Figura 1. Inclinación del techo del acetábulo. Ángulo de 44º. La cabeza femoral se desplaza lentamente fuera de la cavidad. Figura 2. Luxación completa de la cabeza femoral. C.F: Cabeza femoral A: Acetábulo

Figura 3. Ecografía de cadera infantil C. F.: Cabeza femoral

Figura 4. Arnés o tirantes de Pavlik. Mantienen las caderas en marcada flexión.

Figura 5. Reducción de la cadera y osteotomía del fémur.

Figura 6. Reducción y osteotomía de ambos fémures.

Displasia y luxación congénita de la cadera

La displasia congénita de la cadera, comprende a un grupo de malformaciones frecuentes en la cadera del recién nacido, debidas a una defectuosa formación de una cavidad (acetábulo), que debe contener y mantener bien estabilizada a la cabeza del fémur. 

La importancia de estas malformaciones, oscila desde una discreta inclinación de la pared de la cavidad, (displasia acetabular) (figura 1). hasta una salida completa de la cabeza del fémur de la cavidad acetabular (figura 2) (luxación congénita de la cadera). 

El tratamiento y el pronóstico de la deformidad, varía según la importancia del defecto y el grado de desplazamiento de la cabeza femoral. Actualmente todos los recién nacidos deben ser estudiados clínicamente en los primeros días de vida, para demostrar que sus caderas son estables.

Hay un grupo de recién nacidos con mayor probabilidad de presentar alguna forma de displasia de cadera. Son el llamado "grupo de riesgo" y lo forman los recién nacidos que presentan alguna o varias de las siguientes condiciones:

  • Parto de nalgas.
  • Primer hijo, niña y parto de nalgas.
  • Antecedentes familiares de defectos congénitos de la cadera.
  • Tortícolis congénito (niños con inclinación congénita del cuello).
  • Alteraciones de la postura de los pies.
  • Escoliosis congénita (inclinación de la columna vertebral)
  • Plagiocefalia(aplanamiento de media cara con asimetría de las facciones).

En este grupo de niños, además de hacer un estudio clínico, es muy conveniente hacer un estudio de las caderas mediante ecografía (figura 3).

Con el estudio clínico y ecográfico precoz de las caderas, podemos diagnosticar y tratar precozmente de manera eficaz, la gran mayoría de alteraciones displásicas de la cadera. En nuestro medio, el tratamiento inicial se hace con un tipo de tirantes o estribos (arnés de Pavlik) (figura 4). que mantiene las caderas en marcada flexión.

Los pocos casos que no responden bien al tratamiento con arnés de Pavlik, o casos vistos tardíamente, pueden precisar tratamiento quirúrgico (figuras 5 y 6).