Disfunción del suelo pélvico / Incontinencia de orina

Muchas mujeres son reacias a hablar de la incontinencia urinaria, incluso con sus médicos, porque sienten vergüenza y piensan que es una parte inevitable del proceso de envejecimiento. Sufren en silencio en vez de buscar ayuda y a menudo se limitan en las actividades físicas y estilo de vida.

Incontinencia urinaria de esfuerzo

Se debe a una relajación del suelo pélvico y a cambios anatómicos de la uretra ( a menudo a consecuencia del parto) que provoca pérdidas de orina cuando la presión intra abdominal aumenta, por ejemplo al reírse, estornudar, toser o cuando se hace ejercicio.

Incontinencia de la vejiga hiperactiva

Ocurre cuando los músculos de la vejiga se contraen involuntariamente, haciendo que la paciente sienta una necesidad urgente de orinar y pierda orina si no llega al váter a tiempo.

Síndrome de la vejiga hiperactiva

Es como la vejiga hiperactiva, contracciones involuntarias de la vejiga que ocurren a lo largo del día, pero a diferencia de la vejiga hiperactiva, no se llega a perder orina.

Diagnosticar los distintos tipos de incontinencia urinaria es relativamente sencillo y consiste en tomar un historial preciso y detallado. Casos más complicados pueden ser evaluados mediantes pruebas urodinámicas.

Hay varios tratamientos, dependiendo del tipo de incontinencia, incluyendo cambios en los hábitos y en la dieta, biofeedback, medicación, terapia por láser para los casos más leves y por último, la cirugía.

Cistitis intersticial

Una condición de la vejiga no infecciosa que causa dolor pélvico y de la vejiga provocando una sensación de presión y quemazón, además de síntomas similares a las de la vejiga hiperactiva, la necesidad repentina de orinar. Hay varios tratamientos para esta condición, incluyendo la rehabilitación del suelo pélvico, pautas alimentarias, medicación y terapia intravesical.

Prolapso de Órgano Pélvico (POP)

Es un término general empleado para describir una relajación y laxitud de las estructuras que sostienen el suelo pélvico. Puede manifestarse con el envejecimiento, una predisposición genética, múltiples partos, la obesidad y otras condiciones médicas (tos crónica por ejemplo). Un prolapso de los genitales internos puede incluir el útero, las paredes vaginales y/o la vejiga que desciendan, a menudo a través de la vagina. Esta condición puede asociarse a molestias pélvicas considerables y a una sensación de presión, incontinencia urinaria, y dificultades con las relaciones sexuales y la defecación. El tratamiento consiste en la rehabilitación del suelo pélvico y la corrección quirúrgica.