

Centro Médico Teknon- Centro Médico TeknonHospital Universitari General de Catalunya
Centro Médico TeknonHospital Universitari Sagrat Cor
El síndrome de dolor miofascial es una afección que se caracteriza por la presencia de puntos gatillo, que son áreas localizadas en los músculos y tejidos conectivos que son sensibles al tacto y pueden causar dolor referido en otras partes del cuerpo.
Causas:
Las causas exactas del síndrome de dolor miofascial no siempre son claras, pero se cree que pueden incluir:
- Sobrecarga muscular: El uso excesivo o la tensión crónica en ciertos músculos pueden desencadenar la formación de puntos gatillo.
- Trauma o lesiones: Lesiones previas o traumatismos, como accidentes automovilísticos o caídas, pueden contribuir al desarrollo de puntos gatillo.
- Estrés: El estrés y la ansiedad crónicos pueden aumentar la tensión muscular y desencadenar la aparición de puntos gatillo.
- Trastornos posturales: Mantener una mala postura durante largos períodos de tiempo puede contribuir al síndrome de dolor miofascial.
Diagnóstico:
El diagnóstico del síndrome de dolor miofascial implica varios pasos:
- Historia clínica: El médico recopila información sobre los síntomas, la duración del dolor, los factores desencadenantes y la historia médica del paciente.
- Examen físico: Durante el examen, el médico busca puntos gatillo en los músculos y realiza pruebas de sensibilidad y movilidad.
- Palpación: El médico utiliza la palpación para identificar puntos gatillo y determinar su ubicación y sensibilidad.
- Exclusión de otras afecciones: Dado que los síntomas del síndrome de dolor miofascial pueden superponerse con otros trastornos, se pueden realizar pruebas adicionales para descartar otras causas de dolor.
Tratamiento:
El tratamiento del síndrome de dolor miofascial puede ser multidisciplinario y variará según la gravedad de la afección. Las opciones de tratamiento pueden incluir:
- Terapia física: Un fisioterapeuta puede desarrollar un programa de ejercicios específicos, estiramientos y técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y mejorar la movilidad.
- Terapia de puntos gatillo: Esto puede incluir la terapia de liberación miofascial y la técnica de aguja seca, en la que se insertan agujas en los puntos gatillo para aliviar la tensión.
- Medicamentos: Los analgésicos y antiinflamatorios no esteroides (AINE) pueden ayudar a controlar el dolor.
- Inyecciones de anestésicos y corticosteroides: En algunos casos, se pueden administrar inyecciones en los puntos gatillo para aliviar el dolor.
- Terapia cognitivo-conductual: Esta terapia puede ser beneficiosa para abordar el estrés y la ansiedad que pueden estar contribuyendo al síndrome de dolor miofascial.
El tratamiento debe ser personalizado y supervisado por un profesional de la salud. La rehabilitación y la prevención de recaídas son fundamentales en el manejo del síndrome de dolor miofascial. La elección del tratamiento dependerá de la gravedad de la afección y de la respuesta individual del paciente.


































