La rizartrosis o artrosis del pulgar: ¿cuáles son los síntomas de presentación? ¿cómo se diagnostica y cómo se trata?

La rizartrosis, también conocida como artritis de la articulación basal o artritis del pulgar, es una afección que afecta la articulación de la base del pulgar. Puede provocar dolor y limitaciones funcionales.


Síntomas de presentación:

  • Dolor: el dolor en la base del pulgar es el síntoma más común. Puede ser un dolor profundo y doloroso y, a menudo, se exacerba con actividades que requieren pellizcar o agarrar.
  • Hinchazón: Puede producirse hinchazón en la base del pulgar, lo que puede provocar sensibilidad y un bulto notable.
  • Rigidez: es común la rigidez de la articulación del pulgar, especialmente por la mañana o después de períodos de descanso. Esto puede afectar el rango de movimiento y la destreza del pulgar.
  • Debilidad: La debilidad en el pulgar puede ser el resultado de dolor y daño en las articulaciones, lo que afecta actividades que involucran habilidades motoras finas.
  • Crepitación: algunas personas pueden experimentar una sensación de rechinamiento o chirrido (crepitación) al mover la articulación del pulgar.

Diagnóstico:

Evaluación clínica: un historial médico detallado y un examen físico realizado por un proveedor de atención médica, que incluye una evaluación de la función del pulgar, el dolor y el rango de movimiento.


Estudios de imagen:

  • Radiografías: las radiografías del pulgar pueden revelar estrechamiento del espacio articular, espolones óseos y otros signos de artritis.
  • Ecografía: la ecografía se utilizar para evaluar el estado de los tejidos blandos, incluidos ligamentos y tendones.

Tratamiento:


Tratamiento conservador:

  • Medicamentos para el dolor: los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) o el paracetamol pueden ayudar a controlar el dolor.
  • Entablillado: una férula o un aparato ortopédico para el pulgar puede brindar apoyo y reducir la tensión en las articulaciones, especialmente durante actividades que empeoran los síntomas.
  • Modificación de la actividad: evitar o modificar actividades que exacerben los síntomas puede ayudar a proteger la articulación del pulgar.
  • Fisioterapia: la terapia de manos con un terapeuta de manos certificado puede proporcionar ejercicios y técnicas para mejorar la fuerza y la función del pulgar.
  • Inyecciones de corticosteroides: en algunos casos, las inyecciones de corticosteroides en la articulación pueden proporcionar un alivio temporal del dolor y la inflamación.

Intervenciones ortopédicas:

  • Protección de las articulaciones: procedimientos como la fusión de articulaciones pueden estabilizar la articulación eliminando las superficies dañadas y fusionando los huesos. Esto elimina el dolor pero sacrifica el movimiento articular.
  • Reemplazo de articulaciones: en casos avanzados, se puede considerar la cirugía de reemplazo de articulaciones. Esto implica reemplazar la articulación dañada con una articulación artificial (prótesis) para preservar el movimiento de la articulación y al mismo tiempo aliviar el dolor.

Terapias y Remedios Caseros:

  • Terapia de calor y frío: la aplicación de compresas frías o calientes en el área afectada puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
  • Ejercicios para el pulgar: los ejercicios específicos para el pulgar pueden ayudar a mantener la fuerza y la flexibilidad.
  • Ajustes en el estilo de vida: modificar las actividades diarias, utilizar herramientas ergonómicas y adaptar las técnicas de agarre pueden ayudar a reducir la tensión en la articulación del pulgar.