Cirugía genital femenina: ¿Por qué y para quién?

Actualmente, existe un gran interés por resaltar los atributos sexuales externos. En el ámbito femenino, este interés ya no se centra sólo en la remodelación de los senos y del contorno corporal sino también en los genitales externos.

Mediante el embellecimiento de genitales externos se pueden rellenar o lipoinfiltrar los labios mayores o menores, ajustar o estrechar la vulva y la cavidad vaginal reafirmando su musculatura, recrear el himen o corregir desproporciones de labios menores y clítoris, remodelando su contorno y longitud.

También se pueden corregir alteraciones congénitas como ausencia de vagina, cavidad corta insuficiente, genitales ambiguos o inadecuados (situaciones de intersexualidad) o las consecuencias de trastornos endocrinos que pueden manifestarse con clítoris agrandado.

Se pueden tratar infecciones como hidrosadenitis crónica y sinus pilonidal, que dañan los pliegues inguinal, interglúteo y la axila.

En otros casos, la intervención pretende reparar consecuencias de alguna enfermedad o intervención previas, como deformidades y contracturas, mutilaciones rituales, traumáticas o incluso quirúrgicas.

Recomendaciones antes del tratamiento

     

¿Cómo decidir si éste es el tratamiento adecuado?

     

¿Se realizan cirugías para la reorientación de la identidad sexual?