Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la sangre no oncológicas
Las enfermedades hematológicas no oncológicas son enfermedades muy diversas producidas por: alteración genética (hereditarias), falta de algún mineral (hierro), alteración de algún mecanismo que regule la absorción de minerales o vitaminas, falta de alguna vitamina (B12), por producción de anticuerpos (contra los glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas o factores de la coagulación), pueden ser un síntoma de otra enfermedad no hematológica (alergias, problemas respiratorios).
Podemos agrupar las enfermedades hematológicas no oncológicas en cuatro categorías:
Enfermedades de los glóbulos rojos:
- Thalasemia.
- Otras hemoglobinopatías de origen genético: hereditaria.
- Anemia ferropénica.
- Anemia megaloblástica.
- Anemia perniciosa.
- Poliglobulia secundaria.
- Eritroblastopenia.
- Hemocromatosis.
Enfermedades de los glóbulos blancos:
- Leucopenia.
- Agranulocitosis.
- Leucocitosis.
- Alteración de la función granulocitaria.
- Alteración de la función linfocitaria.
Enfermedades de las plaquetas:
- Plaquetopenia o trombocitopenia.
- Hiperplaquetosis.
- Trombocitosis.
- Alteración de la función plaquetar.
Enfermedades del plasma:
- Alteración del metabolismo del hierro.
- Hemocromatosis.
- Alteración de los factores de la coagulación.
- Trombofilia. Aumento de la coagulación.
- Hemorragia. Disminución de la coagulación (una de las más comunes es la enfermedad de Von Willebrand).
- Presencia de anticuerpos.
- Púrpura trombopática trombocitopénica (PTT).
- Síndrome hemolítico urémico.
- Anemias hemolíticas.
- Plaquetopenia autoinmune (PTI)
