Tendinitis cálcica

La tendinitis cálcica es la inflamación de los tendones del manguito de los rotadores y en especial del tendón del supraespinoso por el depósito de material cálcico en su interior.

RadiografíaRadiografía en que se observa una calcificación
(mancha blanquecina) entre el húmero y el acromion

¿Cómo evoluciona la enfermedad y qué síntomas provoca?

Con frecuencia es una enfermedad autolimitada (es decir, que se cura sola) que cursa en varias fases.

  • En la primera fase o silente, se produce la formación de material cálcico en el interior del tendón y el paciente no tiene molestias.
  • En la segunda fase o de pinzamiento, el depósito cálcico es voluminoso y ocasiona dolor de baja intensidad en el hombro al mover el brazo.
  • En la última fase o de reabsorción, se produce salida del material cálcico al exterior del tendón desapareciendo la calcificación, pero provocando con frecuencia un dolor tan intenso que obliga a menudo al paciente a acudir al servicio de urgencias.

¿Cómo se diagnostica?

Con unas buenas radiografías podrá establecerse el diagnóstico y en muchas ocasiones no se precisarán otras pruebas complementarias.

¿Cuál es el tratamiento?

  • Fase aguda

En la fase aguda de reabsorción, que es extremadamente dolorosa, se deberá inmovilizar el brazo y administrar una medicación antiinflamatoria y analgésica potente. Con frecuencia el método más efectivo para aliviar el dolor es colocar una infiltración de anestésico local y de corticoide de acción retardada en el espacio subacromial junto al tendón del supraespinoso.

Cálcica 2Infiltración subacromial en una tendinitis aguda por calcificación

  • Fase crónica

Si la calcificación no desaparece espontáneamente disponemos de dos posibilidades:

    • Punción-aspiración de la calcificación y posterior infiltración; en segundo lugar tratamiento con ondas de choque, procedimiento similar al de la litotricia que se efectúa en el riñón para disolver los cálculos.
    • Si los procedimientos anteriormente citados no tienen éxito se efectuará la extirpación del depósito cálcico con una artroscopia o con una intervención quirúrgica a través de una miniincisión, con resultados muy favorables.