¿Se puede jugar a golf con una prótesis?
El golf, entre muchas características que lo hacen un deporte formidable, tiene la de que puede ser practicado aún en edades avanzadas. El hecho de que se pueda jugar a partir de una cierta edad desde "tees" más adelantados, el de que puedan utilizarse carros y coches eléctricos y en fin, modificando el "swing" haciéndolo menos agresivo, permite a los mayores seguir pasándolo en grande, cosa que la mayoría de deportes no permite.
Sin embargo, con los años, las articulaciones pueden sufrir un deterioro progresivo. Es la artrosis, enfermedad degenerativa de las articulaciones, que suele manifestarse de forma progresiva, hasta llegar a una situación en que la cirugía es la única alternativa, en forma de requerir la sustitución de la articulación afectada por un implante artificial o prótesis.
No profundizaré en éste artículo sobre las causas y tratamiento inicial de esta enfermedad degenerativa articular. Sin embargo cabe decir que las causas de la misma pueden ser de origen genético, por mala alineación de las articulaciones, o por traumatismos anteriores que hayan dañado la articulación. En cuanto al tratamiento en sus fases iniciales empleamos medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, junto a fisioterapia. Es importante recalcar que en el período inicial de la enfermedad es aconsejable realizar ejercicio físico de forma moderada o actividades poco agresivas, como son la natación, la bicicleta y caminar.
Una vez la artrosis llega a su fase de dolor intenso, que ya casi no permite ni caminar por los 18 "greens" de un recorrido, dando por sentado que se está jugando con cochecito, llega el momento de la cirugía. La cirugía consiste en reemplazar la articulación dañada por un implante artificial, construido con aleaciones de titanio, acero inoxidable y otros materiales, perfectamente diseñado para adaptarse a cada articulación. Hasta hace dos años, el sistema de fijación de la prótesis al hueso se realizaba mediante una sustancia denominada cemento. Actualmente los materiales han evolucionado y en la mayoría de casos estos implantes se integran perfectamente al hueso, lo que se conoce por osteointegración, mejorando y prolongando su duración, sin necesidad de usar cemento. También estamos implantando prótesis de última generación "Conserve Plus", en las que se minimiza la extracción de hueso comparada con la prótesis de cadera clásica.
Tras la intervención quirúrgica, tanto en prótesis de cadera como de rodilla, que suelen se las articulaciones más afectadas, se inicia la rehabilitación a las 48 horas, permitiéndose el apoyo de la extremidad y por tanto caminar con ayuda de muletas. Progresivamente se realizan ejercicios de rehabilitación cuyo objetivo es recuperar la movilidad articular. Una vez se retiran las muletas, cosa que suele ocurrir aproximadamente a las 6 u 8 semanas de la intervención, según los casos, ya se pueden realizar ejercicios más intensos, como la natación y posteriormente bicicleta.
