

Centro Médico Teknon- Centro Médico TeknonHospital Universitari General de Catalunya
Centro Médico TeknonHospital Universitari Sagrat Cor
La condromalacia rotuliana, también conocida como síndrome femororrotuliano, es una afección que afecta el cartílago de la parte inferior de la rótula (rótula) y el surco (tróclea) al final del hueso del muslo (fémur). Esta afección puede provocar varios síntomas y puede requerir tratamiento.
Síntomas:
- Dolor anterior de la rodilla: el síntoma más común es el dolor en la parte anterior de la rodilla, a menudo descrito como un dolor sordo y doloroso. El dolor generalmente se agrava con actividades que implican doblar las rodillas, como subir escaleras, ponerse en cuclillas o sentarse durante períodos prolongados.
- Sensación de crujido o estallido: algunas personas pueden experimentar una sensación de crujido o estallido en la rodilla al moverla.
- Hinchazón: puede producirse hinchazón alrededor o detrás de la rótula, especialmente después de realizar actividad física.
- Debilidad: la debilidad en los músculos cuádriceps (muslo) es común, ya que el dolor puede limitar la capacidad de hacer ejercicio o realizar actividades físicas.
Causas:
- Mala alineación: el seguimiento inadecuado de la rótula en la tróclea puede provocar un aumento de presión y fricción, lo que provoca daños en el cartílago.
- Uso excesivo o sobrecarga: las actividades que implican flexión repetitiva de la rodilla, particularmente aquellas que ejercen presión adicional sobre la articulación femororrotuliana, pueden contribuir a la condromalacia rotuliana.
- Desequilibrios musculares: la debilidad o los desequilibrios en los músculos alrededor de la rodilla, especialmente los cuádriceps, pueden afectar la estabilidad rotuliana.
- Trauma directo: un golpe directo en la rodilla puede provocar daños en el cartílago.
Diagnóstico:
Evaluación clínica: un proveedor de atención médica realizará un examen físico para evaluar el movimiento, la alineación y la presencia de cualquier síntoma de la rótula.
Estudios de imagen:
- Radiografías: las radiografías pueden ayudar a identificar una anomalía estructural u osteoartritis en la articulación de la rodilla.
- MRI (imágenes por resonancia magnética): a menudo se utiliza una resonancia magnética para visualizar los tejidos blandos, como el cartílago, para evaluar el alcance del daño del cartílago.
Tratamiento:
Tratamiento conservador:
- Descanso: Reducir o modificar las actividades que exacerban los síntomas para permitir que la rodilla sane.
- Fisioterapia: La fisioterapia puede proporcionar ejercicios para fortalecer los cuádriceps y mejorar la estabilidad de la rodilla, así como técnicas para reducir el dolor y la inflamación.
- Dispositivos ortopédicos: las plantillas ortopédicas personalizadas o de venta libre pueden ayudar a proporcionar un soporte adecuado para el pie, lo que puede influir en la alineación rotuliana.
- Rodillera: Las correas o aparatos estabilizadores rotulianos pueden ayudar a sostener la rótula y aliviar el dolor.
- Medicamentos: Se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) para controlar el dolor y la inflamación.
Inyecciones de ácido hialurónico o corticosteroides: en casos de dolor y/o inflamación importantes, se pueden considerar las inyecciones de ácido hialurónico o corticosteroides.
Cirugía: la intervención quirúrgica generalmente se reserva para los casos en los que los tratamientos conservadores son ineficaces o en presencia de daño grave del cartílago. Los procedimientos pueden implicar reparación del cartílago, realineación de la rótula o, en casos graves, reemplazo de la articulación femororrotuliana.


































