Crioterapia

Crioterapia¿Qué es la Crioterapia?

La Crioterapia es una técnica utilizada en el tratamiento del cáncer de próstata localizado (T1-T3a). Mediante unas agujas (criosondas), a través de las cuales circula helio a alta presión, se forman unas esferas de hielo (ice balls) dentro de la glándula prostática, alcanzando temperaturas de -40ºC a -50ºC que son letales para las células.

El procedimiento se realiza bajo anestesia general o raquídea, mediante ecografía transrectal se mide el volumen de la próstata y se colocan, a través del periné, las agujas que penetran en la próstata (figura ). Después se comprueba su correcto posicionamiento mediante una cistoscopia y se deja una sonda que impide el enfriamiento de la uretra. A continuación se coloca una sonda (cistostomía suprtapúbica) a través del abdomen dentro de la vejiga lo que perimitirá un adecuado drenaje de la orina. Normalmente se realizan dos ciclos de congelación y de calentamiento.

La duración de la intervención oscila entre 2 y 3 horas. A las 24 horas el pacientes es dado de alta con una sonda vesical que se retirará a las 2-3 semanas de la intervención. En los primeros días es frecuente cierta hinchazón en la región escrotal y una sensación de hormigueo en el glande que suelen desaparecer a los pocos días. Esta técnica no esta recomendada en pacientes con RTU de próstata previa, con sintomatología obstructiva urinaria severa, en próstatas de tamaño superior a 50 cc, en varones con enfermedad inflamatoria intestinal y en casos de cirugía pelviperineal previa. Tampoco es aconsejable en áquellos pacientes que quieran preservar su potencia sexual.

¿Cuáles son los riesgos de la crioterapia?

Los riesgos de la Crioterapia son:

  • Problemas urinarios. La incontinencia urinaria severa es poco frecuente, oscilando entre el 1-8%. En los pacientes que previamente han sido tratados con radioterapia externa o braquiterapia la incontiencia puede afectar hasta a un 10% de los varones. La estenosis de la uretra próstatica y los problemas de obstrucción urinaria por desprendimiento de tejidos necróticos aparece en un 1-15% de los pacientes.
  • Problemas sexuales. La congelación de los nervios erectores conlleva un elevadísimo riesgo de disfunción eréctil completa afectando aun 93% de los pacientes. Es por ello que la crioterapia no se aconseja a los pacientes que quieran mantener su potencia sexual.
  • Problemas intestinales. La complicación más grave, aunque rara con las modernas técnicas de crioterapia, es la aparición de una comunicación entre el recto y la uretra (fístula rectouretral) en un 0,5% de los pacientes. En los pacientes con radioterapia previa se puede presentar hasta en el 3% de los casos.