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Manual del paciente. Guía del paciente operado del corazón
Sólo tenemos un corazón y debemos cuidarlo. Nuestros hábitos de vida le afectan directamente, existiendo factores de riesgo muy conocidos como el tabaco, el aumento del colesterol, la obesidad, la hipertensión arterial, etc., que inciden negativamente en nuestra salud cardiovascular. En ocasiones, el daño es suficientemente importante como para requerir una intervención quirúrgica.
Las operaciones de corazón más habituales se hacen para cambiar o reparar las válvulas cardíacas o para solucionar las obstrucciones de las arterias coronarias.
En otras ocasiones, el problema es la arteria aorta, las membranas que envuelven el corazón (pericardio), los trastornos del ritmo cardíaco (arritmias) o defectos ya presentes en el momento del nacimiento (enfermedades congénitas).
Para poder solucionar todas estas enfermedades, un gran número de profesionales de la salud trabajan de forma conjunta: cirujanos, cardiólogos, anestesistas, perfusionistas, intensivistas del postoperatorio, personal de enfermería, rehabilitadores, personal de soporte, administrativos y un largo etcétera.
La mayor parte de estas intervenciones no se pueden hacer sin la ayuda de la máquina de circulación extracorpórea(máquina corazón-pulmón), que nos permite mantener la circulación y oxigenación de la sangre mientras trabajamos en el corazón.
Un especialista (perfusionista) se encarga de controlar estos aparatos durante todo el procedimiento.
Muchas veces podemos utilizar dispositivos de mini-circulación extracorpórea o incluso realizar la operación con el corazón latiendo y sin necesidad de esas máquinas.
¿Cómo funciona el corazón?
El corazón es un músculo muy sofisticado que late más de 36 millones de veces al año para impulsar la sangre a todo el organismo. En cada latido, actúa como una bomba que aspira la sangre y la expulsa mediante un mecanismo electromecánico complejo.
Está constituido por 4 cavidades:
- 2 aurículas que reciben la sangre de todo el cuerpo
- 2 ventrículos que impulsan la sangre hacia los pulmones (para oxigenarla) y hacia el resto del organismo (para irrigar todos los órganos vitales)
Para controlar la salida y entrada de la sangre dentro del corazón, y el flujo adecuado de ésta, existen 4 válvulas cardíacas que actúan como compuertas entre las diferentes cavidades.
Las válvulas mitral y tricúspide regulan el paso de la sangre entre aurículas y ventrículos y las válvulas aórtica y pulmonar entre los ventrículos y las grandes arterias que salen del corazón.
Las arterias coronarias salen de la aorta y suministran al corazón toda la sangre y el oxígeno que necesita a través de una amplia red de ramificaciones.
El corazón tiene su propio sistema de marcapasos (tejido de conducción), capaz de autoestimularse y de mantener un ritmo cardíaco. Ese impulso eléctrico activará la mecánica de la contracción del corazón.
¿Qué es la enfermedad coronaria?
Para funcionar correctamente, el corazón necesita la energía (oxígeno y nutrientes) que le llegan a través de las arterias coronarias.
Hay dos grandes troncos coronarios que se convierten en tres grandes ramas. La arteria descendente anterior, la arteria circunfleja y la arteria coronaria derecha. Desde ahí, miles de ramificaciones hacen llegar la sangre a todos los rincones de la estructura cardíaca.
Existen diferentes factores que pueden afectar a estas arterias: tabaco, diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol, obesidad, estrés, etc. Éstos son los factores de riesgo de la enfermedad coronaria. Los antecedentes familiares también pueden ser importantes.
Dentro de estas arterias coronarias se van acumulando depósitos de grasa (ateroma), lo cual hace que la sangre circule cada vez con más dificultad. Cuando pedimos a nuestro corazón un trabajo suplementario (ejercicio, ansiedad, digestión, etc.) y este flujo de sangre no puede aumentar debido a las obstrucciones, aparece la angina de pecho o el infarto de miocardio.
Además, la falta de irrigación adecuada hace que el corazón pierda capacidad de contracción.
Existen varias posibilidades de tratamiento para este problema:
- La medicación antianginosa
- Las técnicas para abrir las obstrucciones desde el interior de las propias coronarias con un catéter (angioplastia y stent)
- La intervención quirúrgica (puentes coronarios o by-pass coronario)
¿Qué son los puentes o by-pass coronarios?
Las intervenciones quirúrgicas para tratar la enfermedad coronaria intentan hacer llegar sangre a las zonas del corazón donde no llega suficiente debido a las obstrucciones de las arterias coronarias.
Existen dos posibilidades:
- Desobstruir las arterias afectadas (caso menos frecuente).
- Sobrepasar estas lesiones y dirigir la sangre mediante nuevos conductos (tuberías) más allá de las obstrucciones. Ésta es la solución más habitual y efectiva.
Estos nuevos conductos los obtenemos del mismo paciente y son segmentos de ciertas arterias del pecho (arterias mamarias), del brazo (arteria radial) o venas de las piernas (safenas).
Cada enfermo necesita un número diferente de puentes coronarios o by-pass según las arterias coronarias que tenga afectadas. Siempre deberá intentarse dar riesgo a todos los territorios del corazón afectados (revascularización completa) y con los conductos más adecuados a cada paciente (conductos arteriales).
Los objetivos de la cirugía coronaria son:
- Aliviar o eliminar la angina de pecho
- Disminuir al máximo la posibilidad de infarto
- Mejorar y alargar la calidad de vida
En la actualidad, la cirugía de by-pass coronario puede realizarse con garantías utilizando la máquina de circulación extracorpórea, los sistemas de mini-CEC o con el corazón latiendo. Cada paciente precisará una intervención a su medida según sus características.
¿Cómo se deterioran las válvulas del corazón?
Las 4 válvulas del corazón son estructuras muy complejas y delicadas. Su funcionamiento debe ser perfecto para que la sangre circule en la dirección correcta y a la velocidad adecuada.
Básicamente, pueden deteriorarse de dos maneras:
- Estenosis: la válvula se estrecha y dificulta el paso de la sangre.
- Insuficiencia: el cierre de la válvula es imperfecto.
Estas dos situaciones sobrecargan el corazón y provocan que trabaje por encima de la normalidad. Para intentar adaptarse, el corazón se hace más grande (corazón dilatado) o más grueso (corazón hipertrófico) pero, con el tiempo, puede llegar a fallar (insuficiencia cardíaca).
Las válvulas pueden estar afectadas desde el nacimiento (defecto congénito) o empezar a dar problemas en edades adultas o en la vejez (fiebre reumática, degeneración, calcificación, traumatismo, etc.); también se pueden infectar (endocarditis).
En algunos casos, y especialmente si usted ha padecido fiebre reumática, es habitual que pueda tener afectadas varias válvulas a la vez. La válvula pulmonar se afecta muy raramente.
¿Cómo solucionar los problemas valvulares con una operación?
La moderna cirugía cardíaca le ofrece un amplio abanico de posibilidades para poder solucionar su problema valvular.
Lo ideal es poder reparar su propia válvula (cirugía reconstructiva, reparadora o plastia). Las ventajas de la reparación es que mantenemos la arquitectura y estructura de su corazón y, además, muchas veces evitamos tener que tomar medicación anticoagulante de por vida.
Hoy podemos reparar casi el 100% de las insuficiencias de las válvulas mitral y tricúspide, y aproximadamente un 30% de las de la válvula aórtica.
Cuando las válvulas están muy engrosadas o calcificadas y han perdido totalmente su aspecto y función inicial, deberemos sustituirla por una válvula nueva. El substituto valvular podrá ser una prótesis artificial (mecánica o biológica), un injerto humano de banco (homoinjerto) o –en algunos casos– la propia válvula pulmonar del paciente (Operación de Ross).
En cada caso, y según las características del paciente y su edad, se decidirá cuál es la opción más adecuada.
Las prótesis mecánicas tienen una duración ilimitada (no se "rompen" nunca). Solamente en muy raros casos puede ser necesaria su substitución si se infectan, se taponan por una trombosis o falla el tejido de implantación. Por otro lado, para que funcione correctamente necesitan un tratamiento anticoagulante (Sintrom) de por vida.
Las prótesis biológicas (bovinas/porcinas) no necesitan Sintrom (excepto los primeros tres meses después de la intervención en algunos casos), pero tienen una duración limitada (entre 8 y 15 años). Es decir, existe siempre la posibilidad de volver a operar al cabo de unos cuantos años para cambiarlas.
Ninguno de los dos tipos de prótesis provoca rechazo en el paciente.
Otras intervenciones cardíacas
Puede ser que en su caso no estén afectadas ni las arterias coronarias ni las válvulas cardíacas.
Existen otras enfermedades del corazón que pueden requerir una operación para intentar resolver el problema:
- Un orificio o comunicación entre diferentes cavidades cardíacas. Suelen ser problemas congénitos que se tienen desde el nacimiento y que se manifiestan en la edad juvenil
- Un aumento desproporcionado del tamaño del corazón o de las grandes arterias que salen de él (aorta)
- La disección o rotura de la aorta
- Un engrosamiento o acúmulo de líquido en las membranas que envuelven el corazón (pericardio)
- Una alteración del ritmo de los latidos del corazón lo cual hace necesaria la colocación de un marcapasos o una cirugía de ablación de la arritmia
- Una masa o tumor cardíaco
- Etcétera
¿Cómo se decide si su problema cardíaco requiere una operación?
Su cardiólogo, médico de cabecera o médico de empresa suele ser el primero que detecta o sospecha del problema.
El siguiente paso es realizar las primeras pruebas para llegar a un diagnóstico exacto de su enfermedad.
Su caso se estudiará en una sesión médico-quirúrgica donde se evaluará:
- La necesidad de la operación
- La solución quirúrgica más adecuada
- El grado de urgencia y prioridad
- El riesgo de la intervención, la dificultad y el tiempo estimado de recuperación
Los cirujanos le explicarán, a usted y a su familia, los motivos de la operación, el tipo de intervención, cómo funciona todo el proceso, los riesgos que puede comportar y los plazos de ingreso y recuperación.
Si usted debe ser operado por un problema valvular a veces será necesario realizar un cateterismo previo para ver como están sus arterias coronarias.
La coordinadora asistencial de nuestro equipo estará a su disposición en todo momento para cualquier duda o problema que le pueda surgir.
¿Cuál es el riesgo de su operación?
Es cierto que todas las operaciones de corazón tienen un riesgo, pero también es cierto que este riesgo puede ser muy bajo y que cada paciente es diferente.
Cuando los médicos le aconsejamos una solución quirúrgica siempre valoramos que el beneficio (más tiempo de vida o mejor calidad de vida) supere el riesgo de la operación.
Tenga presente que, en contra de lo que mucha gente piensa, en la actualidad muchas intervenciones cardíacas tienen un riesgo similar o incluso más bajo que muchas operaciones más habituales.
El riesgo de una operación de corazón dependerá de 4 factores principales:
- Edad del paciente
- Tipo de problema cardíaco
- Cómo se ha afectado la función cardíaca a lo largo del tiempo
- Otras enfermedades o antecedentes que puedan dificultar la operación y la recuperación: diabetes, hipertensión, embolias previas, alteraciones del riñón o del hígado, problemas respiratorios, etc.
Es importante que sepa que el riesgo se refiere a la operación en sí misma (anestesia y cirugía) y al postoperatorio.
Usted y su familia serán informados extensamente por parte de los cirujanos. Ellos le explicarán cómo será su operación, qué riesgo representa, qué posibles complicaciones puede tener y cuánto tiempo tardará en recuperarse.
Cuando tenga toda la información que usted crea adecuada, deberá firmar una hoja de consentimiento informado para que le puedan operar.
La anestesia en una operación de corazón
Como ya hemos comentado, el riesgo de una operación de corazón se refiere al proceso operatorio (anestesia y cirugía) y al período postoperatorio.
La anestesia para una operación de corazón no es muy diferente a otras intervenciones de cirugía mayor.
El trabajo de los anestesistas empieza mucho antes de la intervención, ya que participan en las sesiones preoperatorias de su caso. Antes de la operación hablarán con usted para repasar todos los datos (alergias, medicaciones, problemas respiratorios, etc.) y estudiar sus características físicas. También lo premedicarán para que descanse adecuadamente y entre relajado al quirófano el día de la intervención.
Le administrarán una anestesia general y durante el proceso quirúrgico usted estará completamente dormido y constantemente vigilado mediante monitorización.
Una vez finalizada la intervención, lo prepararán para que despierte cuanto antes y en las condiciones más confortables. A veces podrá ser desintubado en el propio quirófano.
En ciertos casos, puede aplicarse una técnica anestésica llamada anestesia torácica epidural.
El anestesista le colocará la tarde antes de la cirugía un pequeño catéter en la espalda el cual nos permitirá poder controlar el dolor y despertarlo más pronto y mejor. Esto puede adelantar su recuperación.
El día del ingreso
La gran mayoría de pacientes ingresan en el hospital el mismo día o un día antes de la intervención. Esto es necesario si está tomando Sintrom o si falta alguna prueba diagnóstica previa a la operación.
Desde la Unidad de Admisión del hospital pasará a las plantas de hospitalización de cirugía cardíaca (habitualmente plantas 2ª y 3ª).
Una enfermera le recibirá, valorará sus necesidades básicas y planificará sus curas. La coordinadora asistencial y un cirujano del equipo revisarán su historial y aclararán sus dudas.
Necesitará un estudio preoperatorio consistente en una analítica, un electrocardiograma y una radiografía de tórax y, si usted lo autoriza, se le reservará sangre por si fuese necesaria una transfusión. Por ello, si usted ingresa el mismo día de la intervención deberá hacerlo en ayunas.
También recibirá la visita de un anestesista del equipo quien valorará el estudio preoperatorio, volverá a revisar su historial y le explicará la técnica anestésica escogida en su caso.
Es muy importante que practique la manera más adecuada para respirar, toser y expectorar. Para ello, será fundamental el Tri-flow, un sencillo aparato con tres bolas que estimulará su trabajo respiratorio.
Para evitar infecciones, se le rasurará el pelo de la zona de la intervención quirúrgica y deberá ducharse con un jabón bactericida.
A partir de esa noche, deberá estar completamente en ayunas. Si se opera por la tarde, por la mañana le darán un desayuno muy ligero.
El día de la operación
Si su intervención es a primera hora de la mañana, deberá estar en ayunas desde la noche anterior.
Antes de bajar al quirófano, deberá ducharse otra vez con un jabón antibacterias y quedará preparado para el traslado.
Su familia estará con usted y podrán acompañarle hasta la entrada de la zona quirúrgica.
Si lleva dentadura postiza, gafas o lentes de contacto, entrégueselas a su familia.
No se quite los audífonos.
En el quirófano será recibido por las enfermeras y por el anestesista, el cual le administrará medicación para que se duerma lentamente y no sufra ningún dolor durante toda la intervención.
La mayor parte de las operaciones de corazón tienen una duración de 4 a 6 horas.
Para llegar al corazón, en la gran mayoría de los casos, debemos hacer una incisión en la parte central del pecho.
De la misma manera, si a usted le operan de las arterias coronarias, puede tener otras incisiones en las piernas (safenas) y en los brazos (arteria radial).
Si usted ya ha sido operado del corazón anteriormente, es posible que se tenga que trabajar en la zona inguinal y también tendrá una pequeña cicatriz.
¿Dónde irá después de la operación?
- Las primeras horas después de la intervención
Las primeras horas después de la operación son las más importantes para canalizar un postoperatorio de forma satisfactoria. Por tanto, usted será trasladado desde el quirófano a una unidad de cuidados intensivos (UCI), donde será vigilado y controlado de forma constante.
Una vez ingresado, el cirujano y el médico responsable del postoperatorio informarán a su familia sobre el resultado de la operación y de las características del postoperatorio inmediato.
- Debe recordar que:
Cada paciente se recupera de forma diferente
Cada operación de corazón tiene una velocidad de recuperación diferente
Las operaciones urgentes pueden necesitar más tiempo de recuperación
Normalmente, la mayor parte de los pacientes pasan de 24 a 48 horas en la Unidad de Cuidados Intensivos
Los horarios de visita e información para los familiares les serán facilitados por el personal del Centro Médico Teknon
Recuerde que, para una buena recuperación del enfermo, las visitas tendrán que ser restringidas y de una duración limitada
- A la salida del quirófano
En ciertos casos llegará del quirófano despierto y respirando usted mismo, pero habitualmente todavía estará demasiado dormido y necesitará un respirador. En esos casos, notará un tubito dentro de la boca que pasa a través de las cuerdas vocales y que va hasta la tráquea. Sirve para respirar pero no podrá hablar mientras lo lleve colocado. No se agobie, los médicos y las enfermeras le harán preguntas que podrá contestar moviendo la cabeza o las manos.
Cuando esté bien despierto y no necesite el respirador se lo retirarán, normalmente, a las pocas horas de finalizar la operación.
También llevará una sonda que entra por la nariz y llega hasta el estómago con objeto de evitar posibles vómitos.
No se preocupe por orinar. Llevará una sonda que evacuará la diuresis sin problemas.
Llevará conectados al cuerpo una serie de catéteres y cables para controlar todas las constantes vitales. Intente no moverse demasiado.
Además, saldrá del quirófano con unos tubos de drenaje que le serán retirados normalmente a las 24 horas.
- ¿Tendrá dolores o molestias después de la operación?
Es normal que durante las primeras horas del postoperatorio pueda tener molestias en las heridas y donde están colocados los tubos de drenaje.
Habitualmente, todos los pacientes llevan tratamiento para el dolor, como parte de la medicación de rutina. Cada paciente tolera de forma diferente el dolor. No sea más valiente de lo normal. Si tiene molestias, pida más calmantes. Sus médicos y enfermeras se encargarán de que esté lo más confortable posible.
- ¿Cuándo podrá comer?
Normalmente, el tubito para respirar se retira a las pocas horas después de finalizada la operación.
Aproximadamente, 3 horas después empezará a beber pequeños sorbos de agua. Si la tolerancia es buena, podrá beber otro tipo de líquidos (sopas, zumos, etc.) y alimentos sólidos.
Es normal que durante las primeras horas tenga mucha sed. Recuerde que los movimientos intestinales se recuperan poco a poco y que si bebe demasiado tendrá náuseas y vómitos.
- Movilización precoz
Si todo va bien, pasadas 24 horas después de la operación podrá estar sentado y empezar a dar paseos por la planta de hospitalización.
Desde el momento en que le retiren el tubo para respirar, comenzará a hacer ejercicios de fisioterapia respiratoria para ir abriendo los pulmones y favorecer la salida de secreciones. El Tri-flow será fundamental.
Normalmente a las 24 o 48 horas pasará a la planta de hospitalización convencional.
En la planta de hospitalización
Si no hay complicaciones, uno o dos días después de la operación ya estará en la planta de hospitalización convencional.
Estará en la planta de hospitalización hasta el momento de poder irse a casa. Normalmente el alta se produce al cabo de 5 u 8 días después de la operación.
Durante estos días, estará controlado y atendido en todo momento por los médicos y enfermeras del equipo.
Cada día habrá un pase de visita después del cual se informará a sus familiares de la evolución de su recuperación.
Son días en los cuales usted se irá recuperando progresivamente, reiniciará la medicación por vía oral y empezará a caminar y movilizarse de forma autónoma.
Se vigilará especialmente el estado y evolución de sus heridas.
Usted deberá participar activamente en el cuidado de las mismas (ver Cuidado de las heridas).
Si le han colocado un catéter para la anestesia epidural, se lo retirarán al cabo de 3 ó 4 días.
Antes de darle el alta, le harán controles analíticos, radiografías y un estudio con ecocardiograma para asegurar que usted puede irse en las mejores condiciones.
Si toma tratamiento con Sintrom, le deberán ajustar la dosis antes del alta.
¿Cuándo y cómo se irá a casa? El momento del alta
El alta domiciliaria se producirá cuando usted esté en condiciones físicas suficientemente buenas y todas las pruebas sean satisfactorias.
Todavía se sentirá cansado y puede tener molestias en las heridas y en la caja torácica. Piense que después de una intervención de corazón siempre queda cierta anemia residual y que los calmantes son necesarios durante las primeras semanas.
Antes de marcharse, le retirarán los cables y los puntos o grapas de las heridas.
Sus médicos comprobarán las constantes y las pruebas y confirmarán la decisión del alta domiciliaria. Normalmente, se podrá ir con tiempo para comer en casa. Si está pendiente de alguna prueba o de ajustar el tratamiento con Sintrom, podrá irse por la tarde.
En el momento del alta, el médico responsable y la enfermera le explicarán cómo hacer las curas de las heridas, cómo tomar los medicamentos y qué régimen de vida podrá llevar durante los primeros días en casa.
Tendrá un informe clínico con una copia para su cardiólogo de referencia con la siguiente información:
- Su historial clínico
- La intervención que le han hecho y el curso postoperatorio
- El tratamiento que debe seguir
- Las citaciones para las visitas de control postoperatorias
El transporte más adecuado para irse a casa después del alta es en un coche de la familia. Si no disponen de este medio, podrá habilitarse el traslado en una ambulancia.
Cuidado de las heridas
Como ya hemos comentado, la mayor parte de los pacientes operados del corazón llevan una cicatriz en el pecho (estereotomía) y una o más cicatrices en los brazos o piernas si han sido operados de coronarias.
- Herida de estereotomía media
La incisión más habitual para poder trabajar en el corazón es justamente la parte central del pecho. Después, se deben separar las dos mitades del hueso esternón el cual va engarzado al resto de la caja torácica. Esto explica por qué las molestias de la herida pueden aparecer no sólo en la zona de la cicatriz sino también en las zonas laterales, los hombros y la espalda.
Después de acabar la operación, el hueso esternón se cierra con unos alambres especiales que mantienen la herida unida hasta que el hueso vuelve a soldarse por sí mismo. Estos alambres no se deben quitar después, ya que no provocan rechazo y es muy raro que produzcan molestias. Los verá usted en sus radiografías.
Es muy importante saber cómo se debe movilizar y respirar durante los primeros días después de la operación:
- Todos los pacientes de sexo masculino llevarán una faja torácica sobre la herida esternal.
- Las mujeres deberán llevar un sujetador que sostenga.
- Conviene evitar levantarse de la cama o del sillón haciendo fuerza con los brazos. Pida ayuda si la necesita.
- Para toser, conviene abrazarse el pecho o abrazar un cojín contra la zona de la herida.
Para curar la herida del pecho solo deberá aplicar una tintura yodada dos veces al día las primeras dos semanas.
Las heridas no deben mojarse mucho durante la ducha y después deben quedar bien secas.
Es relativamente normal mojar ligeramente los apósitos de la herida con un líquido seroso (como agua) los primeros días. Si la secreción es purulenta o muy abundante avise a su cirujano.
Recuerde que deberá dormir boca arriba durante dos meses. Si duerme de lado puede sufrir su herida esternal. ¡No se preocupe! Le enseñaremos algunos trucos para estar más confortable.
No podrá conducir hasta pasados dos meses de la operación. Sí podrá ir en coche, pero como pasajero y con el cinturón de seguridad.
- Heridas de las piernas y de los brazos
Las heridas de las piernas y los brazos también deben curarse dos veces al día con povidona yodada y dejarlas al aire. Es normal que se hinchen un poco las piernas ya que si se han utilizado venas para la operación, el drenaje venoso tarda un tiempo en recuperarse. Los pies también pueden hincharse por acumulación de líquido. Esto mejorará en pocos días a medida que vaya orinando.
Procure tener las piernas elevadas cuando esté sentado. Puede utilizar vendas poco compresivas, calcetines de descanso o calcetines tipo ejecutivo para caminar.
Estas heridas también pueden manchar un poco los primeros días con un líquido acuoso, sobre todo si usted tiene las piernas gruesas.
Las primeras semanas después del alta
La recuperación será progresiva. Recuerde que usted es un paciente único y que se recuperará a su propia velocidad.
La familia será fundamental para ayudarle física y emocionalmente a superar estos primeros días y a reincorporarse, poco a poco, a una vida normal.
Levántese de la cama y póngase ropa cómoda. Un paseo diario es el mejor ejercicio. Intente aumentar la distancia día a día, primero en casa y después, si el tiempo es agradable, al aire libre. Puede subir escaleras, pero tendrá que hacer pequeñas paradas en cada piso.
Poco a poco podrá realizar algunos trabajos caseros. No se canse excesivamente. Ya recuperará las fuerzas a medida que pase el tiempo.
Al principio no tendrá ganas de comer. Es totalmente normal. Siga sus indicaciones de dieta y poco a poco irá recuperando el apetito.
También es normal tener dificultad para dormir. Intente mantener los horarios y no dormir durante el día.
Vigile sus emociones. Tendrá días más buenos que otros y cambios de humor. Hablar con la familia o los amigos de sus sensaciones puede ayudarle. Algunos pacientes notan dificultad para concentrarse o recordar cosas concretas. No se agobie: suelen ser molestias transitorias.
En dos meses podrá volver a su actividad sexual.
Tome la medicación tal y como la tiene pautada en su informe.
Molestias o preocupaciones más comunes
Las primeras semanas pueden aparecer una serie de molestias que son pasajeras y que mejorarán conel tiempo.
Es normal que note:
- Molestias en el pecho, hombros y espalda las cuales aumentan con los movimientos bruscos y la tos pero mejoran con los calmantes
- Edemas o hinchazón en las piernas después de caminar o durante la tarde
- Dificultad para dormir
- Sensación de acorchamiento o falta de sensibilidad en la zona de las cicatrices
- Estreñimiento que puede resolverse con una dieta rica en fibra o tomando laxantes prescritos por el médico
- Falta de apetito
- Sensación de cansancio
Todas estas molestias mejorarán durante el primer mes
Motivos de alarma:
Si tiene cualquiera de los síntomas siguientes, contacte con la coordinadora asistencial o con su cirujano o cardiólogo:
- Temperatura por encima de los 38° C o escalofríos
- Pus, inflamación o mucho dolor en las heridas
- Pulso muy rápido que no se normaliza con el descanso
- Dificultad para respirar o falta de aire
- Muchos edemas en las piernas y en las manos con aumento de más de 2 Kg. de peso al día
- Ruido o roce doloroso en la herida esternal
- Pérdida de conocimiento o de fuerza en alguna extremidad
- Dolor en el pecho parecido a la angina
Controles postoperatorios
En el momento del alta le entregarán un informe clínico completo el cual incluirá los datos para las visitas postoperatorias de control.
Es muy importante que no falte a sus visitas.
La primera visita postoperatoria se hará en el primer mes después del alta. Se revisarán las heridas, su evolución en esas primeras semanas y la medicación.
Según su estado, habrá una segunda visita al segundo mes de la operación. Si no hay ningún problema será dado de alta por parte de los cirujanos.
A partir de ese momento será controlado por su cardiólogo habitual, cardiólogo de zona o por su médico de cabecera.
Naturalmente, si fuesen necesarias más visitas de control postoperatorio de su intervención, será citado periódicamente.
Todas las visitas de control postoperatorio se realizarán en la consulta de cirugía cardíaca Despacho 190 (Consultorios Vilana)del Centro Médico Teknon.
¿Cuándo podrá volver a trabajar?
Salvo complicaciones, al cabo de 2 ó 3 meses después de la operación usted ya estará en condiciones para realizar una vida normal.
Durante este tiempo, el cuerpo y el corazón se habrán recuperado de la operación y del postoperatorio y la herida esternal estará bien soldada.
Naturalmente, según el tipo de trabajo que usted realice, su incorporación laboral podrá ser más o menos gradual.
Los trabajos más sedentarios donde no sea necesario realizar una gran fuerza física (trabajo de oficina, impartir clases, dibujar, etc.) se podrán reiniciar más pronto.
Si realiza trabajos más pesados, como cargar pesos, estar muchas horas de pie, ejercitar mucho la caja torácica, etc., tardará más tiempo en empezar.
Los trabajos de la casa también se harán de forma progresiva. Por tanto, es fundamental la ayuda de la familia durante las primeras semanas.
Dado que cada paciente es diferente, será usted mismo y sus médicos los que marquen el tiempo de su recuperación.
Control de los factores de riesgo
Fumar está totalmente prohibido. Debe ser consciente que es un factor de riesgo coronario fundamental. No sólo puede haber causado su enfermedad, sino que también puede afectar los nuevos conductos o by-pass que le han colocado en la operación.
Cada paciente tendrá unas pautas de nutrición determinadas, siempre basadas en las reconocidas virtudes de la llamada dieta mediterránea:
- La dieta ha de ser equilibrada
- Siempre con poca sal o sin ella
- Intente no comer grasas y cocinar con aceite de oliva
- Procure hacer comidas poco abundantes para favorecer la digestión
- Sea prudente con el café y el té
- Algunos pacientes tendrán dietas más específicas como, por ejemplo, los diabéticos o aquellos con obesidad
- Controle la tensión arterial y el colesterol. Debe saber, que los valores normales indican que la medicación está siendo efectiva, y no que pueda dejar de tomarla
- Haga ejercicio ligero-moderado para controlar el peso y la tensión arterial. Caminar cada día un rato es una buena medida
- Intente controlar el estrés
Tratamiento anticoagulante con Sintrom
Prácticamente, todos los pacientes a los cuales se les implantó una válvula artificial deberán tomar, durante unos meses o de por vida, tratamiento anticoagulante con Sintrom. También tendrán que tomarlo, pacientes operados de las arterias coronarias que además tengan arritmias o el corazón muy dilatado.
El Sintrom es un medicamento anticoagulante que intenta evitar que la sangre se espese. Esto puede beneficiar al corazón y es fundamental para el buen funcionamiento de las nuevas válvulas implantadas (prótesis), pero deberá existir siempre un equilibrio entre no tener la sangre demasiado líquida (existe un mayor riesgo de sangrado), ni demasiado espesa (riesgo de trombosis y embolia). Por ello los controles analíticos periódicos serán fundamentales.
Cada pastilla de Sintrom se puede cortar fácilmente en 4 u 8 trozos. Esto le ayudará a tomar la dosis exacta de cada día.
Es muy importante que recuerde:
- El tratamiento con Sintrom se debe tomar cada día y preferentemente a la misma hora. Muchas veces de por vida
- Si un día, por cualquier motivo, no toma el Sintrom, no debe ingerir doble dosis al día siguiente, sino que deberá continuar con su misma dosis habitual
- Tome cada día la dosis exacta que le corresponda y acuda a los controles periódicos
- No tome aspirina, antiinflamatorios ni similares. Existen otros fármacos recomendados
- Si tiene diarreas, vómitos o se pone amarillo consulte a su centro de control del Sintrom
- En caso de accidente, intervención. quirúrgica o visita al dentista, comunique que está con tratamiento de Sintrom
- Si tiene alguna duda, llame al centro de control del Sintrom
Hay una serie de medicamentos que aumentan y otros que disminuyen el efecto del Sintrom. Le facilitaremos información muy amplia de todos ellos. Antes de empezar cualquier medicación consulte a su médico.
Si está tomando usted Sintrom, avise al médico...
- Si su orina es de color rojo
- Si sangra abundantemente por la nariz o por la boca
- Si hace las deposiciones de color negro o con sangre
- Si se ha quedado embarazada
- Si tiene urticaria y fiebre
- Si tiene dolor abdominal agudo importante
Alimentos recomendados
- Recomendados (cada día)
Pan, arroz, pasta, harina, cereales (mejor integrales), legumbres, pescado blanco, pollo sin piel, aceite de oliva y aceite de girasol, caldo vegetal, vino (con moderación), leche y yogures desnatados, pescado azul, agua mineral, infusiones, clara de huevo, marisco (fresco o en lata), conejo, frutos secos, zumos, café, té.
- Limitados (máximo 2 ó 3 veces a la semana)
Pasta italiana con huevo, patatas fritas (con aceite de oliva o de girasol), queso, leche y yogures semidesnatados, calamares, gambas, langostinos, sardinas o bacalao salado, vaca, buey, ternera, cerdo, jamón, salchichas, bebidas azucaradas, aguacate, olivas, huevo con yema, margarina, repostería, miel.
- Desaconsejados (procurar evitarlos)
Croissants, ensaimadas, magdalenas, galletas, ganchitos, patatas chips, patatas o verduras fritas con aceites no recomendados, coco, pescado frito con aceites no recomendados, tocino ahumado, hamburguesa, patés, mantequilla, manteca, chocolate y pastelería, queso graso, embutidos en general, cacahuetes, café irlandés.
Consejos importantes para pacientes operados de válvulas cardíacas
Si usted es portador de una o más válvulas cardíacas artificiales hay cosas fundamentales que debe recordar:
- Siempre que necesite atención médica comunique que es portador de válvula cardíaca. Esto incluye las visitas al dentista.
- Siga las dosis y los controles del tratamiento con Sintrom.
- Deberá hacer profilaxis o prevención de la endocarditis bacteriana o infección de la válvula con antibióticos en las siguientes situaciones:
- Cualquier manipulación dentaria o infección de la cabidad bucal
- Extirpación de amígdalas o de adenoides
- Aborto o exploraciones ginecológicas con riesgo séptico
- Exploraciones de vías urinarias, como la cistoscopia, la dilatación uretral o la cirugía prostática
- Intervenciones del aparato digestivo
- Pruebas complementarias por vía endoscópica
- Infecciones cutáneas, forúnculos y abscesos
Pautas antibióticas:
- Para procedimientos dentales, amigdalares o respiratorios:
- Amoxicilina 2 g por vía oral una hora antes del procedimiento. Si no puede comer, se la administrarán por vía intramuscular o vía endovenosa.
- Si es alérgico a la penicilina: Clindamicina 600 mg Por vía oral o por vía endovenosa una hora antes del procedimiento.
- Para el resto de situaciones de riesgo:
- Ampicilina 2 g + Gentamicina 100 mg por vía intramuscular o por vía endovenosa 30 minutos antes del procedimiento y 6 horas después del mismo.
- En caso de alergia a la penicilina: Vancomicina 1 g + Gentamicina de 100 mg por vía intramuscular o por vía intravenosa 30 minutos antes del procedimiento.
Transfusión de sangre
Clásicamente, en un porcentaje importante de las operaciones de corazón, el paciente requería una transfusión de sangre.
Esto es más frecuente en enfermos que tienen anemia previa, problemas de coagulación de sangre o los que están en situación muy grave y que requieren una operación de riesgo.
La disponibilidad de sangre para las intervenciones quirúrgicas es limitada y depende de las donaciones voluntarias.
Nuestro equipo de cirujanos cardíacos ha desarrollado un agresivo protocolo de ahorro de sangre en cirugía cardíaca, para que la posibilidad de que usted necesite sangre sea la mínima posible.
Naturalmente, nunca se le transfundirá sangre sin informarle ampliamente de la situación clínica, ni sin su consentimiento.
