Información sobre la contracepción permanente mediante la Ligadura de Trompas
Es una intervención quirúrgica sencilla que produce una obstrucción definitiva en las trompas que impide el embarazo. Puede realizarse por vía laparoscópica. Es adecuado para mujeres que ya han tenido su familia. Puede realizarse justo después del parto o cesárea del último hijo que la pareja desea tener, o en cualquier momento posterior. Combinar el procedimiento con el nacimiento de un hijo evita ingresos hospitalarios adicionales.
Ventajas
Es un procedimiento relativamente sencillo, que dura unos 50 minutos.
Puede realizarse tanto con anestesia general como con epidural (insensibilizar el cuerpo de tórax hacía abajo). Tras unas horas de observación hospitalaria la paciente puede marcharse a casa, y volver a su actividad normal tras un par de días de reposo.
Es un método permanente de esterilización. Ya no hay que preocuparse por los embarazos ni los métodos anticonceptivos temporales.
Los casos de embarazos post-ligadura de trompas son muy poco frecuentes (<0,03%).
Se tolera perfectamente; no produce efectos secundarios sobre la producción natural de hormonas ni la menstruación.
Inconvenientes
La incomodidad que supone cualquier intervención quirúrgica.
Algunos síntomas post-operatorios como náuseas, dolor abdominal y en el cuello, sangrado vaginal leve y sensación como dolor de regla que dura unos días.
Es un método permanente de esterilización. No debe usarse en mujeres que pueden llegar a desear un embarazo en el futuro.
En raras ocasiones resulta imposible llevar a cabo la intervención en alguna paciente, o no es posible realizarla por vía laparoscópica.
Es un procedimiento quirúrgico, y como tal entraña algunos riesgos; infección, lesión intestinal, sangrado, trombosis o complicaciones derivadas de la anestesia.
En caso de embarazo, hay mayor riesgo de embarazo ectópico.
