Histerectomía

¿Qué es la histerectomía?

La histerectomía es la cirugía que permite extraer el útero o la matriz como tratamiento a una patología concreta, como los miomas o fibromas, hiperplasias de endometrio, etc. La histerectomía puede ser:

  • Parcial o supracervical: en los casos en que el especialista extrae la parte superior del útero y conserva el cuello del útero
  • Total: cuando se extirpa el útero por completo (cuerpo y cuello uterino o cérvix)
  • Radical: se lleva a cabo la extirpación del útero, el tejido a ambos lados del cuello uterino y la parte superior de vagina. Principalmente se realiza en pacientes que padecen cáncer

En la histerectomía también pueden extraerse las trompas de Falopio y los ovarios.

¿Qué patologías pueden ser causa de una histerectomía?

¿Cómo se realiza una histerectomía?

En la mayoría de los casos la histerectomía se realiza mediante laparoscopia, una técnica mínimamente invasiva que permite realizar una cirugía conservadora. Mediante unas pequeñas incisiones (de entre 5 y 10 mm) que se realizan en la pared abdominal, se introduce en la cavidad un endoscopio (cámara, fibra óptica y luz) que transmiten imágenes a un monitor desde el que el especialista puede ver la cavidad interior de la pelvis y el abdomen; así como unas pinzas y los instrumentos necesarios para la intervención.

Tras una intervención por laparoscopia, la recuperación es más rápida y menos dolorosa para la paciente.

A pesar de la histerectomía, la paciente debe continuar con las revisiones ginecológicas periódicas y realizar una citología cérvico - vaginal (test de Papanicolau) de forma anual.

¿Qué ventajas tiene la cirugía por laparoscopia?

Las dos principales ventajas de una intervención quirúrgica mediante laparoscopia son:

  • La recuperación es más rápida y, en la mayoría de los casos, solo es necesaria una estancia hospitalaria de entre 24 y 48 horas
  • El dolor postoperatorio y las cicatrices son menores, ya que la intervención se realiza a partir de pequeñas incisiones