- Teknon
- Dra. Maria Colomé
- Infecciones en el oído
Infecciones en el oído
La otitis, la secreción del oído medio o el colesteatoma son las infecciones de oído más comunes.
Otitis media con derrame
Secreción del oído medio
Colesteatoma
Los colesteatomas pueden presentarse sin que se haya perforado el tímpano y sin ningún antecedente de infección. Estos tipos de colesteatomas se llaman colesteatomas congénitos. Los colesteatomas pueden llegar a destruir el hueso que envuelve el oído medio, y pueden producir una pérdida auditiva y supuraciones. El microscopio quirúrgico es la técnica apropiada para inspeccionar el oído medio y limpiarlo, especialmente cuando está infectado.
El colesteatoma es un proceso patológico que, cuando se diagnostica, requiere un tratamiento rápido. Los antibióticos y los polvos óticos, combinados con una limpieza del oído medio con ayuda del microscopio quirúrgico, pueden mejorar la infección. Los pólipos pueden disminuir o bien ser extirpados quirúrgicamente una vez resuelta la infección. En algunos casos, si la infección es severa, se pueden aplicar antibióticos por vía intravenosa.
Otitis del baño
Cuando el agua entra en el conducto auditivo, puede transportar bacterias u hongos. Normalmente, el agua sale de la oreja y el conducto auditivo se seca solo, y las bacterias y los hongos desaparecen y no causan problemas. Pero, a veces, el agua queda atrapada en el conducto y reblandece la piel. Es entonces, cuando las bacterias y los hongos crecen y se reproducen, infectando el oído externo.
Síntomas de la otitis del baño
- La oreja parece tapada y puede llegar a picar y ser muy dolorosa
- El conducto auditivo se inflama y, a veces, se obstruye
- La oreja comienza a secretar un líquido blanquecino suave al tacto, especialmente en el cartílago que se encuentra delante del conducto auditivo
Ante estos síntomas, o si los ganglios del cuello se inflaman, es necesario que visite a su otorrinolaringólogo.
Prevención
Si usted se siente las orejas húmedas o tapadas después del baño, de lavarse la cabeza o ducharse, utilice gotas (p. ex. alcohol boricado) para secarse las orejas que se venden en la farmacia sin receta médica. Incline la cabeza y después de ponerse las gotas haga un masaje desde la parte exterior de la oreja para que se impregne bien el conducto auditivo y después ponga la oreja hacia abajo con la finalidad de extraer el líquido interior. Repita la misma operación con la otra oreja.
Si usted padece una infección en la oreja, ha tenido una perforación o enfermedad del tímpano, o ha sido operado de la oreja, consulte al otorrinolaringólogo antes de usar cualquier tipo de gotas para la oreja. No es recomendable usar bastoncillos de algodón, ya que empujan les impurezas hacia el fondo del estrecho canal auditivo, irritando la fina piel del conducto, provocando, a menudo, infecciones.
Si padece a menudo este problema, su otorrinolaringólogo puede recetarle gotas oleosas que le protegerán sus orejas de los efectos del agua. Las personas que producen cerumen con facilidad, son propensas a padecer otitis del baño. Conviene que una vez al año, y antes de comenzar la temporada de baño visite a su otorrinolaringólogo para que le limpie las orejas de cera.
