Reducción mamaria

Para muchas mujeres la reducción mamaria ofrece la solución de los problemas funcionales y estéticos asociados a mamas grandes. Es por ello que esta operación está asociada con una alta aceptación y satisfacción de las pacientes. Las pacientes que solicitan reducción presentan una variedad de diferentes problemas desde jóvenes con hipertrofia virginal y embarazosas mamas desproporcionadas hasta la mujer madura con mamas grandes, incómodas, colgantes, con dolor mamario asociado e irritación, así como dolor de espalda. En pacientes jóvenes esta condición puede tener un impacto grave sobre la imagen corporal de estas jóvenes y en su confianza en sí mismas durante los tempranos años de la adolescencia.

Existen técnicas diversas para hacer una reducción mamaria disminuyendo sustancialmente las cicatrices dependiendo de la consistencia de la mama, tamaño, tono y elasticidad de la piel. La cicatriz alrededor de la areola y la vertical son fijas, pudiendo eliminar la cicatriz submamaria casi en su totalidad. Evidentemente, este tipo de técnicas requieren de personal experimentado, por lo que es imprescindible acudir a un centro médico que cuente con todas las garantías.

Por nuestra experiencia de más de 20 años realizando este tipo de cirugía en pacientes adolescentes, así como en pacientes de mayor edad, podemos afirmar que las complicaciones son escasas.

La hospitalización es un día de clínica dando de alta al paciente a las 24 horas con controles ambulatorios.

El dolor es mínimo y la paciente puede hacer vida normal al cabo de unos pocos días.

El potencial para la lactancia parece ser una preocupación menor para las pacientes de reducción mamaria adolescentes que para sus madres o para el cirujano plástico. Muchas pacientes adolescentes de reducción mamaria dicen que no están interesadas en amamantar. A pesar de sus argumentos, creo que es importante preservar el potencial para la lactancia. Estas mujeres jóvenes pueden cambiar de idea más tarde cuando maduren y se enfrenten con la posibilidad de amamantar. El potencial para la función de lactancia es maximizada cuando una porción mayor del parénquima y el sistema de conductos mamarios es preservada debajo del pezón.

La sensibilidad puede disminuir justo después de la intervención, pero gradualmente aumentará en las próximas semanas o meses.

Como resumen podemos decir que es una de las intervenciones más agradecidas que hay dentro de la cirugía plástica y tiene un alto grado de satisfacción tanto para la paciente como para el cirujano.

** Habitualmente, una de las cuestiones de los pacientes es el coste de la intervención, algo que es difícil de valorar sin conocer el caso ni la cirugía a realizar. Tras la primera visita con el dr. Armando López, el paciente dispone de un presupuesto cerrado con los costes detallados de la intervención: cirugía, estancia en el centro médico, post-operatorios, etc.