En los tumores de la cavidad oral y de la orofaringe, si el tumor es pequeño o es asequible a la cirugía, esta será el tratamiento de elección, siempre que la resección necesaria para el tumor no conlleve la imposibilidad de reinstaurar la deglución (tragar).
En estos casos, el uso de la microcirugía transoral con láser de CO2, facilita la extirpación de tumores con menor sacrificio de tejidos sanos y sin necesitar habitualmente seccionar la mandíbula, practicar traqueotomía o reconstruir el defecto creado utilizando los diversos colgajos habituales, por lo que se acorta el período postoperatorio y se dejan menores secuelas.
Los ganglios del cuello se tratarán mediante la disección quirúrgica habitual. En la mayoría de casos será conveniente tratar con quimio-radioterapia complementaria al cabo de 3-4 semanas para aumentar el porcentaje de curación.
Cuando el tumor está muy avanzado y su resección puede poner en peligro la deglución, el tratamiento de elección será con quimio-radioterapia y en caso de persistencia parcial del tumor se planteará su rescate quirúrgico, siendo de elección el uso del abordaje transoral con láser CO2.
La microcirugía a través de la boca requiere una larga formación. El cirujano primero ha de dominar la cirugía abierta tradicional para los casos en que no sea posible acceder al tumor por la boca (problemas anatómicos, extensión del tumor a tejidos vitales, etc.). También ha de desarrollar la habilidad en el uso del microscopio quirúrgico con imágenes muy ampliadas que ayudan a distinguir el tejido sano del tumoral (lo que permite resecar el tumor ajustando la resección del tejido sano de alrededor con mayor precisión).
Esta cirugía requiere una curva de aprendizaje (aumentando gradualmente la dificultad del caso): a mayor experiencia y habilidad, el cirujano podrá resolver casos más complicados.
En algunos casos, se puede requerir la extirpación quirúrgica del tumor, incluyendo todas o parte de las cuerdas vocales (laringectomía). Muchos pacientes también necesitan una terapia de deglución después del tratamiento con el fin de ayudarlos a acomodarse a los cambios en la estructura de la garganta.