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Dormir con dolor crónico ¿Cómo nos afecta?

La calidad de vida de las personas que sufren dolor crónico puede verse afectada por este de muchas formas, también nuestro descanso. Aquí tienes unas recomendaciones que pueden ayudarte a conciliar el sueño, si sufres dolor crónico.

Dolor y sueño. Instituto AliagaDolor y sueño. Instituto Aliaga

La calidad de vida de las personas que sufren dolor crónico puede verse afectada por este de muchas formas: problemas emocionales y psicológicosEste enlace se abrirá en una ventana nueva, pérdida de ganas de realizar algunas actividades, molestia constante al hacer tareas rutinarias como las tareas del hogar o el trabajo… Incluso nuestro descanso puede verse afectado.

El dolor es definido como una experiencia sensorial y emocional desagradable. Esta sensación, tanto a nivel físico como psicológico, es la culpable de que a menudo nos cueste mucho más hacer cosas aparentemente sencillas e incluso agradables, como es dormir.

Dormir con dolor crónico

El Dr. Fernando de la Torre, miembro de la Sociedad Española del DolorEste enlace se abrirá en una ventana nueva, comenta en esta entrevistaEste enlace se abrirá en una ventana nueva que «el insomnio es la primera consecuencia del dolor crónico a tratar en las unidades del dolor». Esto implica que las personas que sufren dolor crónico son más propensas a tener trastornos del sueño como el insomnio, a dormir de forma intermitente y menos profundamente.

La privación de sueño o dormir mal, impide la correcta recuperación de nuestro organismo y puede empeorar la alodinia o hiperalgesia que se presentan en muchos pacientes que sufren de dolor crónico como en la fibromialgia, migraña, dolor pélvico crónico, etc. Debemos recordar que la hiperalgesia es el aumento de la sensibilidad al dolor a un estímulo poco doloroso, lo que significa que quienes sufren este trastorno tienen una disminución del umbral al dolor, mientras que la alodinia es una percepción del dolor hacia estímulos que no son dolorosos, por ejemplo el dolor que se presenta con el roce de las sábanas. Ambos trastornos dificultan el descanso, y se produce un círculo vicioso que hacen que el dolor y el insomnio empeoren.

La relación es bastante evidente, y sus connotaciones con claramente negativas a varios niveles. La falta de sueño o un mal descansoEste enlace se abrirá en una ventana nueva puede, entre otras cosas:

  • Afectar a nuestro sistema inmune
  • Dañar células de nuestro cerebro que evitar la aparición de Alzheimer y demencia
  • Afectar a nuestro sistema metabólico
  • Aumentar nuestra presión arterial
  • Aumentar el riesgo de aparición de diabetes tipo 2
  • Aumenta el riesgo de padecer depresión o ansiedad
  • Afecta a nuestra capacidad de atención y aprendizaje

Esto, sumado a lo que comentábamos anteriormente, hace que descansar de forma correcta sea primordial no solo para las personas con dolor crónico, sino para todo el mundo.

Consejos para dormir mejor con (y sin) dolor crónico

Para mejorar nuestro sueño, o conseguir conciliarlo con más facilidad, podemos seguir estos sencillos consejosEste enlace se abrirá en una ventana nueva:

  • Evitar las pantallas antes de dormir, ya sea el móvil, la tablet o la televisión. La luz que emiten estos dispositivos, y los estímulos que provocan tanto los sonidos como las imágenes, pueden dificultar nuestro sueño.
  • No acostarse tarde (siempre y cuando sea posible). Sabemos que esto puede ser difícil porque hay muchos factores que pueden intervenir (trabajo, familia…), pero si podemos, es recomendable irse a la cama temprano.
  • No variar la hora de irse a dormir cada día. Es importante mantener una rutina para facilitar tanto el dormir como el despertarse.
  • No comer en exceso por la noche, ni cosas dulces que eleven nuestra glucosa en sangre ni alimentos grasos que sean difíciles de digerir.
  • Evitar el alcohol y la cafeína. El alcohol impide dormir profundamente, y la cafeína puede dificultar nuestro sueño.
  • Adecúa tu habitación para facilitar el sueño. Ha de ser un entorno relajante, sin luz ni ruido, y en el que estés cómodo.
  • Ni frío ni calor. La temperatura ha de ser estable y moderada, y aunque creamos que taparnos mucho en invierno es confortable, demasiado calor tampoco es bueno.

Como vemos, es importante dormir y descansar bien para que nuestro organismo funcione correctamente, y esto incluye a las personas que sufren dolor crónico.

El Instituto Aliaga

Aunque el dolor pueda dificultar nuestro descanso, con la ayuda de profesionales médicos como los que encontrarás en Instituto Aliaga podrás conseguir dormir mejor y aumentar tu calidad de vida. Nuestros tratamientos se realizan mediante un enfoque multidisciplinar que abarca todos los aspectos del dolor, desde el físico hasta el psicológico. Si tienes alguna duda puedes visitar su webEste enlace se abrirá en una ventana nueva o concertar una cita directamente llamando al +34 935 952 910


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