- Teknon
- Dr. Javier Del Pozo Roselló
- Endometriosis
Grupo para el Estudio y Tratamiento de la Endometriosis (G.E.T.E.)
Los objetivos del Grupo para el Estudio y Tratamiento de la Endometriosis (G.E.T.E.) se basan en ofrecer a las mujeres las posibilidades de:
- Una investigación clínica para el diagnóstico y tratamiento de la endometriosis con unos criterios individualizados según la edad, factores de riesgo, la sintomatología, el deseo de fertilidad, etc., de la paciente.
- Proporcionar las técnicas de fecundación asistida necesarias y el posterior seguimiento de aquellas pacientes afectas de esterilidad. Aplicar los procedimientos de una cirugía mínimamente invasiva y conservadora, mediante laparoscopia combinada con los tratamientos médicos pertinentes.
- Ofrecer información y soporte a todas las mujeres que lo requieran y en especial a las que padecen endometriosis.
- Puesta en marcha de campañas y programas en los medios de comunicación para informar a la población sobre esta enfermedad, creando conciencia de las ventajas de un diagnóstico precoz.
¿Quiénes lo forman?
El grupo integra a personal sanitario: ginecólogos, cirujanos, internistas, digestólogos, psicólogos, enfermeras, etc., cuya actuación profesional se basa en programas multidisciplinarios elaborados y llevados a la práctica en equipo.
De este modo, se garantiza la superespecialización y una medicina del más alto nivel profesional a la vez que quedan cubiertas las necesidades fundamentales de esta enfermedad como son la cirugía endoscópica, las técnicas de fecundación asistida "in vitro", diagnóstico por imagen y psicoterapia de apoyo.
¿Dónde se encuentra?
El grupo está ubicado en la Clínica Ginecológica de los Consultorios de Centro Médico Teknon. Cuenta, entre otras, con la Unidad de Endoscopia Ginecológica y otra de Esterilidad, equipadas con tecnología de vanguardia.
Endometriosis
¿Qué es la endometriosis?
La endometriosis es un proceso benigno que se caracteriza por la presencia y proliferación del tejido endometrial, que normalmente se halla dentro del útero o en otras zonas distintas fuera de esta misma cavidad.
En Estados Unidos padecen la enfermedad unos 12 millones de mujeres de todas las razas. Esta alteración es una de las más estudiadas e investigadas en todo el mundo, lo que ha dado lugar hasta el momento a unos 4.500 artículos. A pesar de este gran interés académico todavía existen importantes lagunas en el conocimiento de esta enigmática enfermedad.
¿Qué tipos hay?
Existen tres tipos distintos de endometriosis identificadas:
- Una de ellas se desarrolla en los ovarios, dando lugar a quistes que pueden alcanzar tamaños considerables; estos se conocen con el nombre de endometriomas. Dichos quistes contienen un líquido espeso de color marrón oscuro, lo que hace que se les denomine quistes de chocolate. Es la endometriosis ovárica.
- Otro tipo aparece en el tabique recto-vaginal, tejido que se encuentra entre el recto y la vagina. Es una endometriosis profunda y muy activa y recibe el nombre de endometriosis del septum recto-vaginal.
- Una tercera afecta al peritoneo, tejido que recubre los órganos internos. Esta suele adoptar distintas formas; manchas rojizas o marrones, o pequeños quistes de un color azul oscuro. Habitualmente se encuentran en la cara posterior del útero, pero también pueden localizarse en la vejiga urinaria o intestinos. Su principal característica es que puede crear grandes adherencias en diversos órganos. Es conocida como endometriosis peritoneal.
En ocasiones, el tejido endometrial posee una capacidad de crecimiento y diseminación similar a la de los tumores malignos, y por ello se le ha denominado el cáncer benigno.
¿Qué causas originan una endometriosis?
La causa real es todavía desconocida. Sin embargo, la teoría más admitida es la del reflujo de sangre de las menstruaciones hacia la cavidad abdominal y la implantación de las glándulas del endometrio sobre el peritoneo o en los órganos intra-abdominales. Es la denominada menstruación retrógrada, que padecen la mayoría de las mujeres, aunque no en todas desencadena una endometriosis, por lo que parecen existir factores adicionales que alteran el sistema inmunológico u hormonal y permiten que las células endometriales arraiguen y proliferen. Es posible que este reflujo se inicie en la pubertad, aunque no suele dar síntomas hasta más tarde. Las últimas investigaciones apuntan la posibilidad de que ciertas toxinas ambientales, como la dioxina, puedan ser responsables de lo que parece ser una moderna epidemia: la endometriosis.
La localización habitual de las lesiones endometriósicas es en el ovario y ligamento ancho; con menos frecuencia se han observado lesiones digestivas; íleon, apéndice, ciego, en la vejiga urinaria o en el uréter. También puede desarrollarse a partir de restos celulares embrionarios o por una transfusión del epitelio peritoneal.
Predisposición genética
Entre un 15 y un 20% de las mujeres padecen esta enfermedad. Un dato curioso es que se encuentran lesiones en un 70% de autopsias efectuadas en la menopausia, habiendo pasado desapercibidas durante toda la vida. Se sabe que existen familias con endometriosis. Si una madre o hija la padecen, las posibilidades de que algún otro miembro de la familia desarrolle la enfermedad se incrementa unas siete veces.
¿Cuáles son los síntomas?
La endometriosis ha sido en varias ocasiones causa de separaciones matrimoniales y de pérdidas de puestos de trabajo, debido a su naturaleza incapacitante.
El síntoma más frecuente es el dolor, que se caracteriza por una intensidad extremadamente variable sin relación aparente con la localización y extensión del proceso.
Puede presentarse durante las menstruaciones (dismenorrea), durante el coito (dispareunia) o bien en forma de dolores de espalda (lumbo-sacralgias).
También son habituales los dolores pélvicos generalizados con distensión abdominal. El dolor puede presentarse de una forma moderada o bien intensa, modificando el biorritmo; y cuando se trata de una endometriosis del tabique recto-vaginal la práctica del coito puede desencadenar un dolor intenso, causando un impacto emocional negativo que altera la calidad de vida de las mujeres.
En una encuesta realizada a más de 4.000 mujeres afectadas por la enfermedad, casi la mitad revelaron que fueron necesarias 5 consultas ginecológicas o más para llegar al diagnóstico exacto.
Aunque el dolor es el síntoma más frecuente, algunas mujeres aquejadas por la enfermedad no lo padecen. Grandes superficies de tejidos afectados por endometriosis pueden causar dolores leves. Sin embargo pequeños endometriomas que actúan en profundidad desencadenan importantes molestias. El síndrome de fatiga crónica se asocia también con frecuencia a las enfermas de endometriosis.
Otro síntoma importante es la esterilidad que afecta a pacientes con esta enfermedad. Se calcula que entre un 30 y un 50% de pacientes con endometriosis presentan esterilidad y muchas de ellas son diagnosticadas tras practicar una laparoscopia.
La endometriosis se asocia frecuentemente con enfermedad poliquística del ovario, miomas uterinos, quistes ováricos y malformaciones genitales congénitas o adquiridas.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de la endometriosis viene determinado por la presencia de dolor pélvico, una masa palpable en la pelvis y la esterilidad. Estos datos orientan hacia el diagnóstico de esta enfermedad, mientras que las formas leves en ocasiones pasan desapercibidas y quedan sin diagnosticar. Así pues, el diagnóstico se sospecha por los hallazgos de la historia clínica y la exploración física, confirmándose de una forma precisa efectuando una laparoscopia.
Durante esta intervención quirúrgica, bajo anestesia general, se introduce un fino endoscopio fototransmisor (laparoscopio) a través de una diminuta incisión en el abdomen. El cirujano puede así examinar el estado de los órganos abdominales y verificar la dimensión y magnitud de los tumores endometriales. Este método permite descartar otros problemas que presentan síntomas similares.
Los adelantos en las técnicas y los instrumentos para la endoscopia permiten a los ginecólogos realizar determinados procedimientos a través del laparoscopio que anteriormente habrían sido efectuados de forma más invasiva.
Uno de los mayores logros en el diagnóstico ha sido precisamente la incorporación de las microcámaras a los laparoscopios y la visión a través de los monitores de alta resolución.
Otras técnicas como la ecografía, el escáner o la resonancia magnética pueden valorar la presencia de lesiones endometriósicas en localizaciones distantes, sin embargo, solamente la laparoscopia ha permitido el diagnóstico más temprano de la enfermedad de mujeres en edad fértil.
El hecho de que casi el 50 % de adolescentes con dolor pélvico severo sean tributarias de presentar endometriosis, sugiere la realización de laparoscopias para el tratamiento precoz de la enfermedad. Las investigaciones realizadas en los últimos años han demostrado que la percepción que se tenía de que la endometriosis es una enfermedad que afecta a mujeres de raza blanca, sin hijos y mayores de 30 años, es errónea.
Laparoscopia diagnóstica
La laparoscopia diagnóstica para descartar una endometriosis está indicada en los siguientes casos:
- Mujer estéril en fase de estudio
- Esterilidad de origen desconocido
- Cuando hay hallazgos anormales en la exploración de las trompas: "histerosalpingografía"
- Pacientes con dolor pélvico
- Anomalías en el examen pélvico
Tratamiento
¿Cuál es la mejor forma de tratamiento?
En el transcurso del tiempo, las recomendaciones para el tratamiento de la endometriosis han variado de forma importante. Desde los clásicos calmantes y anti-inflamatorios, pasando por la histerectomía radical con exéresis de ambos ovarios, hacia un tratamiento médico-quirúrgico más conservador, basado en la cirugía mínimamente invasiva por video-laparoscopia, intentando mantener los ovarios siempre que sea posible, puesto que es la fuente de feminidad por excelencia. Quitar los ovarios a una mujer joven es reducirla a un estado de menopausia.
Las distintas maneras de sufrir la endometriosis hace que las mujeres de modo individual y mediante consulta con su ginecólogo decidan la terapéutica más adecuada a su caso.
En el tratamiento a seguir deben tomarse en consideración los siguientes parámetros:
- Aliviar el dolor y los demás síntomas
- Detener la progresión de posibles futuras lesiones
- Restablecer la fertilidad en aquellas pacientes con deseo de procrear
Tratamiento farmacológico
Entre los tratamientos médicos tradicionales de la endometriosis figuran fármacos administrados para contener la producción de estrógenos, parando el ciclo menstrual de forma artificial, imitando una gestación o la menopausia. Los anticonceptivos, como la píldora o inyecciones mensuales, se utilizan en el tratamiento de las formas leves de la endometriosis, dando lugar a pocos efectos secundarios. Sin embargo, estos tratamientos no se consideran efectivos en aquellos casos que presentan un mayor grado de severidad.
Otra alternativa supone el uso de "análogos" (aGn-Rh), que son fármacos que disminuyen la actividad hormonal del ovario. Cuando se administran, normalmente durante un período de seis meses, interrumpen la producción de estrógenos creando una menopausia. Como resultado de ello, los tejidos endometriales suelen reducirse de tamaño, aliviando significativamente el dolor asociado a la enfermedad. Son administrados por medio de una inyección intramuscular mensual o trimestral o por vía nasal. Puede producirse una pequeña pérdida de masa ósea, que se recupera parcial o totalmente una vez concluido el tratamiento.
Tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico conservador, mediante laparoscopia, es el más indicado para los pacientes con deseo de fertilidad, reservando el tratamiento radical con la práctica de histerectomía y exéresis de ambos ovarios para aquellas pacientes sin deseo de tener hijos o cuya endometriosis sea de una severidad importante.
En aquellos casos en que se encuentra implicado el tubo digestivo, habitualmente la zona del colón descendente, es necesario en ocasiones proceder a una resección de toda la parte afectada, con los problemas que puede ocasionar el post-operatorio.
A pesar de los grandes avances, existen todavía algunas mujeres que han sido sometidas a varias intervenciones y tratamientos médicos sin obtener los beneficios deseados, y en otras, a pesar de la práctica de histerectomía con exéresis de ambos ovarios, la enfermedad continua.
¿Qué ventajas tiene la cirugía laparoscópica?
La reciente explosión tecnológica, con la incorporación de nuevos materiales, amplía el abanico de posibilidades operatorias permitiendo efectuar mediante video-laparoscopia verdaderas y precisas intervenciones quirúrgicas. El interés radica en el concepto de "cirugía mínima invasiva", ya que pequeños orificios en la cavidad abdominal permiten al cirujano manipular y realizar su trabajo sin grandes incisiones.
La aportación del láser a este método le confiere una nueva dimensión. La importante precisión en la destrucción o modificación de los tejidos enfermos, sin lesión de los circundantes, da lugar a una "cirugía conservadora", sin extirpar, más que en aquellos casos de órganos irrecuperables o con potencial de malignidad.
La eficacia de estas técnicas en "cirugía pélvica reconstructora" son una ganancia indiscutible para la fertilidad de muchas mujeres.
En la actualidad el material del que se dispone permite efectuar un gran número de intervenciones ginecológicas.
Las ventajas de la vídeo-laparoscopia frente la cirugía ginecológica convencional son las siguientes:
- Menor tiempo de hospitalización. Las pacientes permanecen en los llamados hospitales de día, obteniendo el alta a partir de 6 horas después de la intervención.
- Menor tiempo de convalecencia y recuperación, pudiendo reanudar sus actividades a partir del 5º día del acto quirúrgico.
- Menor posibilidad de adherencias post-operatorias, ya que evita la contaminación ambiental, gasas, guantes, suturas, etc.
- Menor posibilidad de complicaciones infecciosas. El abdomen de la paciente permanece cerrado, sin heridas aparentes.
- Cicatrices invisibles. El efecto estético también es importante.
- Cirugía invasiva mínima y conservadora, lo que redunda en el menor dolor post-operatorio por la menor respuesta inflamatoria de los tejidos.
- Reducción global de los costes.
¿Qué aporta el láser a esta cirugía?
La aplicación del láser mediante laparoscopia es lo que se denomina "vídeo-laseroscopia". El más utilizado es el láser CO2 (dióxido de carbono), y entre sus ventajas destacan:
- Aplicación precisa
- Control de la profundidad del tejido lesionado
- Mayor destrucción de células afectadas y disminución del volumen tumoral. Gran interés en casos de endometriosis
- Mínimo sangrado intraoperatorio
- Reducción del tiempo quirúrgico
- Disminución de adherencias post-operatorias
- Conservación de la integridad del aparato reproductor de la paciente
¿Qué tipo de anestesia se utiliza?
Debido a los frecuentes y poco confortables cambios posturales a los que obliga esta intervención quirúrgica, unido a la distensión abdominal provocada por el gas, no están recomendadas las anestesias locales o regionales.
Por otra parte, la tasa de complicaciones es excepcional gracias a los adelantos en el campo de la anestesia, tales como la monitorización estricta de las funciones cardíaca y respiratoria, intubación endotraqueal y ventilación asistida. Todo ello justifica que la anestesia general sea la más utilizada en este tipo de intervenciones.
¿Qué riesgos presenta?
Como en toda cirugía, la vídeo-laparoscopia presenta una tasa de complicaciones quirúrgicas, aunque mucho menor que en la cirugía convencional. En los estudios multicéntricos efectuados al respecto, se constató una tasa global de complicaciones del 1/1000. Entre las de mayor entidad figuraban los accidentes de tipo digestivo y los hemorrágicos. Sin embargo, cabe resaltar que en la actualidad y con los materiales modernos dichas tasas se van reduciendo. La seguridad del enfermo no depende tan solo de la habilidad del cirujano, sino de la calidad de su entorno.
¿En alguna ocasión puede ser necesaria la apertura del abdomen?
En el curso de toda intervención endoscópica, la imagen diagnóstica real puede diferir de las que se presumía, clínicamente o por otras exploraciones complementarias o analíticas, existiendo implicaciones de otros órganos que pueden dificultar técnicamente su resolución por esta vía, siendo necesaria en estos casos la práctica de una apertura abdominal en beneficio de la paciente. Ello puede ocurrir aproximadamente en un 5% de todas las laparoscopias operatorias.
Así pues, y a modo de resumen, el gran éxito de la vídeo-laparoscopia operatoria se ha asociado a tres principios fundamentales desde el punto de vista médico:
- Escasa agresión peritoneal, que limita los riesgos de adherencias operatorias.
- Precisión y rapidez del acto quirúrgico.
- Respecto por los órganos reproductores, preservando al máximo su integridad.
El caudal continuo de los avances tecnológicos mejora de forma sustancial el ritmo de vida de nuestras pacientes. El enfoque adecuado de los esquemas terapéuticos con la correcta interpretación de los cuadros patológicos tiene un fiel exponente en la vídeo-laparoscopia, base de nuestra práctica ginecológica
Más información
¿Sabías que...?
- La endometriosis es la causa más importante de esterilidad en la mujer.
- El 15 % de mujeres en edad fértil padecen una endometriosis.
- Se calcula que el 30 - 50 % de mujeres con endometriosis son estériles.
- Solo la laparoscopia puede diagnosticar con seguridad la endometriosis.
- La endometriosis afecta por igual a mujeres adultas y adolescentes de todas las razas y condición social.
- La endometriosis profunda puede impedir el coito, por el dolor resultante.
- La endometriosis es causa de una distorsión emocional severa por el impacto que produce en la vida de la mujer.
- El tratamiento quirúrgico de elección es mediante vídeo-laparoscopia.
- La causa exacta de la endometriosis es desconocida.
- Existe una predisposición genética familiar a la enfermedad.
- La mayoría de mujeres presentan "menstruación retrógrada", pero no todas desencadenan una endometriosis.
- La idea de que el embarazo cura la endometriosis es un antiguo mito.
- La endometriosis puede dar lugar a una sensación de permanente fatiga.
- Las mujeres afectadas de endometriosis padecen mayores problemas alérgicos.
- La endometriosis es una enfermedad benigna, sin embargo, tiene una capacidad de diseminación y destrucción igual que un cáncer, por lo que se le llama "cáncer benigno".
