una serie de síntomas digestivos y extradigestivos, así como complicaciones (Esofagitis, etc.) que pueden ser muy graves.
El diagnóstico se efectúa mediante Radiología con contraste, Endoscopia, Manometría y Phmetría. Todas estas pruebas deben realizarse en ayunas.
La Ecografía puede intuir la presencia de una hernia, pero la Endoscopia es el método más fiable de diagnóstico.
Ante una hernia de hiato sin complicaciones debe realizarse un tratamiento médico con fármacos; si bien, es importantísimo reducir peso, evitar alimentos grasos y medicamentos que favorezcan el reflujo, y elevar la cabecera de la cama (medidas higienodietéticas).
Si fracasa el tratamiento médico, o existen regurgitaciones y complicaciones, se indicará la cirugía.
La cirugía puede realizarse actualmente por laparoscopia o por endoscopia (Endo-Cinch), (Plicator), (Enteryx).
Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades relacionadas con el Helicobacter Pylori
Se sabe que existe una elevada frecuencia de la infección por H. Pylori en la población asintomática y que aumenta hasta más del 50% en la edad avanzada. Dicha infección puede provocar inflamación, gastritis, úlceras, e inclusive se ha relacionado con neoplasias gástricas.
El diagnóstico de la infección por H. Pylori se puede realizar en el momento que se efectúa una Endoscopia, pero también se puede obtener con el Test del Aliento (Breath test) con Urea. Debe realizarse en ayunas.
Numerosos estudios han demostrado que el tratamiento antibiótico y la erradicación del H. Pylori cambia radicalmente la historia natural de las enfermedades relacionadas con dicha bacteria. En la actualidad disponemos de pautas de erradicación eficaces y métodos de comprobación (test del aliento), que demuestran que la curación de esta infección elimina prácticamente las úlceras, y la posibilidad de desarrollar en un futuro neoplasias gástricas.
Está indicado investigar la presencia de infección por H. Pylori, para su erradicación, antes de iniciar el tratamiento con antiinflamatorios.
También se ha relacionado la infección de H. Pylori con la rosácea, dermatitis y la urticaria crónica.
Tumores submucosos del tubo digestivo
Las lesiones submucosas del tubo digestivo se pueden descubrir después de haber realizado una técnica de diagnóstico por la imagen (RX, ECO, TAC, Endoscopia). La Ecoendoscopia, con una sensibilidad superior al 90%, puede diferenciar entre compresiones y verdaderos tumores submucosos. La Ecoendoscopia puede también averiguar el origen exacto de la lesión, su tamaño y su patrón ecográfico, para orientar la benignidad ó malignidad de la lesión con una sensibilidad del 80%.
Si se trata de una compresión extrínseca o un tumor submucoso quístico o graso no se efectuarán más exploraciones ni tratamientos. En los demás casos habrá que optar entre el seguimiento con controles anuales o la actitud terapéutica.
Diarrea aguda y crónica
Se denomina diarrea aguda (gastroenteritis y colitis) al aumento evidente de la frecuencia habitual de las deposiciones, en general más de tres deposiciones al día, desligadas y líquidas. Cuando la diarrea persista más de 3 semanas se denominará diarrea crónica.
La diarrea aguda se produce por infecciones, generalmente víricas o bacterianas, por alimentos y por medicamentos. Si existe deshidratación, vómitos importantes o fiebre muy alta se acudirá a urgencias para posible ingreso hospitalario. La mayoría de las veces con hidratación abundante, y dieta astringente, se vuelve a la normalidad.
Existen múltiples causas de diarrea crónica que pueden clasificarse en:
- Maladigestión
- Malabsorción (de azúcares, celiaquía, etc.)
- Diarrea acuosa (colon irritable, etc.)
- Diarrea crónica de origen desconocido
El tratamiento ideal es el de la propia enfermedad causal si es conocida.
Intolerancias y Alergias Alimentarias
La intolerancia a los azúcares (lactosa, fructosa, sucrosa) es muy frecuente; concretamente la intolerancia a la lactosa se presenta en el 30-50% de la población "sana", produciéndose síntomas como diarrea, dolor abdominal, y gas, que en ocasiones se han atribuido a un colon irritable, y en realidad son debidos a la malabsorción de azúcares o carbohidratos. El diagnóstico se puede realizar de forma sencilla por el test del aliento con la determinación del H2 en el aire espirado después de la administración oral del correspondiente carbohidrato. Su eliminación de la dieta (productos lácteos en el caso de la intolerancia a la lactosa, y frutas en el caso de la intolerancia a la fructosa) produce resultados espectaculares.
Las alergias alimentarias más frecuentes lo son al gluten (celiaquía), a las proteínas de la leche de vaca y de la clara del huevo, a los pescados, crustáceos y mariscos, y a las frutas y legumbres. Producen síntomas cutáneos agudos (urticaria, etc.), síntomas digestivos agudos (náuseas, vómitos, dolor, diarrea), y en un pequeño porcentaje de casos, anafilaxia generalizada. El único tratamiento eficaz es la dieta de exclusión o eliminación del alergeno.
Divertículos y Pólipos
Pólipos
Los Divertículos son pequeños sacos y herniaciones del intestino delgado y/o del colon. Los divertículos del colon aparecen en más del 25% de las personas mayores de 50 años; la mayoría de veces suelen ser asintomáticos, pero pueden provocar estreñimiento, dolor, y complicaciones como la hemorragia, la inflamación (diverticulitis) e incluso la perforación. El tratamiento médico tiene como objetivo la desaparición de los síntomas si existen (estreñimiento, dolor, diarrea) y la prevención de las complicaciones; para ello se efectuará una dieta rica en fibra.
Los Pólipos son lesiones que al revés de los divertículos, protuyen hacia la luz del colon, se dividen en pólipos hiperplásicos (benignos), pólipos hamartomatosos (Síndrome de Peutz-Jeghers) y pólipos neoplásicos (Pólipos y Poliposis colónica adenomatosa familiar) con capacidad de degeneración maligna. El diagnóstico se efectúa por colonoscopia y biopsia, siendo la polipectomía endoscópica el auténtico tratamiento preventivo.
Diagnóstico y tratamiento de la litiasis biliar
Más de un 12% de la población adulta mediterránea tiene litiasis biliar (cálculos o piedras en la vesícula); su prevalencia es mayor en la mujer (2:1) y aumenta con la edad.
La litiasis biliar se divide en litiasis de colesterol que representa más del 75% de los cálculos, mientras que el 25% restante está representado por la litiasis pigmentaria. Todo ello representa un trastorno en el metabolismo del colesterol y de la bilirrubina.
La mayoría de los pacientes con cálculos no tienen síntomas, mientras que otros presentan dolor, cólico hepático, colecistitis, pancreatitis, y rara vez tumor de la vesícula.
La utilidad de la ecografía es un hecho demostrado en los últimos años y prueba de ello es que se ha convertido en la técnica de elección ante cualquier sospecha de patología biliar (litiasis biliar, ictericia, colecistitis, tumores, etc.). La Ecografía puede informar con precisión del estado normal o patológico de la vesícula y de las vías biliares de forma rápida, cómoda, exenta de riesgos y con una alta sensibilidad y especificidad diagnósticas.
La litiasis biliar asintomática no precisa tratamiento, excepto una dieta sin grasas. En la litiasis biliar sintomática, la colecistectomía es el tratamiento de elección, bien sea por vía laparoscópica ó laparotómica (abierta ó clásica) si se sospechan complicaciones.
¿Que es el Doppler abdominal?
El Doppler pulsado, el Doppler color y el Angio-Doppler se utilizan en patología abdominal para:
- Estudio complementario de masas hepáticas
- Evaluación del eje portoesplénico para el estudio de hipertensión portal
- Evaluación y seguimiento del transplante hepático y renal
- Estudio mesentérico para el estudio del dolor abdominal postingesta
- Evaluación de la actividad de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Crohn)
- Diagnóstico de aneurisma disecante de la aorta abdominal
- Evaluación renal para el estudio de la hipertensión arterial
Debe realizarse siempre en ayunas.
¿Que es la Ecoendoscopia?
En la imagen se puede observar (abajo) nítidamente las cinco capas del estómago
La Ecoendoscopia o Ultrasonografía Endoscópica integra en una misma exploración el estudio ecográfico y endoscópico. Se realizará siempre en ayunas y con sedación optativa. Para la Ecografía Endorectal bastará un enema de 250 cc, una hora antes de la exploración.
Existen varios tipos de Ecoendoscopia dependiendo del órgano a explorar (Esofágica, gástrica, biliar, etc..). Las indicaciones son fundamentalmente la estadificación del cáncer digestivo y el estudio de las lesiones submucosas. Las Minisondas serían imprescindibles cuándo exista una estenosis maligna en el tubo digestivo, y cuando interese introducirlas por la papila para estudiar la via biliar. El Doppler se utilizará para el estudio de la hipertensión portal.
La Ecoendoscopia Intervencionista se utilizará para conseguir un diagnóstico histolólogico y para tratamiento complementario. Se precisan pruebas de coagulación previas a la exploración.
Diagnóstico ecográfico precoz del cáncer hepático
El examen ecográfico seriado en enfermos cirróticos ha contribuido en los últimos años a un diagnóstico más precoz del cáncer hepático.
En los pacientes con cirrosis o hepatopatía crónica por alcohol, virus B y C, hemocromatosis y porfiria fundamentalmente, se debe realizar una ecografía en ayunas cada 4-6 meses para la detección precoz del cáncer hepático, y de esta forma poder ofrecer al paciente la posibilidad de actuar terapeúticamente sobre él.
Si se detecta un nódulo mayor de 1 cm, se procederá a punción ecodirigida, y a practicar una TAC o RM.
Diagnóstico precoz del cáncer digestivo
Cáncer de colon
Prueba de sangre oculta en heces
Se estima en más de 10 millones, la incidencia mundial del cáncer, constituyendo la segunda causa de muerte en los países desarrollados, detrás de las enfermedades cardiovasculares.
Después del cáncer de pulmón en el hombre y el de mama en la mujer, el cáncer digestivo sobre todo a expensas del colorectal (que es el más frecuente) es la segunda causa de muerte en nuestro país.
El mayor conocimiento de la historia natural del cáncer y el gran avance tecnológico que han supuesto la endoscopia y la ecografía, han hecho posible el diagnóstico precoz en algunos casos, completado actualmente con el diagnóstico molecular y el consejo genético.
El diagnóstico precoz por endoscopia y ecografía digestiva está basado en el seguimiento de grupos de alto riesgo para cáncer digestivo: esófago de Barrett, atrofia gástrica, estómago operado, H. Pylori, pólipos, poliposis colónica adenomatosa familiar, cáncer hereditario, enfermedad inflamatoria intestinal de más de 8 años de evolución, cirrosis hepática por alcohol, por virus B y C, hemocromatosis, y porfiria hepática, entre otros.
Los chequeos con la historia clínica, los criterios de Amsterdam, la exploración física y tacto rectal, la prueba de sangre oculta en heces (SOH - ver imagen), la analítica incluso con marcadores tumorales, la ecografía abdominal, la endoscopia con biopsias (biología molecular) e incluso la ecoendoscopia pancreática, aplicadas a las poblaciones de riesgo, pueden disminuir las tasas de mortalidad debidas a cáncer digestivo. Una vez diagnosticado, la Ecoendoscopia estadificará el tumor, y nos informará si es superficial o avanzado, si existen o no ganglios, lo que es importante para el pronóstico de la enfermedad.
La Organización Mundial de la Salud ha publicado recomendaciones dirigidas a la población de los países industrializados, para la prevención del cáncer colorectal:
- Reducir la ingesta de grasas. Tomar aceite de oliva o de pescado.
- Aumentar la ingesta de fibra a 20-30 gr al dia
- Incluir frutas y vegetales en la dieta diaria
- Evitar el sobrepeso
- Ingesta moderada de alcohol (1 litro de vino por semana)
- Limitar al máximo la ingesta de alimentos conservados en sal o ahumados
- Caminar 30 minutos diariamente y evitar el tabaco
Celiaquía
La enfermedad celíaca, en personas predispuestas genéticamente (HLA-DQ2), está producida por una reacción alérgica del intestino al gluten (gliadina), proteína que se encuentra en los alimentos que contienen trigo, cebada, centeno o avena.
Su prevalencia es de 1/150. Es una enfermedad de por vida, aunque el diagnóstico se realiza tardíamente, frecuentemente en la edad adulta. Los síntomas clásicos incluyen: pérdida de peso, distensión abdominal, gas, diarreas (por malabsorción intestinal), anemia ferropénica, osteoporosis, debilidad y abortos recurrentes.
Su incidencia está aumentada en la dermatitis herpetiforme, diabetes mellitus tipo I, enfermedad tiroidea autoinmune, déficit selectivo de Ig A, y S. de Down.
La celiaquía puede diagnosticarse con análisis de sangre (anticuerpos como el Antiendomisio y la Transglutaminasa tisular que poseen muy buena sensibilidad y especificidad), pero es necesario examinar una muestra de tejido intestinal, obtenida por endoscopia (biopsias) para confirmar el diagnóstico histológico (cuatro estadios de MARSH).
La celíaca es una enfermedad para toda la vida tanto en el niño como en el adulto, pero la salud es buena si se sigue una dieta estricta sin gluten; los alimentos que deben evitarse incluyen aquellos que contienen harina de trigo como el pan y sus derivados, pasteles, galletas, conservas, así como los que contienen centeno, cebada o avena.
En ocasiones también existe una intolerancia secundaria a la lactosa (ver dietas).
Para prevenir recidivas, deficiencias nutritivas (especialmente patología ósea) y complicaciones autoinmunes o neoplásicas (linfoma intestinal y adenocarcinomas digestivos), se recomienda una dieta estricta exenta de gluten. Se están ensayando tratamientos alternativos que incluyen una vacuna todavía en experimentación.
Colon irritable
El síndrome del intestino o colon irritable es una patología muy frecuente (15-20% de la población) producida por la presencia de contracciones anormales de la pared del colon, existiendo un aumento de la sensibilidad intestinal a la presencia del gas y al peristaltismo abdominal. Empeora con el estrés.
La sintomatología (criterios de Roma) incluye la presencia de dolor abdominal crónico de tipo cólico, gas y movimientos abdominales irregulares, produciéndose desde diarrea a estreñimiento (ritmo intestinal irregular). Además existen otros síntomas asociados.
Dicho síndrome se diagnostica generalmente por los síntomas, sin embargo en caso de duda razonable se puede realizar un enema opaco o una colonoscopia, para descartar enfermedades orgánicas.
La modificación de la dieta y los fármacos adecuados pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de esta molesta enfermedad. Una estrecha relación médico-paciente ayuda a controlar la utilización de los recursos sanitarios.
Estreñimiento crónico
El estreñimiento crónico idiopático se define como una defecación infrecuente (menos de 3 deposiciones por semana), incompleta o con esfuerzo. Es más común en la mujer que en el hombre.
Aproximadamente un 10% de la población realiza una evacuación incompleta. Por encima de los 75 años, el 25-30% de los ancianos toman uno o dos laxantes porque tienen problemas de evacuación.
Estos pacientes presentan una hipomotilidad colónica, una obstrucción funcional de salida de las heces (anismo), o una percepción rectal anómala; para evaluar estas anomalías se pueden practicar las siguientes exploraciones funcionales: manometría anorectal, electromiografía del suelo pélvico, tiempo de tránsito colónico, estudio de la motilidad colónica y estudio dinámico de la defecación (defecografía).
El enema opaco y la colonoscopia descartan enfermedad orgánica causante del estreñimiento.
Tratamiento: se aconseja ejercicio físico, medidas higiénico-dietéticas, tomar fibra (más de 30 gr./día) y agua, agentes que aumenten el bolo intestinal, laxantes salinos (sales de magnesio), osmóticos, reblandecedores de las heces como la parafina, y fármacos procinéticos como cinitaprida y cisaprida R. Los laxantes estimulantes drásticos y las técnicas de reaprendizaje (biofeedback) se reservarán para los casos resistentes y para el anismo.
Enfermedad inflamatoria intestinal
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un conjunto de enfermedades (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, y colitis indeterminada) que cursan con inflamación del tubo digestivo.
La colitis ulcerosa es una enfermedad crónica de etiología desconocida provocada por la inflamación del recto y del colon. Su gravedad y extensión siempre en el colon son variables. Los síntomas incluyen diarreas que pueden presentar sangre y moco. El diagnóstico se realiza mediante colonoscopia y biopsia.
La enfermedad de Crohn o colitis granulomatosa es también una enfermedad crónica de etiología desconocida que consiste en una inflamación del tubo digestivo de forma discontínua. Los síntomas dependen de la zona del tubo digestivo que esté inflamada y afectada, pero generalmente aparece dolor abdominal cólico, diarrea y pérdida de peso. Ambas enfermedades también pueden producir artritis en las grandes articulaciones y en la columna vertebral, inflamación ocular, erupciones cutáneas e inflamación de las vías biliares y del hígado. Para el diagnóstico de la enfermedad de Crohn se utiliza el tránsito intestinal o el enema opaco, la colonoscopia o la ileoscopia con biopsias. El tratamiento depende de la gravedad y de la localización de la enfermedad, pero suele incluir fármacos que reducen la inflamación, y cortisona. Estos fármacos pueden administrarse en forma de enemas si existe afectación del recto y del colon. En algunas ocasiones existe también una intolerancia secundaria a la lactosa. El tratamiento médico actual es relativamente efectivo en la inducción de la remisión (desaparición del brote) de la enfermedad inflamatoria intestinal y mejora la calidad de vida de la mayoría de los pacientes, pero el tratamiento de mantenimiento de la remisión es menos efectivo. Bastantes pacientes requieren cirugía, aunque pueden producirse recurrencias.
Actualmente han aparecido dos nuevos tratamientos: el Infliximab endovenoso, y la Aféresis de granulocitos/monocitos con ADACOLUMN (1 sesión semanal durante 5 semanas), para pacientes corticodependientes y corticoresistentes. Inclusive se pueden aplicar en brotes agudos graves de Enf. Inflamtoria Intestinal. La Aféresis es un procedimiento seguro, sin prácticamente efectos secundarios, con una respuesta clínica entre el 60-90%.
Granulocitoaféresis, una nueva terapéutica sin efectos secundarios para la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn*
La incidencia de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es de más de 10 casos por 100.000 habitantes y año, dependiendo de la situación geográfica y el estado de bienestar de cada país. En Cataluña la incidencia es de 14 casos. Sabemos que a la población de Cataluña le corresponden aproximadamente unos 1.000 casos nuevos por año, 650 de colitis ulcerosa y 350 de Crohn.
Se prevé para el año 2010 una población de 130.000 y 22.000 posibles pacientes en España y Cataluña, respectivamente.
¿Qué es la granulocitoaféresis?
La granulocitoaféresis (GCAP) con Adacolumn R es un procedimiento terapéutico relativamente nuevo, que ya ha demostrado ser eficaz en la enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn), así como en otras enfermedades oncológicas y de origen autoinmune (artritis reumatoide, enfermedad de Behçet, lupus eritematoso).
Se trata de una técnica de aféresis de granulocitos, extracorpórea, vena-vena, en la cual la sangre del paciente se filtra a través de un cartucho de 335 ml de capacidad que contiene 220 g de cuentas de diacetato de celulosa de 2 mm de diámetro, conservadas en suero fisiológico estéril.
Las vías de acceso se encuentran habitualmente en las venas antecubitales de los brazos. Se procesan 1.800 ml de sangre a un flujo de 30 ml/hr. La pauta terapéutica estándar es de 5 sesiones, a razón de una sesión semanal.
¿Cuáles son las indicaciones actualmente en la EII?
- Colitis ulcerosa en la que el tratamiento con corticoides está contraindicado. Pacientes pediátricos
- Colitis ulcerosa corticodependiente y corticorrefractaria con enfermedad grave
- Enfermedad de Crohn en la que haya fracasado el tratamiento convencional o haya contraindicación para éste
Esta técnica se ha implementado en nuestro centro este año y la hemos realizado con buenos resultados en dos pacientes con enfermedad de Crohn grave con patrón estenosante, previa a la cirugía.
¿Cuáles son sus limitaciones?
Es una técnica segura, con escasísimos efectos secundarios. Dada la ausencia de datos no puede recomendarse su uso en pacientes embarazadas.
Bibliografía:
O. GARCIA, A. VIDALLER, J. MUÑOZ, G. ROCA. Granulocitoaféresis en la enfermedad ocular de Behçet resistente al tratamiento médico. Arch. Soc Esp Oftalmología 2004; 79 (7): págs. 335-40.
M. J. VARAS. Diario Médico 2006; 5 de Enero, pág. 15.
J.L. CABRIADA y cols. Documento de consenso en el uso de la granulocitoaféresis en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal. Gastroenterol Hepatol 2006; 29: págs.85-92.
Artículo elaborado por los doctores J. MUÑOZ, M.J. VARAS y P. VIVANCOS
Hepatitis viral aguda y crónica
La hepatitis viral aguda es una enfermedad inflamatoria difusa del hígado, que se acompaña de manifestaciones clínicas y alteraciones bioquímicas más o menos características, y que puede ser producida por los virus A, B, C, D, E y G, dejando inmunidad a largo plazo (Anticuerpos).
El VHA es un picornavirus con RNA, que se transmite por vía orofecal, con un periodo de incubación de alrededor de 30 días, provocando la hepatitis aguda ictérica clásica, de la infancia, que todos conocemos.
El VHB contiene DNA, se transmite por vía sanguínea, con un periodo de incubación amplio de 30 a 180 días, provocando hepatitis aguda ictérica y anictérica.
El VHD se encuentra asociado a la presencia de VHB (coinfección o superinfección, en portadores).
El VHC se transmite por vía sanguínea y sexual (?), cuyo único reservorio es el hombre, con un periodo de incubación de 56 días, y no suele dar síntomas en la fase aguda. Produce manifestaciones extrahepáticas. Se suele diagnosticar en la fase de hepatitis crónica.
El VHE produce brotes epidémicos por agua contaminada, clinicamente muy parecidos a los producidos por el VHA, sobretodo en viajeros y embarazadas. La transmisión es orofecal.
El VHG se transmite por vía parenteral. La coinfección con el VHC es frecuente.
La infección por el VHB, VHC, y el abuso del alcohol, es una de las principales causas de hepatitis crónica, cirrosis, y cáncer hepático, por ello debe tratarse en la fase de hepatitis crónica.
Las hepatitis víricas pueden ser causadas por otros agentes víricos diferentes de los habituales: citomegalovirus (CMV)(3%), virus de Epstein-Barr (VEB o Mononucleosis infecciosa) (1.5%), y virus del herpes simple (VHS).Suelen ocurrir en pacientes inmunodeprimidos.
Pancreatitis aguda y crónica
Páncreas normal
La pancreatitis aguda es una enfermedad producida por la inflamación aguda del páncreas, secundaria a litiasis biliar y al alcohol preferentemente, que puede en ocasiones ser muy grave (20%), con una mortalidad de alrededor del 10%.
La pancreatitis crónica es una enfermedad producida por la inflamación continuada del páncreas, generalmente por abuso de alcohol, aunque puede ser secundaria a litiasis biliar y a otras enfermedades.
El dolor abdominal es el síntoma principal. Puede existir pérdida de peso, diarrea crónica, y diabetes.
La pancreatitis generalmente se diagnostica con Ecografía, TAC, y CPRE.
El tratamiento médico fundamentalmente es analgésico, aunque en algunas ocasiones hay que recurrir al tratamiento quirúrgico.
Tumores Neuroendocrinos
Su incidencia general puede cifrarse en unos 15 casos por millón de habitantes y año. Más del 60% de los tumores neuroendocrinos del aparato digestivo son carcinoides, y el 40% restante se reparte entre los tumores localizados en el páncreas.
En la Comunidad Europea la incidencia reconocida se cifra en 0.32 tumores carcinoides por 100.000 habitantes y año, y 0.2 tumores pancreáticos por 100.000 habitantes y año, siendo los más frecuentes el insulinoma y el gastrinoma (Síndrome de Zollinger-Ellison).
Cuando se produce la secreción inadecuada de los correspondientes péptidos y hormonas por parte del tumor, se produce el síndrome específico que debe ser reconocido clinicamente para poder iniciarse a tiempo una serie de técnicas diagnósticas de imagen encaminadas a su confirmación, localización y tratamiento médico-quirúrgico.
Cuando el diagnóstico ha sido correcto, el gran desarrollo de la moderna farmacología permite un control del síndrome específico permitiendo una cirugía menos complicada y más segura, que en ocasiones puede curar al enfermo. El pronóstico está condicionada por el tamaño del tumor primitivo, de ahí la importancia del diagnóstico precoz, por el grado de extensión (metástasis), por la presentación de un síndrome de neoplasia endocrina múltiple, y por el tipo de cirugía realizado.
Dietas
- DIETA MEDITERRANEA: Se basa en el aceite de oliva como condimento, en Ensaladas, Vegetales, Legumbres. Arroz y pastas. Pollo, conejo, pescado. Frutas y frutos secos. Vino: Menos de 1 litro/semana.
- DIETA MEDITERRANEA SIN GRASAS para la Hernia de Hiato, Litiasis Biliar y Dislipemia.
- DIETA LAXANTE CON FIBRA para el Estreñimiento Crónico, Diverticulosis, Hemorroides, Hipercolesterolemia. Pan integral. Salvado y Cereales. All-Bran. Arroz y Pasta integral. Vegetales. Más pescado que carne. Frutas, zumos, y frutos secos. Mermeladas y confituras. Agua más de 1.5 litros.
- DIETA SIN FIBRA para Diverticulitis y Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
- DIETA SIN GLUTEN para Celiaquía y Diarreas. No lácteos, dulces ni chocolate. No galletas. No embutidos, ni preparados ni enlatados. No pan ni derivados. No infusiones ni cereales. Vigilar medicamentos.
- DIETA ASTRINGENTE para Diarreas: Caldo, sémola, pasta. Pan tostado. Arroz hervido. Puré de patata y zanahoria. Pollo y pescado hervido o a la plancha. Manzana, plátano, membrillo. Agua de arroz, zumo de limón. No lácteos.
- DIETA SIN LACTOSA para Intolerancia a Lactosa primaria o secundaria por Enfermedad inflamatoria intestinal o diarreas. No leche ni derivados (Yogures, quesos, mantequilla, nata, helados y pasteles). Leche y derivados sin lactosa. Vigilar medicamentos.
- DIETA SIN FRUCTOSA para Intolerancias a la Fructosa y Sorbitol. No frutas ni aditivos.
- DIETA SIN ACIDO URICO: No vísceras, carne de caza, pescado azul. No alcohol.
Hepatología: hepatopatia crónica (HC)
La presencia de cirrosis hepática (CH) implica una enfermedad irreversible, una escasa probabilidad de respuesta a tratamientos, y el riesgo de graves complicaciones (hemorragia debido a varices fundamentalmente, ascitis y trastornos renales, encefalopatía y coma, etc.) que le confieren un mal pronóstico.
La biopsia hepática obtenida por punción ecodirigida se considera el método de elección en el diagnóstico y estadificación de la cirrosis hepática.
La ecografía permite poner de manifiesto la existencia de hepatocarcinoma (cáncer hepático), es muy útil en el diagnóstico de esteatosis (grasa) hepática, y de cirrosis descompensada.
La analítica permite poner de manifiesto una serie de alteraciones: inflamación y necrosis (transaminasas), colestasis (GGT), fibrosis (Quick) y cirrosis (Apo AI y alfa2macroglobulina como principales marcadores).
Las causas de hepatopatía crónica y cirrosis son muy variadas:
A) ALCOHÓLICA: se utilizan como marcadores el VCM, GGT, Ac. Urico, y el tiempo de Quick como marcador de fibrosis hepática.
B) VÍRICA (B, C, y otras)
C) CRIPTOGENÉTICA: sin causa conocida. Aunque algunas pueden ser debidas a medicamentos como Isoniazida, Metotrexato y Metildopa.
D) HEMOCROMATOSIS: se utilizan como marcadores el Hierro, la Ferritina, la Saturación de la transferrina, etc. Es debida a la mutación C282Y del gen HFE.
E) ENFERMEDAD DE WILSON: se utilizan como marcadores el Cobre, Ceruloplasmina, Cupruria de 24 horas, anillo corneal, etc. También es debida a la mutación de un gen.
F) DÉFICIT DE ALFA-1-ANTITRIPSINA (AAT)
G) PORFÍRIAS: Existe un defecto enzimático congénito o adquirido que produce una alteración del metabolismo de las porfirinas. La más importante es la Porfiria hepatocutánea tarda.
H) ENFERMEDADES HEPÁTICAS DE DEPÓSITO: Glucogenosis, etc.
I) CIRROSIS BILIAR PRIMARIA (CBP): AMA positivo mayor de 1/40.
J) CIRROSIS BILIAR SECUNDARIA a obstrucción de la bilis.
K) COLANGITIS ESCLEROSANTE PRIMARIA Y SECUNDARIA a ENF. INFLAMATORIA INTESTINAL: se utiliza como marcador ANCAp.
L) HEPATITIS AUTOINMUNE: 1. ANA y AML positivos 2. Anti LKM-1 positivos 3. Anti SLA
M) COLANGITIS AUTOINMUNE: 1. AMA o Anti M2 o Anti Sp 100 positivos 2. ANA positivo 3. Anti SLA y LKM-1 positivos
N) ENFERMEDADES VASCULARES: Síndrome de BUDD-CHIARI, etc.
Transplante Hepatico (TH)
Indicaciones:
- Cirrosis (alcohólica, por VHC –virus de la hepatitis C-, VHB –hepatitis B-, Criptogenética)
- Cirrosis Biliar Primaria (CBP) y Colangitis Esclerosante Primaria (CEP)
- H. y C. Autoinmune
- Hemocromatosis y Enf. de Wilson. Otras enfermedades de depósito
- Hepatocarcinoma
- Budd-Chiari, IHA Grave, Esteatohepatitis, Enf. Poliquistíca;
- Atresia Biliar y déficit de AAT en niños.
Los criterios de selección se basan en la clasificación de Child-Pugh, en el índice MELD para pacientes cirróticos, y en los criterios del King's College para insuficiencia hepática aguda grave (IHAG).
Parásitos
Las colitis parasitarias constituyen un gran problema de salud en las sociedades industrializadas como consecuencia de los viajes internacionales a zonas endémicas, los hábitos sexuales y los estados de inmunodepresión (incluyendo el SIDA).
Se produce una diarrea persistente. El diagnóstico se consigue con un estudio de las heces, con serología, y con biopsias de duodeno y/o colon, según el parásito.
PROTOZOOS: mecanismo de transmisión fecal-oral
- Giardia Lamblia: Se tratará con Metronidazol hasta 7 días.
- Entamoeba Hystolítica (Amebiasis): Metronidazol y Tinidazol.
- Isospora Belli: Cotrimoxazol.
- Ciclospora Cayetanensis: Cotrimixazol.
- Crytosporidium Parvum en inmunodeprimidos: Paramomicina o Espiramicina.
- Microsporidium: Albendazol y Metronidazol.
NEMATODOS: tierra-fecal-oral
- Ascaris Lumbricoides. Pamoato de Pirantel, Mebendazol, Albendazol.
- Strongiloides Stercolaris: Albendazol y Mebendazol.
- Enterobius Vermicularis (Oxiuros): Mebendazol en una sola dosis.
- Anisakiasis: tras ingesta de pescado crudo contaminado.
- Ancyclostoma Duodenal y Necator Americano (Anquilostomiasis): Mebendazol.
CESTODOS:
- Tenia Saginata y Solium: Niclosamida o Praziquantel.
TREMATODOS:
- Praziquantel a las dosis indicadas por el médico.
¿Que es la ecografia tridimensional (3-D)?
Ecografia en 3 dimensiones de la vejiga urinaria
Ecografía 3-D de la vesícula biliar
Se trata de una reconstrucción en tres dimensiones y por lo tanto en tres planos ortogonales (3-D), con detalles anatómicos y patológicos más precisos, incluso vasculares (Angio-Doppler Color 3-D). Se utiliza en:
- Cálculo de volúmenes (Vesicula Biliar, Estómago, Quistes y Tumores).
- Estudio de la arquitectura vascular de los tumores.
- Biopsia dirigida por ecografía 3-D.
- Ayuda a la Ecografía Intervencionista.
- Ecoendoscopia, Minisondas, Ecografía Endorrectal y Laparoscópica.
Debe realizarse en ayunas.
Halitosis
Nitrógeno, gas carbónico, vapor de agua y un poco de oxígeno son los principales componentes de nuestro aliento. Normalmente el aire que exhalamos es inodoro, pero la falta de higiene, el tabaco y algunas patologías digestivas o dentales pueden causar un olor desagradable… ¡y el último en darse cuenta es el propio causante!. Si usted no desea pasar por una situación bochornosa, haga una sencilla prueba: eche saliva en la palma de la mano y olfatéela con el puño cerrado. Si el olor es desagradable, intente descubrir las causas.
En la mayoría de los casos, la responsable de la halitosis es una mala higiene dental. Los restos de comida se instalan entre los dientes y en la boca y las bacterias generan mal olor al descomponerse. Como solución de emergencia el mal aliento puede disimularse con pastillas de menta, chicles o sprays bucales, pero es necesario acostumbrarse a cepillarse los dientes tras cada comida.
Las malas digestiones, el ayuno, saltarse una comida o ingerir demasiadas proteínas también provocan mal aliento ocasional. En la mujer, algunos cambios hormonales como la menstruación o el periodo de ovulación también facilitan el mal aliento. Sin embargo, la halitosis persistente tiene como principales causas el tabaquismo, el consumo de alcohol, los problemas dentales y las enfermedades del aparato digestivo.
Mal aliento matinal
¿Por qué al despertar tenemos peor aliento? Sencillamente porque por la noche segregamos menos saliva y ésta funciona como un enjuague natural. El estrés, el alcohol y el tabaco también resecan las mucosas y dejan en la boca un olor desagradable. Al levantarse, una infusión de verbena o de menta no sólo refresca el aliento, sino que tiene propiedades antifermentadoras.
Si en algún momento del día nota la boca reseca, beba un vaso de agua o mastique chicle o un trozo de piel de limón, así se activa la producción de saliva y se evita la halitosis. Además de mantener la boca bien hidratada, si queremos lograr un aliento fresco hay que dejar el tabaco y el alcohol, que son las primeras causas de la halitosis prolongada. Un fumador empedernido puede seguir sufriéndola incluso meses después de dejar el tabaco, dependiendo de la cantidad de cigarrillos y del tiempo durante el que ha estado enganchado. La segunda causa en el ranking del mal aliento son las enfermedades de la cavidad bucal (caries, sarro, gingivitis, piorrea, flemones, infecciones, etc), y la solución pasa, naturalmente por ir al dentista. En mucha menor medida, otras causas son las enfermedades del aparato digestivo y respiratorio. RECUERDE QUE MAL OLOR NO ES LO MISMO QUE MAL SABOR DE BOCA
La higiene, lo primero
Si quiere tener un aliento fresco, el primer paso que debe dar es seguir una buena higiene bucodental, ya que el 90% de las causas de la halitosis se concentran en la boca.
- Cepíllese los dientes de 3 a 5 minutos, en dirección vertical y horizontal. Cambia el cepillo (eléctrico o manual) cada tres meses
- Para eliminar mejor los restos de comida usa hilo dental o cepillitos interdentales
- Utilice un enguaje bucal que combata la placa bacteriana
- Si come fuera de casa, lleve en el bolso un pequeño kit de higiene dental
- Cepíllese la lengua suavemente. En ella se depositan partículas de alimentos y sangre que al descomponerse causan mal aliento
- Si tiene acidez, tome algún digestivo y evite las comidas que le sienten mal (platos avinagrados, salsas, picantes…)
- Acuda al dentista para solucionar los problemas dentales o de encías
- Tome fibra en la dieta, ya que el estreñimiento crónico también es causa de mal aliento
- Si el problema persiste, acuda a un especialista del aparato digestivo
Cuidado con algunos alimentos
Algunos alimentos como la cebolla, el ajo, el brécol, las especias aromáticas, el alcohol, algunos quesos o las legumbres se incorporan al flujo sanguíneo a través de la mucosa gástrica y pasan sus partículas volátiles a la saliva y los pulmones, generando un mal aliento que puede prolongarse hasta 72 horas después de haber sido ingeridos
Si se sufre halitosis, ¿se ha de acudir al médico?
Normalmente hay que acudir primero al odontólogo para comprobar que no haya caries, gingivitis u otros problemas de la boca. Si no hay enfermedades dentales se debe acudir al especialista del aparato digestivo para hacerse una revisión.
¿Qué enfermedades del aparato digestivo provocan mal aliento?
Las más frecuentes son el divertículo esofágico de Zenker -una bolsa que algunas personas tienen en el esófago en la que quedan restos de comida y donde se produce una fermentación-, y el estreñimiento crónico, tanto idiopático, del que no se conocen las causas, como por divertículos en el colon. También puede ser causado por un aumento de las bacterias del intestino delgado.
¿Y en menor medida?
Las patologías gástricas avanzadas, como la hernia de hiato, que produce un reflujo de la comida a la boca, provocando mal aliento y mal sabor de boca. Se calcula que el 50% de los mayores de 60 años sufre una hernia de hiato, aunque no a todos les produce acidez y regurgitación. También provoca halitosis la insuficiencia hepática, que genera un tipo de aliento muy característico, y algunas enfermedades respiratorias, como amígdalitis y sinusitis, y bronquiectasias.
